Las ‘novias’ de IA de una app china hablaban con 25.000 personas a la vez, y casi nadie era humano

0

Por Pablo FoncillasPortada

Pablo Foncillas

Pablo Foncillas

Las ‘novias’ de IA de una app china hablaban con 25.000 personas a la vez, y casi nadie era humano

NO LO LEAS

23/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

Más de veinte aplicaciones de citas, operadas por desarrolladores con base en China, con unos 4.700 personajes de IA, “novias” y “novios” virtuales, conversando con al menos 25.000 usuarios reales, bípedos de carne y hueso, que sufren y padecen.

2,36 millones de mensajes generados en solo dos semanas. La película Her hecha realidad. Y una proporción aproximada de tres bots por cada trabajador humano supervisando la operación. Todo esto lo documenta Anthropic en su informe de septiembre de 2026 sobre usos indebidos de su propia tecnología, “Countering misuse of AI”.

'Her' ya anticipó los problemas derivados de la falta de límites en la IA.
‘Her’ ya anticipó los problemas derivados de la falta de límites en la IA.

La industria de las apps de citas lleva años vendiéndose como la tecnología al servicio de la conexión humana: encontrar a alguien, de verdad, entre millones de perfiles. Lo que revela este caso es que una parte de esa misma industria ha aprendido a automatizar precisamente la parte humana de la ecuación. No para ayudarte a encontrar pareja, sino para simular que ya la has encontrado, y mantenerte enganchado, y, claro, pagando el mayor tiempo posible, aunque en realidad estés hablando con un tamagochi.

La proporción de tres bots por cada trabajador humano da la medida exacta de la escala del fraude

Dar gato por liebre tiene siglos de historia en el comercio, desde el mesonero medieval que servía carne de gato haciéndola pasar por liebre. Aquí el gato tiene voz, escribe buenos días, pregunta cómo ha ido tu jornada y, según cuánto pagues, hasta manda fotos. Genial. Qué podría malir sal?

La proporción de tres bots por cada trabajador humano da la medida exacta de la escala del fraude: es una línea de producción de afecto simulado, con turnos y objetivos, no una estafa artesanal montada por alguien solo en un sótano.

Anthropic, hay que decirlo, es a la vez quien detecta el fraude y quien lo hace posible con su propia tecnología: le interesa que quede claro que lo persigue, aunque eso no cambie que su modelo es el motor de la operación.

Lee también

¿Habrá IA con derechos?

¿Habrá IA con derechos?

Pablo Foncillas

Si la Iglesia ya ha aceptado la IA, ¿qué excusa tienes tú?

Si la Iglesia ya ha aceptado la IA, ¿qué excusa tienes tú?

Pablo Foncillas

Así que la industria que más presume de conectar a personas de verdad es, hoy, una de las que más está automatizando esa conexión, con miles de personajes falsos hablando a la vez, sin descanso, sin enfados y sobre todo, sin dudar nunca de si te quieren. Inquietante.

¿Estamos construyendo un mundo mejor con este tipo de relación entre personas y máquinas? Si el usuario cree que al otro lado hay alguien y no lo hay, es otro timo con voz cariñosa. Lo mínimo que nos debemos, de humano a humano y mientras todavía podamos elegirlo, es avisar de que ahí no hay nadie de carne y hueso. El día que dejemos de hacer ni eso, habremos entrado en un mundo bastante más triste.

Más ideas en el próximo “No lo leas”, del profesor Foncillas.

Etiquetas

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *