Marc Aloy: “No podemos normalizar que haya jóvenes que vayan por las calles con armas blancas”
Por Ramón Suñé Farré — Portada
Contenido solo para suscriptores Marc Aloy: “No podemos normalizar que haya jóvenes que vayan por las calles con armas blancas”
Entrevista al alcalde de Manresa
El alcalde de Manresa reclama la implicación de la justicia y de las otras instituciones para que su ciudad mantenga altos niveles de seguridad y convivencia

El alcalde republicano de Manresa, Marc Aloy, en la plaza del Ayuntamoiento de la capital del Bages
Miquel Muñoz / Shooting

Manresa
14/09/2026 06:00 Actualizado 14/09/2026 06:13 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
La madrugada del 1 de septiembre, el apuñalamiento mortal de Carles Vilajosana, conmocionó la ciudad de Manresa. La mejora de las estadísticas policiales de los últimos meses saltó por los aires por culpa de este luctuoso suceso. Marc Aloy (ERC), el alcalde de la capital del Bages, no está de acuerdo con la imagen proyectada en esta dos últimas semana de Manresa como una ciudad insegura, aunque no esconde en absoluto la gravedad de un problema para cuya solución requiere la implicación de otras instituciones.
¿Cómo está resultando la vuelta de Manresa a la normalidad?
Nos estamos recuperando de una situación muy extraordinaria y muy dolorosa. La ciudad está consternada porque no estamos habituados a sufrir un crimen de estas características. Hay mucho dolor. Estos días hemos visto cómo la gente tenía necesidad de expresar ese dolor, de salir a las calles. Ha habido varias concentraciones, algunas organizadas por entidades y entidades de vecinos y otras que no se sabe muy bien quién las organizaba y que han sido instrumentalizadas por la ultraderecha.
¿Y cuál está siendo la respuesta del Ayuntamiento?
Los que tenemos la responsabilidad de liderar una administración, en este caso, el Ayuntamiento de Manresa, no podemos cruzarnos de brazos. La ciudadanía necesita que le demos explicaciones, que seamos objetivos y que nos dirijamos a los estamentos correspondientes, el Govern de la Generalitat, el Gobierno del Estado, la justicia, el Parlament, porque no podemos resolver un tema como este solo con las herramientas de que disponemos los ayuntamientos. Es probable que haya que revisar las leyes y los jueces también tienen una responsabilidad muy grande porque, en definitiva, son quienes acaban dictando qué medidas se tienen que aplicar. La gente no entiende que los menores detenidos como presuntos culpables de este homicidio tuvieran un largo historial delictivo, que hubieran estado en centros de menores y que en ese momento estuvieran en la calle. Eso que no entiende la ciudadanía tampoco lo entiendo yo, pero que a unos menores se les apliquen unas medidas concretas no depende de un alcalde sino de un juez.
Responsabilidad judicial
“La gente no entiende que los menores detenidos por este homicidio, con un largo historial delictivo, estuvieran en la calle”
¿Este hecho trágico ha polarizado la sociedad manresana?
Estamos a nueve meses de unas elecciones y algunos están utilizando políticamente este hecho de una manera horrorosa. Es el caso de Aliança Catalana
¿Solo Aliança Catalana?
El principal partido de la oposición, aun sabiendo que los menores detenidos eran nacionales, hizo un vídeo pidiendo deportaciones si se trataba de extranjeros. Hemos de ser responsables de lo que decimos y de lo que hacemos. Pero la utilización que de estos hechos está haciendo Aliança Catalana es descarada, colocando a determinadas personas en las concentraciones para que profirieran gritos y señalaran al alcalde y a sor Lucía Caram como responsables de la situación y el pasado miércoles, en medio de una manifestación de dolor, anunciando, precisamente ese mismo día, su candidata para las municipales
A menos de un año para las municipales
“La utilización política que Aliança Catalana está haciendo de estos hechos es descarada”
Hay quien, seguramente de manera ventajista, afirma que lo sucedido aquella noche se veía venir.
En Manresa no se cometen homicidios, no es frecuente, y por lo tanto estamos ante una situación de shock. Es un hecho gravísimo y, además, presuntamente perpetrado por unos menores. Los convocantes de la concentración del miércoles habían estado inactivos durante los últimos tres años y, en todo caso, son miembros de la Mesa para la Seguridad, el Civismo y la Convivencia que creamos en 2023, donde hemos ido explicando no solo las medidas de seguridad que vamos adoptando sino también el trabajo social que realizamos con unos jóvenes que nos preocupan, jóvenes que cada vez más ejercen una violencia más importante, así como nuestra preocupación por el uso de las armas blancas. Es imprescindible tejer un pacto de país contra las armas blancas. No puede ser que nuestros adolescentes tengan una facilidad tan grande para conseguir una navaja y que normalicemos que haya jóvenes que van con armas blancas por la calle. Si unos jóvenes con un historial delincuencial tan amplio no hubieran estado en la calle este crimen no se hubiera producido. Cada cual tiene que asumir sus responsabilidades y quien dicta las medidas no es el alcalde o un cuerpo de seguridad, sino el juez.
El principal problema de seguridad
“Tenemos un perfil de jóvenes dejados de la mano de Dios que se pasean por la calle, que consumen todo tipo de sustancias y que cometen pequeños delitos y, como hemos visto, delitos que pueden llegar a ser muy graves”
¿Ya había habido quejas por la actuación de jóvenes de este perfil?
Yo diría que es el problema más importante que tenemos en materia de seguridad. Tenemos un perfil de jóvenes, de familias normalmente muy desestructuradas, sin referentes familiares y con un gran absentismo escolar, que están dejados de la mano de Dios, que se pasean por la calle, que consumen todo tipo de sustancias y que cometen pequeños delitos y, como hemos visto, delitos que pueden llegar a ser muy graves. Es un reto que tenemos como a sociedad: no pueden ser que no salten las alarmas en el departamento de Educació cuando un joven no asiste a clase. Y cuando uno de estos jóvenes ha cometido delitos graves hay que tomar medidas porque si no se genera una sensación de impunidad. Quien la hace ha de pagarla y ha de pagarla de forma rápida.
Por tanto, la respuesta no puede ser solo policial.
Tiene que ser policial pero también social, educativa, habitacional. Estamos hablando de jóvenes que en muchos casos viven en la miseria, que no tiene donde vivir, que han sido abandonados por sus familias. Si no hay una administración muy efectiva, con un apoyo de la justicia juvenil y un buen dispositivo de mediación, muy sistematizado, resulta muy difícil hacer un seguimiento de estos casos. Desde el 2023 nosotros venimos trabajando en una mesa en la que gestionamos todos estos casos con un nivel de éxito importante, con jóvenes que habían cometido pequeños delitos y que conseguimos que dejaran de cometerlos pero, insisto, en esta ocasión había una decisión judicial y un joven que tenía que estar en un centro de menores estaba en la calle.
¿Qué les pide a la Generalitat y a la administración del Estado?
Tenemos una ley de menores de los años 90 y la última revisión fue del 2000. Desde entonces la sociedad ha cambiado mucho. Y esto sirve también para la multirreincidencia. Las leyes han de adaptarse a esos cambios. Es hora de que revisemos la ley del menor, la de la multirreincidencia, pero sobre todo es hora de hagamos cumplir las leyes. Cuando tenemos una justicia colapsada y los juicios se celebran al cabo de dos años no somos suficientes. Este año, por ejemplo, hemos tenido una oleada de quema de contenedores, 50 en un mes y medio, y los ha quemado la misma persona. La hemos detenido tres, cuatro, cinco veces, pero vuelve hacerlo. Si no hay un escarmiento rápido se acrecienta esa sensación de impunidad que la ciudadanía no entiende.

