Un escarabajo productor de una sustancia afrodisíaca acabó entre los dibujos hidráulicos de Leonardo da Vinci y existe una explicación
Por Héctor Farrés — eldiario.es – eldiario.es

La segunda estancia del genio en Florencia dejó hacia 1503 o 1504 un diminuto testimonio zoológico entre páginas dedicadas a otros asuntos, aunque su autor no anotó por qué lo trazó.
La ciencia logra reconstruir el ADN de Leonardo da Vinci cinco siglos después
Los animales sin vuelo tampoco quedaron fuera de los cuadernos de Leonardo da Vinci, que dibujó hormigas, un cangrejo y hasta otro escarabajo incapaz de elevarse. Ese antecedente da otra lectura al pequeño Meloe trazado hacia 1503 o 1504 en Florencia, porque el artista dedicó buena parte de sus observaciones de insectos a libélulas, abejas, avispas y mariposas para estudiar la mecánica de sus alas.
El pequeño intruso del Códice Arundel rompe, por tanto, una pauta frecuente en esas páginas y convierte su falta de vuelo en una pista bastante jugosa, aunque incapaz por sí misma de resolver el asunto.
La anatomía apunta hacia una hembra de Meloe proscarabaeus
Un estudio de Marco A. Bologna y Alberto Zilli, investigadores autores del trabajo publicado en npj Heritage Science, ha recuperado ese boceto poco atendido para examinar por qué Leonardo lo incluyó en el Códice Arundel.
El insecto aparece en el folio 36 recto, conservado por la British Library, junto a dibujos y notas sobre dinámica fluvial, pero Leonardo no añadió ninguna explicación que permita conocer el motivo de su presencia.
El trabajo hidráulico pudo propiciar el encuentro con el insecto
La anatomía dibujada permite a Bologna y Zilli situar el ejemplar en el género Meloe y proponer que probablemente era una hembra de Meloe proscarabaeus. El abdomen hinchado, los élitros cortos, la ausencia de alas y la forma del pronoto orientan esa identificación, mientras la anchura de los segmentos medios de las antenas apunta al sexo femenino.
La distribución también favorece esa posibilidad, ya que la especie vivie en llanuras y zonas montañosas próximas a Florencia, a diferencia de Meloe violaceus, asociado a áreas montañosas de los Alpes y los Apeninos.
La cantaridina amplía las posibles razones del dibujo
La presencia del escarabajo en una hoja dedicada al agua abre una primera explicación ligada al trabajo de campo que Leonardo realizaba al estudiar fenómenos hidráulicos. Los autores plantean que pudo encontrar un ejemplar arrastrándose por la hierba y dibujarlo por interés en su fisonomía, sin que hiciera falta una finalidad científica específica. Esta posibilidad puede convivir con otra hipótesis del estudio, según la cual el animal pudo atraerle precisamente por representar un caso de insecto no volador.
Otra propiedad del Meloe lleva la investigación hacia la cantaridina, una sustancia tóxica y vesicante producida por escarabajos meloidos y oedeméridos desde hace siglos conocida por sus usos medicinales.
Carlo Vecce, especialista en la vida y obra de Leonardo citado en el estudio, señala que el artista poseía una copia del Hortus Sanitatis, tratado publicado en 1491 por Jacob Meydenbach que recogía usos de estos insectos y efectos vesicantes y afrodisíacos.
La cantaridina había circulado también en tradiciones médicas grecorromanas y siguió empleándose en Italia durante la Edad Media, el Renacimiento y hasta bien entrado el siglo XIX.
Varias pistas explican el interés del artista por el Meloe
El interés de Leonardo por la anatomía masculina aporta otro dato a la hipótesis de que conociera la fama afrodisíaca asociada a esa sustancia. Sus manuscritos incluyen estudios sobre el pene y la fisiología de la erección, entre ellos observaciones acerca del papel de la sangre conservadas en el Códice Windsor.
En el folio 482 recto del Códice Atlántico registró además una receta relacionada con un afrodisíaco, una coincidencia temática que permite plantear la conexión con la cantaridina sin demostrar que ese fuera el motivo del dibujo.
La ausencia de anotaciones mantiene abiertas tres explicaciones
La falta de una nota junto al escarabajo obliga a mantener abiertas las tres explicaciones planteadas por Bologna y Zilli sobre aquel dibujo situado entre estudios hidráulicos. Los investigadores consideran posible que Leonardo lo retratara por haberlo encontrado, por su condición de insecto sin vuelo o por reconocerlo como fuente de cantaridina, aunque advierten en npj Heritage Science que elegir una sola interpretación sin pruebas adicionales sería especulativo.
Cinco siglos después, la especie puede acotarse con bastante precisión, mientras la razón que llevó al genio italiano a dibujarla permanece sin documentar.
Fonte: eldiario.es – eldiario.es