Por Lídia Penelo RuizPortada

Mercados que agonizan en Barcelona

Comercio

En Ciutat Meridiana y Trinitat apenas quedan un par de puestos y un bar en el que se reúnen los vecinos

Lo que queda del mercado de la Trinitat Nova

Lo que queda del mercado de la Trinitat Nova

Alex Garcia

Lídia Penelo

Barcelona

12/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

Dos puestos y un bar. Esta es la única actividad que hay en el mercado de Ciutat Meridiana desde hace un año. Cuando este mercado se inauguró en 1968 con el objetivo de proveer a una zona de la ciudad que empezó a poblarse con el flujo migratorio, las clientas se organizaban para hacer cola, y poder hacer la compra sin llegar tarde a sus trabajos. Una de ellas es Pura, que llegó a Torre Baró desde Jaén con 9 años. Ahora tiene 74, y junto a su marido, cada mañana se toman el cortado en el único bar que queda. “Antes había tres bares, pescaderías, carnicerías, fruterías, de todo, ahora ya ves, nos tenemos que buscar la vida”, comenta Pura resignada.

“El barrio está envejecido, ha muerto mucha gente, y los que han llegado de otros países, la mayoría no tiene papeles ¿y qué van a pedir?, apunta Santiago, de 78 años y marido de Pura.

Poco trasiego y calma chicha, excepto en el bar. “Nosotros vamos trabajando, pero sería distinto si hubiera más puestos abiertos. El tema es que cuando pusieron el metro, la gente se fue al mercado Montserrat. Con este a ver qué pasará, no nos han dicho nada, pero me imagino que cuando cierren los dos puestos que hay, harán otra cosa, porque esto no sé cómo se mantiene. Y yo con 58 años a ver qué hago…”, argumenta con un deje de preocupación Josefa López que se encarga del único bar que sobrevive en el mercado de Ciutat Meridiana.

A la pregunta de si el Ayuntamiento de Barcelona permitiría reabrir algunos de los puestos cerrados si surgiera algún interesado, Sheila Ferrer, al frente de la única frutería, responde que sí, pero que mucho jóvenes rechazan ciertos trabajos y señala la pescadería que tiene delante, cerrada pero con todo lo necesario. “Esto es un caramelo, solo falta alguien que quiera vender pescado y trabajar…”, dice esta joven de 29 años, que hace dos años y medio se atrevió a tomar las riendas de la fru­tería.

Al lado de la parada de Sheila, está la única tocinería y charcutería que resiste. La capitanea Ondina Monteiro de Moura, de 63 años. Vive en Sant Boi y cada mañana, de lunes a sábado, levanta la persiana a las siete en punto. Afirma que le preocupa mucho el futuro porque es una mujer de mercado que empezó trabajando en el de Santa Caterina cuando tenía 14 años, y que a estas alturas no sabría hacer otra cosa.

“Faltan profesionales, no hay relevo”, dice la paradista más veterana de Ciutat Meridiana

Sobre la situación actual del mercado explica que “la bajada más gorda fue cuando el boom inmobiliario, que todo el mundo se compraba pisos y muchos se marcharon del barrio. Llegó una comunidad árabe muy importante que come halal y no consume en el mercado, y luego hay una comunidad sudamericana que buscan un producto más asequible y solo vienen en ocasiones especiales”.

Sin embargo, en opinión de Ondina, todos los mercados de la ciudad están en horas bajas: “Por qué los hermanos Torres han abierto en Santa Caterina y pronto lo harán en la Boqueria? Pues porque hay puestos vacantes. Y si un Santa Caterina tiene paradas cerradas, pues ya ves aquí. Además, la gente no quiere trabajar. Son muchas horas, y la gente quiere otro tipo de vida y esta es la realidad. Mi hijo de 24 años no quiere esto, prefiere teletrabajar y viajar por el mundo. Y luego hay otro tema, faltan profesionales, no hay relevo. Y los que quedamos estamos llegando a la edad de jubilarnos”.

Solo el bar da un poco de vida al mercado de Ciutat Meridiana
Solo el bar da un poco de vida al mercado de Ciutat Meridiana Àlex Garcia

De camino al mercado de la Trinitat, que también tiene operativos solo tres puestos y un bar, nos cruzamos con Encarna, que, curiosa, quiere saber lo que estamos preguntando. “Ah, ¿solo sobre el mercado? El barrio no interesa, ¿verdad? Pues esto está fatal, hay mucha inseguridad, hay muchos okupas, no te puedes ir ni de fin de semana porque te da miedo quedarte sin casa”, lanza sin remilgos esta vecina.

Al entrar en el mercado de la Trinitat el escenario es parecido al anterior. El bar Palomo es el corazón de un mercado en el que prácticamente solo funciona el supermercado. “Nos comen a impuestos y sabes lo que pasará, que se lo quedará todo el Consum”, asegura la responsable de este bar.

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Barcelona es una de las pocas ciudades del mundo que puede presumir de una red de mercados distribuidos en todos los barrios para garantizar una alimentación fresca y de calidad a la población. Dicho así suena reconfortante, pero sobre el terreno la realidad es distinta.

“Antes había bares, pescaderías, fruterías, de todo, ahora nos tenemos que buscar la vida”, lamenta Pura

Fuentes del Ayuntamiento y del Institut Municipal de Mercats confirman que se ha publicado una licitación que finaliza el día 29 de este mes para la ampliación del supermercado en el mercado de la Trinitat.

Respecto al de Ciutat Meridiana, las fuentes consultadas sostienen que “se trabaja para intentar mantener la oferta y además poder reabrir negocios que han ido cerrando, y en esta línea actualmente tenemos una subasta de paradas activa, donde ofrecemos varios establecimientos de este mercado para buscar alguna propuesta de interés para reabrirlos”.

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Fonte: Portada

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