Por Jaime Ortega* — La Jornada

Este año se han celebrado numerosas reuniones académicas en torno al aniversario 50 de la muerte del insigne historiador y destacado constructor de instituciones Daniel Cosío Villegas. Paradójicamente, la mayor parte de quienes han participado en dichas reuniones no destacan tanto sus aportes, o la posible vigencia de sus concepciones políticas e ideológicas. Domina la transmisión de recuerdos, tales como lo que significó tomar una clase con él, la invitación a laborar en algún proyecto. Hay incluso quien, con los aires de la pretensión europea, relató una comida en un restaurante en Francia.

Fonte: La Jornada

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