“El negocio de la vivienda nos pone furiosas”
Por Pere Solà Gimferrer — Portada
“El negocio de la vivienda nos pone furiosas”
Entrevista
Maribel Verdú y Claudia Salas revelan cómo se sumaron a la segunda temporada de ‘Furia’ de Félix Sabroso

HBO Max emite cada viernes un nuevo episodio de ‘Furia’, que tiene una segunda temporada de ocho episodios.
HBO Max

Pere Solà Gimferrer
Barcelona
12/10/2026 06:42 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Maribel Verdú presentaba la serie Cuando nadie nos ve de Enrique Urbizu cuando se cruzó con Félix Sabroso, el creador de Furia. Había visto la serie y consideraba que había sido un antes y un después a nivel mundial: “No hay nada como Furia ni a la hora de rodar, ni en la forma en la que está contada, ni por lo que cuenta o por contar con mujeres de cierta edad furiosas con el mundo y que deciden sacar esa furia a pasear”.
Le pidió trabajar en la comedia y él le dijo: “Si hago una segunda parte, vas a estar”. Dicho y hecho. El público la pudo ver el viernes pasado en HBO Max en la piel de Raquel, la implacable ejecutiva de una plataforma de contenidos llamada Núcleo. “No me gusta pedir perdón al espectador por interpretar a alguien que puede caer mal. Pero a Raquel se le puede dar la vuelta: te puede caer mal al principio y después puedes estar de su lado”, adelanta.
“No me gusta pedir perdón al espectador por interpretar a alguien que te puede caer mal, pero Raquel te puede caer mal al principio y después puedes estar de su lado”
Si Verdú se estrena en la segunda temporada junto a Carmen Maura, Clara Sans, María León y Cecilia Suárez, Claudia Salas es la única actriz repetidora junto a Ana Torrent. “Cuando le propusieron desde HBO continuar la historia, Félix buscó hilos conductores para conectar ambas temporadas. Le cuadró incluirme para seguir contando sus mensajes sociales: esta vez el tema es la industria del espectáculo y qué mejor que contarlo con una plataforma de streaming”, explica Salas.
Tina, la limpiadora que se quedó embarazada de un hombre casado, ahora descubre que su historia se adapta para televisión como un musical. “Me he tirado 10 meses observando con lupa el rodaje para entender cómo consiguen que estemos en lo realista cuando estamos rodeadas de tanta sátira: es muy fina la línea entre pasarte y no llegar”, reconoce Salas sobre la dirección de Sabroso y Jau Fornés. ¿La conclusión? “No conseguí encontrar la respuesta salvo que siento libertad”.

La ironía de Furia es que tiene un elenco femenino marcado por el prestigio, que combina distintas generaciones en igualdad de condiciones, pero a menudo solo coinciden en el rodaje de forma anecdótica. “Me fascina Clara Sans, tenemos una energía muy similar, pero nos hemos cruzado tan poco que me sabe mal. Pero Félix sabe lo que escribe y lo tiene más medido. Meter el gusto personal en la historia mancharía la obra”, reconoce Salas sobre esta cuenta pendiente.
En el caso de las entrevistadas, Furia representó el inicio de una relación profesional que ha resultado ser muy prolífica. “Con Claudia rodé el primer día y luego ya prácticamente en la última secuencia. Pero nos ha pasado una cosa curiosa: he hecho una película con ella y ahora vamos a hacer otra. No pasa nunca que coincidas en tres proyectos en un año”, adelanta Verdú en referencia a las películas Si los muertos hablaran de Nacho G. Velilla y La Reina de Laura Mañá.
“Me fascina Clara Sans, tenemos una energía muy similar, pero nos hemos cruzado tan poco que me sabe mal. Pero Félix sabe lo que escribe”
Les interesa la idea de Furia como una obra medicinal. “Hay algo que los personajes se permiten hacer que tú en tu día a día no eres capaz de permitirte. Y ver cómo otro lo hace y se gusta con ello… ¡Qué gusto! ¡Si yo tuviera la escopeta!”, bromean terminándose la reflexión la una a la otra. Además, se pueden sentir identificadas “todos los días” con los estallidos de sus personajes.
“Cuando me dieron el Goya por Blancanieves, se lo dediqué a todas las personas que estaban perdiendo sus casas y sus vidas. Han pasado trece años y todo sigue igual. Esto no es una cosa de partidos políticos sino de sensatez: querer que todo el mundo tenga un techo donde vivir”, critica Verdú mientras Salas se le une y remata la idea: “El negocio con la vivienda nos pone furiosas”.
Etiquetas
Mostrar comentarios
Fonte: Portada