49 años en democracia
Por Fèlix Riera — Portada

49 años en democracia 07/10/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
El 15 de junio del 2027 se cumplirán 50 años de las primeras elecciones democráticas en España, 49 años de la aprobación de la Constitución española, y este 29 de noviembre celebraremos las decimosextas elecciones generales. En estos cincuenta años, de forma casi alternativa, si exceptuamos los cinco años de UCD, ha gobernado el PSOE, 29 años y 5 meses, y el PP, 14 años y 5 meses. Este dato permite afirmar que la España democrática se ha desarrollado, desde entonces, sobre la base de un bipartidismo casi perfecto, con una alternancia cíclica entre la izquierda y la derecha mayoritarias; casi perfecto porque el PSOE, liderado por Pedro Sánchez, ha gobernado, primero con Unidas Podemos y ahora con Sumar.

Se puede afirmar que el sistema político español se sustancia en un bipartidismo que deberá ahora pasar una nueva reválida, si se diera el caso de que Alberto Núñez Feijóo lograra la victoria electoral, pero necesitando el apoyo de Vox para gobernar. De este modo, la fórmula política de la coalición se reeditaría para mantener viva la fórmula adoptada por la política española del bipartidismo, pero esta vez gobernado por la derecha. Sin embargo, para una gran parte de la opinión pública, si el PP accede a gobernar con Vox, se certificará el final del bipartidismo, lo que provocaría la aparición de una España de dos bloques duros, derecha e izquierda, en constante colisión.
La pregunta que se perfila en el horizonte es si la España bipartidista ha agotado su tiempo
La pregunta que se perfila en el horizonte es si la España bipartidista ha agotado su tiempo. Para muchos ciudadanos, si se consuma un gobierno de coalición entre el PP y Vox, como ya ha habido una coalición del PSOE con Podemos y, posteriormente, con Sumar, ya no tendría sentido hablar de bipartidismo, sino de una política de bloques en España. Este escenario implicaría que, a medio plazo, la política española deba adaptarse a estar en condiciones de soportar que el PSOE y el PP pierdan autonomía política para cederla a los bloques duros de la derecha y la izquierda, donde quedarán definitivamente integrados.

Lee también
La espera política
Fèlix Riera
En el caso de producirse, el PSOE y el PP ya no estarán en condiciones de operar como muralla de contención y perderán su capacidad para asimilar y disolver los extremismos políticos, ya que formarán parte de la nueva estrategia, lenguaje y acción de bloque que antes pretendían combatir. Pasar de una alternancia política basada en el bipartidismo a otra basada en dos bloques duros supone pasar de una España basada en la alternancia de gobierno entre PSOE y PP, con acuerdos puntuales con fuerzas políticas nacionalistas, regionales o independentistas, a una alternancia entre bloques que encierra el debate político en la oscuridad de las ideologías más extremas.
Mostrar comentarios
Fonte: Portada