Por Màrius Serra Roig — Portada

Màrius Serra Roig

Màrius Serra

Escritor y enigmista

Votar por correo 12/10/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Es lógico que los miembros de la AFA más patriotera (Ayuso, Feijóo y Abascal) desconfíen del voto por correo. Conocen el percal. Hace once años gobernaba el PP, partido del que Abascal se había dado de baja tras veinte años de militancia, cuando se convocaron unas elecciones en el Parlament de Catalunya que adquirieron un carácter plebiscitario. Como ahora con el eje social, pero con el eje nacional en primer plano. Entre otras tensiones propias del tramo final del procés, en aquellas elecciones del 27 de septiembre del 2015, destacó la polémica por el voto de los catalanes residentes en el extranjero, que el imaginario popular (de PP) intuía mayoritariamente indepe.

   
    Àlex Garcia / Archivo

El problema lo originó una reforma reciente de la ley electoral española que instauró el llamado voto rogado entre el 2011 y el 2022. Los electores que residían fuera del Estado tenían que solicitar la documentación expresamente para poder votar, en vez de recibirla de forma automática. Este nuevo trámite burocrático, unido a los plazos ajustados y a los retrasos postales, acabó impidiendo que muchos ciudadanos pudieran ejercer el derecho de voto.

Es lógico que los AFA (Ayuso, Feijóo y Abascal) desconfíen del voto por correo

La situación se agravó aquel 27-S porque varios recursos contra candidaturas retrasaron el envío de las papeletas a las embajadas que gestionaban el voto exterior. Ante el festival de palos en las ruedas de las diligencias postales, la Generalitat pidió una ampliación de los plazos, pero la Junta Electoral Central no aceptó la prórroga solicitada. Para decirlo a la aznariana manera, quien pudo hacer ya hizo.

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Hubo casos esperpénticos. Los electores catalanes residentes en Italia denunciaron que sus votos se habían enviado a una dirección equivocada y también se registraron incidencias en la recogida de votos en México, Costa Rica, Chile, Estados Unidos y China. La Generalitat abrió un buzón de reclamaciones y pidió que se investigaran las irregularidades, pero en este caso la máxima aznariana se aplicó en pasiva: quien lo tenía que hacer no hizo nada.

Por ello ahora los AFA desconfían tanto del voto por correo. Los mismos que enviaron a la policía a zurrar votantes el 1-O ahora piden ir a las urnas el 29-N.

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Fonte: Portada

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