Will Rinehart: “Un pacto para frenar la IA podría infringir la ley antimonopolio”
Por Blanca Gispert Hernandez — Portada
Will Rinehart: “Un pacto para frenar la IA podría infringir la ley antimonopolio”
Entrevista
El investigador del American Enterprise Institute vaticina el inicio de una nueva era de progreso tecnológico controlado

Will Rinehart, durante su visita ayer en Barcelona
Ana Jiménez

Barcelona
15/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
Will Rinehart (Springfield, Illinois, 1985) es un investigador senior del think tank American Enterprise Institute especializado en el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el mundo de la empresa y el mercado laboral. Esta semana se encuentra en Barcelona con motivo de la cumbre Forward que celebra la patronal Foment del Treball. En un encuentro con La Vanguardia , Rinehart aprovecha la ocasión para analizar el panorama de la industria ante los recientes anuncios que abogan por echar el freno a los avances de la tecnología.
Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk, de xAI, han encendido las alarmas con un mensaje en el que reconocen que la IA ha llegado demasiado lejos. ¿La industria se encuentra ante una nueva era de progreso tecnológico más controlado?
Sí, es posible. Esta idea de hacer una pausa lleva existiendo desde hace bastante tiempo pero nunca se había afirmado con tanta contundencia. Igualmente, es muy pronto para saber exactamente en qué consistirá esta pausa. De entrada, podría implicar problemas legales.
¿Cuáles?
Una infracción de la legislación antimonopolio de Estados Unidos. Colaborar con empresas competidoras constituye, en términos generales, una infracción a la libre competencia. Por lo tanto, si las principales empresas de IA se coordinan para frenar el desarrollo de la tecnología, eso se consideraría, por lo general, una práctica monopolística.
Entonces ¿qué posibilidades reales tiene la industria para llevar a cabo este freno de los avances?
Las empresas tendrían que recurrir a los tribunales para dilucidar si este pacto es legal o no. Probablemente, las empresas ganarían porque se impondría el interés general frente al principio de la libre competencia. Además, ya existen algunos acuerdos dentro de la Comisión Federal de Comercio y del Departamento de Justicia que abren la puerta a la colaboración entre competidores. De todos modos, las empresas deberían tener la seguridad jurídica de que podrán aplicar este pacto sin problemas.
¿Más regulación a la inteligencia artificial sería la solución?
Eso es lo que piden, en mayor o menor medida, los grandes grupos de la industria, pero entre ellos no se ponen de acuerdo. Anthropic es la empresa que reclama una normativa más estricta. Veremos qué papel juegan el Congreso y los estados. La Administración Trump no tiene una posición muy clara.
¿Existen motivos económicos detrás de la decisión de ralentizar los avances tecnológicos?
No creo. Este anuncio tiene un trasfondo de política empresarial y de responsabilidad. Ante los recientes ataques informáticos como el que ha sufrido Hugging Face, los grandes grupos se han dado cuenta de que los controles son insuficientes. Por eso, quieren someter los avances tecnológicos a más pruebas antes de su lanzamiento al mercado.
¿Considera que existe un temor a la industria china de la IA?
Es complicado. En parte, la industria china se aprovecha de la tecnología estadounidense, así que esta ralentización también podría perjudicar al gigante asiático. De todos modos, aún es muy pronto para conocer cómo se va a materializar esta decisión. Tal y como ha dicho Amodei, el progreso seguirá siendo rápido si los modelos de frontera se ralentizan.
Sobre la salida a bolsa de OpenAI: “Pasan más cosas entre bastidores; OpenAI crece menos que Anthropic”
Entonces, ¿la decisión de frenar la salida a bolsa de OpenAI ha sido una buena idea?
Me lo pregunto. Tengo la sensación de que hay cosas pasando entre bastidores, más allá de las razones de controles y seguridad. A nivel económico, la tasa de crecimiento de OpenAI es menor que la de Anthropic.
Más allá del revuelo de los últimos días, ¿qué efectos está teniendo la IA en la economía de Estados Unidos?
Menores de los esperados. El impacto en los puestos de trabajo no ha sido significativo, ni mucho menos. Hace tres años, Dario Amodei y Sam Altman pronosticaron que a finales de 2027 la IA recortaría entre el 25 y el 30% de la fuerza laboral del país, pero esto no va a suceder ni de lejos. La adopción está siendo mucho más lenta.
Pero ha habido numerosos despidos justificados por la implantación de la inteligencia artificial, al menos en empresas del sector tecnológico.
Es difícil de averiguar si esto tiene que ver con la IA o si la plantilla era más numerosa de lo que debería ser. Muchas empresas sobredimensionaron su tamaño tras la pandemia de coronavirus. En cambio, el desempleo juvenil sí que empieza a verse afectado. Entre las personas que tienen entre 22 y 25 años, en puestos de trabajo expuestos a la IA –como la programación o la atención al cliente– el empleo se encuentra un 19% por debajo de lo que estaría si hubiera seguido el ritmo de creación de puestos de trabajo menos expuestos a esta tecnología.
Entonces ¿no es cierto que la IA eliminará puestos de trabajo?
La disrupción será mucho más lenta de lo que ha pronosticado la industria. Habrá perturbaciones en el empleo pero no serán masivas como ha sentenciado Silicon Valley. Si se miran las tasas de adopción de IA, ocurre en empresas de software, pero en otros sectores como las finanzas, la medicina o la educación, la llegada de la IA es mucho más lenta.

Blanca Gispert
Redactor
Redactora en la sección de Economía desde el 2015. También estuvo en la sección de Internacional. Graduada en Periodismo y Derecho por la UPF. Hoy escribe de economía digital y empresas en crisis
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