Por Ricardo YáñezLa Jornada

La pregunta es frecuente, o frecuentada: ¿es posible enseñar poesía? Yo tengo una respuesta: Todo lo que es susceptible de ser aprendido es susceptible de ser enseñado. Pero hay otra mejor: la poesía no se enseña, se descubre, individualmente o en grupo. Si a alguno de ustedes le tocó ver en aquellas salas cinematográficas que ya no existen Rocco y sus hermanos o Barbarroja, quedémonos con ésas, descubrió en grupo la poesía. Si el poeta no descubre la poesía mientras escribe, pues no es poeta. Acaso es escritor, acaso, pero poeta no. Y peor: ¿descubrimos la poesía? No: la poesía nos descubre, nos deja sin palabras.

Fonte: La Jornada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *