MONTANER inicia una nueva etapa y reúne todas sus marcas bajo una única identidad
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MONTANER inicia una nueva etapa y reúne todas sus marcas bajo una única identidad
Transformación
La compañía familiar integra Montaner, Quality, TQ Servicios y Grup Montaner en una sola marca para ofrecer una respuesta más transversal a los nuevos retos de personas y organizaciones

Familia Montaner
14/10/2026 05:55 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
El talento ya no busca lo mismo, y las empresas tampoco. Las carreras profesionales son menos lineales, los equipos evolucionan más rápido y las organizaciones necesitan adaptarse a los nuevos entornos. No es suficiente con encontrar a la persona adecuada: hay que saber atraerla, desarrollarla, fidelizarla y crear las condiciones para que personas y organizaciones puedan crecer juntas. El mundo del trabajo ha cambiado, y la forma de acompañarlo también tiene que hacerlo.
En este contexto, MONTANER inicia una nueva etapa después de más de 50 años de trayectoria. La compañía unifica Montaner, Quality, TQ Servicios y Grup Montaner bajo una única identidad: MONTANER.
Va más allá de un cambio de imagen corporativa. Supone una evolución del modelo con el que la compañía quiere afrontar el futuro: pasar de diferentes marcas y servicios especializados a un ecosistema integrado de soluciones para personas y organizaciones.
De diferentes especialidades a una visión integrada
Durante su trayectoria, el grupo ha desarrollado diferentes marcas para responder a necesidades específicas del mercado laboral. Esa evolución ha permitido construir conocimiento y equipos especializados en los ámbitos de selección, trabajo temporal, outsourcing, consultoría, formación y desarrollo. Ahora, toda esa experiencia se conecta bajo una misma marca.
“El mundo del trabajo ha cambiado y nosotros también tenemos que evolucionar. Nuestros clientes se enfrentan a retos cada vez más complejos, que muchas veces no pueden resolverse desde un único servicio. Queremos entender qué está ocurriendo en cada organización y poner a su disposición todo nuestro conocimiento para ayudarla a avanzar”, explica Joan Montaner, director general de MONTANER.
El objetivo es evolucionar hacia un papel de ‘partner’ estratégico de personas y organizaciones
Después de cinco décadas trabajando junto a empresas y profesionales, una de las principales conclusiones de la compañía es precisamente que los retos de las organizaciones no se producen de forma aislada. Talento, liderazgo, organización, desarrollo, cultura o flexibilidad forman parte de una misma realidad y se condicionan entre sí.
Por eso, el futuro no pasa necesariamente por ofrecer más servicios, sino por estar más cerca, comprender mejor qué necesita cada organización y conectar las capacidades adecuadas para cada momento.
La especialización, por tanto, no desaparece: se integra. Los equipos especialistas y los servicios se mantienen, pero trabajan bajo una visión compartida y con una mayor conexión entre áreas. El objetivo es evolucionar hacia un papel de partner estratégico de personas y organizaciones.
Una transformación en un momento de crecimiento
La nueva etapa llega además en un momento de crecimiento para la compañía. MONTANER cerró 2025 con una facturación de 96,9 millones de euros, un 6% más que el ejercicio anterior, y cuenta con alrededor de 3.200 personas y una red de 20 oficinas.
Unas cifras que reflejan la dimensión alcanzada por un proyecto empresarial nacido hace más de cinco décadas y que ahora se prepara para un nuevo ciclo.
La unificación busca precisamente acompañar esa evolución con una estructura conectada, una identidad más sencilla y reconocible y una mayor capacidad para abordar transversalmente las necesidades de sus clientes.
Una historia que empezó con una oportunidad
Los orígenes de MONTANER están ligados a la experiencia personal de sus fundadores, Ramón Montaner y Pilar Soldevila. Tras regresar de una estancia en el extranjero, ambos encontraron dificultades para reincorporarse al mercado laboral. Aquella situación les permitió identificar necesidades tanto entre quienes buscaban empleo como entre las empresas que buscaban profesionales. Lo que inicialmente fue un obstáculo acabó convirtiéndose en el punto de partida de este proyecto empresarial.
