¿Por qué el control del Senado es clave para el futuro del Tribunal Constitucional?
Por Leonor Mayor Ortega — Portada
¿Por qué el control del Senado es clave para el futuro del Tribunal Constitucional?
El camino al 29-N
La nueva Cámara Alta que resulte de las elecciones elegirá a cuatro magistrados cuyos mandatos ya han caducado

Imagen del exterior y fachada del Senado
SENADO / Europa Press

Madrid
21/10/2026 14:04 Actualizado 21/10/2026 14:13 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
No es inusual que cuando algunos electores recogen sus papeletas para votar tomen la del Congreso y descarten la del Senado. Sobrevuela en la opinión pública la idea de que la Cámara Alta tiene algo de decorativo y que carece de verdadero poder de decisión. Pero esta idea no cuadra con los esfuerzos que han hecho o están haciendo los partidos, a izquierda y derecha, para hacerse con el control de esta Cámara.
El Senado fue clave, por mandato constitucional, el 27 de octubre de 2017 cuando el entonces presidente del gobierno, Mariano Rajoy, aplicó el artículo 155 de la Carta Magna después de la declaración de independencia del Parlament de Catalunya.
La Cámara Alta tiene otros ases bajo la manga, que también le ha otorgado la Constitución y que, aunque no necesariamente estén destinados a hacer historia, sí son fundamentales para el normal funcionamiento del entramado institucional.
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Uno de esos ases se refiere a la composición del Tribunal Constitucional. Cuatro de sus miembros son elegidos por el Senado a propuesta de las comunidades autónomas entre magistrados, fiscales, profesores universitarios, funcionarios o abogados de reconocido prestigio.
Y en este momento, las cuatro plazas senatoriales del Constitucional están vacantes. Una por el fallecimiento de un magistrado y las otras tres porque el mandato de los jueces, que es de nueve años, ya ha concluido. Entre ellas, el del actual presidente del Tribunal, Cándido Conde-Pumpido.
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Cuatro plazas de jueces del Alto Tribunal están vacantes y serán renovadas por el Senado
El nuevo Senado que resulte de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre será por tanto clave para la renovación del Tribunal y, también, para decantar su sesgo hacia la derecha o la izquierda.
Con la composición actual, cinco magistrados pertenecen al denominado bloque conservador y los otros siete al llamado bloque progresista, que durante los últimos años se ha impuesto en decisiones tan relevantes como la de declarar ajustada a la Constitución la Ley de Amnistía.
Esa mayoría puede darse la vuelta dependiendo de lo que ocurra el 29 de noviembre. De las cuatro plazas vacantes dos pertenecen al bloque conservador y las otras dos al progresista. Si la derecha consigue una mayoría muy amplia en los comicios para el Senado, podrían escoger a los cuatro magistrados y decantar hacia el ámbito conservador al Constitucional que pasaría a estar configurado con siete magistrados conservadores y cinco progresistas.
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Pero para que se mantenga el actual equilibrio de fuerzas o se produzca el cambio, no basta con tener mayoría en la Cámara Alta. La Constitución establece que los cuatro magistrados senatoriales para el Tribunal Constitucional deben ser escogido por tres quintas partes del Senado, es decir, por 161 senadores. Una medida prevista para que las fuerzas políticas negocien y busquen candidatos de consenso.
La exigencia de esa mayoría cualificada ha llevado a los partidos a la búsqueda de alianzas que les permitan tener más presencia en el Senado tras el 29 de octubre. El PSOE y el Frente Amplio anunciaron la semana pasada que concurrirán en una misma lista bajo la denominación de Senado de Progreso a la Cámara Alta. Con esa alianza esperan multiplicar su número de senadores y frenar una posible mayoría de la derecha.
La Constitución establece una mayoría de tres quintos para elegir a los nuevos magistrados
Pero los conservadores preparan también una estrategia para no dejarse ganar la partida. Vox está dispuesta a no presentar listas para el Senado en algunas provincias claves y no robar así escaños al PP. El acuerdo entre ambos partidos podría cerrarse entre hoy y mañana.

Leonor Mayor Ortega
Licenciada en Derecho (UB) y en Periodismo (URL). Graduada en Estudios Literarios (UB). Máster AGT (Esade). Redactora de Cultura de La Vanguardia
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