Usted ha formulado alguna queja en el sentido de que, a pesar de su voluntad, no puede incrementar la plantilla de la Policía Local
Sí. Manresa ha crecido en 13.000 habitantes en los últimos 20 años. Con los recortes del 2012-2013 nos hicieron reducir la Guardia Urbana, así como el cuerpo de funcionarios del Ayuntamiento de Manresa. La tasa de reposición es bajísima y no nos han dejado crecer en número de efectivos de la Policía Local. Una ciudad que ha crecido en 13.000 habitantes necesita más escuelas, más servicios, más funcionarios y más guardias urbanos. Es una queja recurrente de muchos alcaldes de ayuntamientos que tenemos las finanzas saneadas, que contamos con recursos económicos, pero que no podemos contratar más agentes. Generamos superávit pero no nos dejan gastar más. Si un ayuntamiento es capaz de hacer una buena gestión de sus finanzas ha de poder reinvertir ese dinero en la mejora del espacio público, en escuelas, en contratar más personal. Y este es un suplicio que padecemos cada año desde hace mucho tiempo.
Reclamación al Gobierno español
“Tenemos las finanzas saneadas, pero no nos dejan contratar más policías locales”
La mayoría de problemas de seguridad y de convivencia tienen su fundamento en las desigualdades sociales. ¿Dónde es prioritario invertir para que la brecha no se amplíe?
El crecimiento de Catalunya y el de Manresa es consecuencia de la llegada de mucha gente de otros países que han venido a buscar una vida mejor, un futuro para sus hijos. Las leyes no han favorecido la integración. Y estamos hablando de culturas, lenguas y religiones diferentes, de una gran complejidad que hace más necesario que nunca activar todos los mecanismos de cohesión social. Y todo esto ha sucedido en un periodo de grandes recortes en educación, en servicios sociales, que solo ahora se están recuperando.
¿Una ciudad como Manresa tiene capacidad para absorber un movimiento migratorio tan grande como el de los últimos años?
La media de población extranjera de Catalunya está en torno al 20%. Nosotros estamos al 22% y hay municipios que llegan casi al 50%. Yo creo que el país tiene que poder dar respuesta a su ciudadanía y que está capacitado para ello cuando puede ofrecer buenos servicios sociales, en materia de educación o de salud, pero es evidente que los recursos económicos no han aumentado al mismo ritmo que la población y que queda mucho trabajar por hacer.