Para MONTANER conocer a una persona significa comprender algo más que su currículum, del mismo modo que conocer una empresa exige mirar más allá de una vacante
Desde entonces, la compañía ha crecido, incorporado nuevas actividades y ampliado su conocimiento del mercado, manteniendo una característica que hoy reivindica como parte esencial de su identidad: la proximidad.
Para MONTANER conocer a una persona significa comprender algo más que su currículum, del mismo modo que conocer una empresa exige mirar más allá de una vacante. Cultura, momento, expectativas, equipos y contexto condicionan las decisiones laborales.
Un apellido que conecta tres generaciones
La elección de MONTANER como identidad común tiene también una dimensión emocional. Después de años creciendo a través de diferentes marcas, la compañía decide afrontar su futuro con el nombre de sus orígenes.
Montaner es el apellido del fundador y el vínculo entre el origen de la compañía y su futuro. Actualmente, Joan Montaner, director general, lidera la empresa junto a la tercera generación: sus hijos Marc Montaner, director de Zona Centro, y Pol Montaner, director de Operaciones.
Nuestra responsabilidad es conservar los valores y la manera de hacer que nos han permitido llegar hasta aquí, pero también tener la valentía de transformar aquello que necesita evolucionar”
Joan Montaner
Su incorporación no se plantea como una sustitución, sino como la continuidad de un proyecto familiar que ha evolucionado con cada generación. Una nueva mirada que se suma a la experiencia acumulada y que coincide con uno de los momentos de transformación más importantes de la compañía.
“Recibir un legado no significa mantenerlo intacto. Nuestra responsabilidad es conservar los valores y la manera de hacer que nos han permitido llegar hasta aquí, pero también tener la valentía de transformar aquello que necesita evolucionar para seguir siendo relevantes en el futuro”, señala Joan Montaner.
Elegir el apellido familiar como única marca supone, por tanto, algo más que simplificar una arquitectura corporativa. Es también una declaración de responsabilidad y de confianza en el futuro.
Crear conexiones laborales que tengan sentido
Esa continuidad se articula alrededor de un propósito: “Crear conexiones laborales que tengan sentido para todos”.
Una idea que funciona necesariamente en dos direcciones. Profesionales que buscan una oportunidad, un proyecto donde crecer o un entorno en el que desarrollar su potencial; y organizaciones que necesitan incorporar talento, desarrollar capacidades, reforzar sus equipos o afrontar procesos de transformación.
MONTANER quiere situarse precisamente en el punto de encuentro entre ambas realidades. Esta visión también se extiende al compromiso social de la compañía a través de Fundación Montaner, constituida en 2023 para impulsar la inclusión social y laboral de personas con discapacidad y de personas en riesgo de exclusión social.
Una marca para afrontar lo que viene
La unificación abre ahora una etapa en la que MONTANER quiere crecer sin perder aquello que ha definido su manera de hacer: proximidad, conocimiento del entorno y relaciones construidas a largo plazo.
Una sola identidad permitirá conectar mejor equipos, especialidades y conocimiento y, al mismo tiempo, hacer más sencilla la relación con el mercado. Una evolución especialmente relevante en un momento en el que la tecnología y la automatización están transformando procesos, perfiles y formas de trabajar.
MONTANER afronta su futuro combinando experiencia y transformación
Ante ese escenario, MONTANER quiere poner en valor aquello que considera más difícil de automatizar: la capacidad de escuchar, comprender contextos, aportar criterio y generar confianza.
La compañía afronta así su futuro combinando experiencia y transformación; el conocimiento acumulado durante más de medio siglo y la mirada de una nueva generación; el legado de una empresa familiar y la ambición de seguir creciendo.
Después de años construyendo diferentes marcas, todas esas dimensiones se encuentran ahora en un mismo nombre: MONTANER. El cual explica de dónde viene la compañía, pero también el compromiso con el que quiere construir lo que viene.
Todo empieza con alguien.
Fonte: Portada