El sexo y el mal uso de internet, principales factores asociados al consumo de pornografía entre adolescentes
Por Maria Guarinos — Portada
El sexo y el mal uso de internet, principales factores asociados al consumo de pornografía entre adolescentes
Adolescencia
Un estudio de la Universitat Rovira i Virgili usa la inteligencia artificial para determinar qué factores desencadenan con más probabilidad la consulta de contenidos de tipo sexual entre los jóvenes

Un tercio de los adolescentes muestra indicios de uso problemático de las pantallas.
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Maria Guarinos
16/10/2026 18:49 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Un estudio de la Universitat Rovira i Virgili, basado en datos de más de 33.500 jóvenes en España, utilizó modelos de inteligencia artificial para identificar las variables que mejor predicen este comportamiento.
El sexo y el uso problemático de internet son las dos variables, entre todas las que analizó una investigación de la , que mejor ayudan a preveer qué adolescentes es más probable que consuman contenidos pornográficos. Así lo concluye un estudio de esta universidad catalana, publicada en la revista científica Computation, que analiza los factores asociados a este comportamiento entre jóvenes de 14 a 19 años en España.
Entre las variables analizadas, el sexo es la que presenta una mayor tasa de relación con el consumo de pornografía. Los resultados indican que los chicos tienen una mayor probabilidad de consumir pornografía que las chicas, lo cual puede ser causado por distintas condiciones biológicas, educación o causas sociales, aunque la investigación de la URV no lo especifica.
Por su parte, el uso problemático de internet aparece como la segunda variable más relevante. Así, aquellos jóvenes que posponen actividades diarias por seguir conectados, disminuyen las relaciones interpersonales o tienen dificultad para dormir por quedarse consultando la red es más probable que en un momento u otro consuman porno. De todas formas, el estudio no demuestra que este consumo disruptivo se la causa directa del consumo de pornografía.
Los conflictos familiares como factor relacionado
Otro factor que, según el estudio, amplía las posibilidades de que un adolescente consuma contenidos de carácter sexual es el funcionamiento familiar. En concreto, aquellos jóvenes que han tenido algún conflicto con un miembro familiar recientemente o presentan una mala relación o ausencia de madre o padre. De este modo, los jóvenes que cuentan con menos supervisión materna o paterna que regule su conducta estableciendo límites, los deja con más margen para consumir con libertad estos contenidos, así como sustancias como el alcohol y las drogas. Por otro lado, aquellos que han tenido una regulación y un control parental, muestran un mayor distanciamiento al hecho de usar pornografía en los últimos 30 días, según establece la investigación.
El consumo de sustancias como el alcohol, el tabaco o el cannabis, no se quedan atrás, y hay una correlación entre aquellos que consumen pornografía y aquellos que han consumido una de estas sustancias en los últimos 30 días. Pero, este factor tampoco conforma una causa directa al uso de este tipo de contenidos. Por otro lado, hay otros factores que muestran también una relación con el consumo de pornografía, pero a una menor escala, como el malestar psicológico relacionado con problemas de ansiedad, problemas de autoestima o episodios psicóticos.
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Ángel Belzunegui, uno de los investigadores, explica que el equipo intentó profundizar en el estudio, teniendo en cuenta factores como la frecuencia y el origen del consumo de pornografía entrevistando a adolescentes de Tarragona. Sin embargo, el proyecto se retiró tras recibir quejas de algunos padres. Esto refleja las dificultades que todavía existen para tratar abiertamente la sexualidad durante la adolescencia, un tema que además continúa siendo tabú en determinados entornos, lo que puede dificultar que las familias y las escuelas hablen directamente de ella con los jóvenes. “La educación sexual tiene especial relevancia para ayudar a los adolescentes a interpretar críticamente los contenidos que encuentran en internet y distinguir las representaciones pornográficas de las relaciones sexuales reales” afirma Ángel Belzunegui.
El estudio está basado en los datos de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES 2023), una investigación que analiza los hábitos y el consumo de substancias y otras conductas entre los estudiantes. Incluyendo por primera vez el uso de pornografía como parte externa del estudio. Se utilizó una muestra válida de más de 33.500 adolescentes de entre 14 y 19 años, matriculados en 800 centros escogidos al azar de distintas comunidades de España. A partir de los datos, el equipo utilizó tres modelos de aprendizaje de inteligencia artificial para identificar patrones que determinan los factores que contribuyen a un mayor consumo de pornografía.
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