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Manresa siempre ha sido una ciudad con una fuerte identidad propia. ¿Está en riesgo de perderla como consecuencia de esta aportación migratoria tan fuerte?
En Manresa hemos hecho un trabajo de integración muy importante, en la escuela y, por ejemplo, a través del diálogo interreligioso. Y me sabe mal que después de tantos años de trabajo y de convivencia todo se pueda romper por un hecho tan desgraciado como el que hemos padecido y por los discursos de odio y por el racismo que están inoculando las formaciones de ultraderecha.

Ese puede ser un factor determinante en las elecciones municipales del 2027
No sé si será determinante pero es evidente que ya está siendo explotado. Todas las encuestas señalan que la ultraderecha crece, sobre todo a cosa del centroderecha catalanista que gobernó este país tantos años. Y me parece que es terrible que esto suceda. Tenemos que combatir los mensajes de odio, de estigmatización de determinados colectivos.
Bulos infundados
“Le aseguro yo que en Manresa nadie se pasea con catanas por las calles”
¿Podemos concluir esta entrevista con un mensaje en positivo sobre su ciudad?
Manresa es una ciudad con un tejido económico importantísimo, con una industria potente a lo largo de la historia. Una ciudad capaz de generar puestos de trabajo, con un buen sistema sanitario, con 4.000 universitarios, un fuerte latido cultural, con muchísimas entidades deportivas, una ciudad con historia y una ciudad viva, con mucha gente con ganas de mejorarla cada día. Nada puede hacernos perder este rumbo y las ganas y la ilusión de hacer una ciudad de convivencia, de paz y que no deje a nadie en la estacada. La imagen de una ciudad apocalíptica que algunos quieren vender de Manresa no tiene nada que ver con la realidad. ¿Quién vendrá a comprar a Manresa si hay quien dice que no puedes pasear tranquilo por la ciudad? Eso es mentira. O, como dicen algunos, que hay gente que se pasea con catanas por la calle. Le aseguro yo que nadie va con catanas por la calle. Y eso no quiere decir que algunos puedan tener tener sensación de inseguridad. La seguridad es una de las políticas públicas más importantes porque sin seguridad no hay libertad y, por lo tanto, tenemos que activar todos los mecanismos que sean posibles para que todo el mundo se sienta seguro de pasear por las calles de su ciudad.

Ramon Suñé
Periodista
Periodista catalano-brasileño. Redactor jefe de la sección Vivir. Más de media vida en La Vanguardia
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