Por Jordi Juan Raja — Portada

Jordi Juan Raja

Jordi Juan

Director de La Vanguardia

Historia de dos portadas 11/10/2026 00:05 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Cada día pasan más de 1,5 millones de usuarios por nuestra página web y estamos contentos de tener una comunidad de más de 170.000 suscriptores. Sin embargo, la referencia donde queda reflejada la línea y el espíritu de La Vanguardia sigue siendo la portada de la edición de papel. Una portada que cada vez, ciertamente, se lee más en formato digital y menos en papel, pero que sigue jerarquizando las noticias y es el mensaje que transmitimos a nuestra comunidad de lectores.

Esta semana se han alternado dos portadas con fotografías muy significativas. El jueves publicamos la imagen de Raz Zarfati, una joven israelí que se abrazaba a la imagen de su hermana asesinada hace tres años durante la salvaje incursión de los comandos de Hamas. Era nuestro homenaje a las víctimas judías del ataque terrorista sufrido. Ayer, la foto de nuestra portada era un edificio bombardeado en Gaza que resistía en pie sin fachada, sin tabiques y en ruinas, en el aniversario de un falso alto el fuego. Y es que se debe rendir homenaje a las víctimas de Israel, pero también se tiene que criticar la reacción que el Gobierno de Beniamin Netanyahu ha tenido contra pobres víctimas inocentes palestinas.

El mundo se ha deshumanizado por completo. Nadie podía imaginarse que la principal democracia del mundo, los herederos de la Constitución americana de 1787, iban a denunciar a la Corte Penal Internacional, como si fueran víctimas de una rabieta, tras la concesión del premio Nobel de la Paz a una jurista sudafricana que tachó de genocidio lo que el ejército israelí está haciendo en Gaza. O que decidieran retransmitir en directo el fusilamiento de un militar yihadista como si Estados Unidos tuviera el mismo nivel democrático que países como Irán, Afganistán o Corea del Norte, donde se emiten estas ejecuciones en horario de máxima audiencia.

Donald Trump, en sus horas más bajas de popularidad en su país, ha decidido también dar un aval a Vladímir Putin y permitir el acceso del diésel ruso a los mercados mundiales. Le da igual las consecuencias que pueda tener para decantar a favor de Rusia la guerra iniciada en Ucrania. Solo en los lugares donde se puede votar, los electores pueden acabar con estas políticas. Y los medios libres aún podemos denunciar estas prácticas y lamentar las atrocidades que se cometen en todo el mundo, como reflejan nuestras dos portadas.

Jordi Juan Raja

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Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992

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