Bajo el volcán
Por Enric Juliana Ricart — Portada
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Enfoque
El foco se mueve entre la protesta por la vivienda y la cuestión marroquí
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Madrid
10/10/2026 06:00 Actualizado 10/10/2026 06:53 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Todo discurre muy rápidamente, sin apenas tiempo para la sedimentación. Hace una semana, la convocatoria de elecciones generales era una posibilidad que se resumía en la advertencia lanzada el viernes a primera hora de la tarde por el presidente Pedro Sánchez ante la inminente derrota del Gobierno en la votación de los dos decretos sobre la vivienda: “Creo que hoy van a cometer un error político del que se van a arrepentir durante mucho tiempo”. Día 2 de octubre. Esa declaración no fue improvisada.
Una semana después, ese momento ya nos parece lejano. Una semana después, las elecciones ya están convocadas y el Consejo de Ministros ha aprobado dos nuevos reales decretos que se someterán a la convalidación de la Diputación Permanente del Congreso, órgano que sustituye al pleno cuando las Cortes Generales están disueltas, una diputación parlamentaria en la que el voto de Junts no será determinante. Hay una discusión abierta sobre la limpieza política de esta iniciativa.

Argumento a favor: se trata dos nuevos decretos, con algunos elementos que no figuraban en los anteriores, que decayeron al recibir una votación adversa. El movimiento se ajusta al reglamento. En contra: la Diputación Permanente, que no reproduce al 100% la aritmética del pleno del Congreso, puede corregir el voto del día 2 de octubre. Esta vez puede haber una mayoría favorable al primer decreto, que sustancialmente dice lo mismo que el anterior. La derrota parlamentaria que condujo a la convocatoria de elecciones generales será corregida mediante un ardid.
¿Filibusterismo parlamentario? En marzo del 2025, las dos fuerzas políticas que gobiernan Alemania (conservadores y socialdemócratas), con el concurso de los Verdes, aprovecharon la interinidad del Bundestag después de las últimas elecciones federales para modificar el denominado ‘freno de la deuda’, tope constitucional al endeudamiento público alemán, que fija el déficit estructural en un máximo del 0,35% del PIB. Aprovechando la composición del viejo Bundestag -aún no habían tomado posesión los nuevos diputados electos-, las tres fuerzas citadas sumaron los dos tercios necesario para modificar ese riguroso precepto y acordaron dejar el fuera del tope constitucional el gasto militar que supere el 1% del PIB. Esa excepción incluye la compra de armamento para el ejército, ciberseguridad, protección civil y la ayuda militar directa a Ucrania. Con la composición del nuevo Bundestag, recién elegido, las tres fuerzas citadas no habrían podido llevar a cabo esa trascendental modificación, al no sumar los dos tercios. Tendrían que haber pedido ayuda a AfD (extrema derecha) o a Die Linke (extrema izquierda). Alemania tiene hoy un presupuesto expansivo, está invirtiendo en la creación del mayor ejército convencional de Europa y ha aumentado su ayuda militar a Ucrania, gracias a una treta parlamentaria.
Seguimos. El PSOE quiere enmarcar las elecciones generales del 29 de noviembre con la cuestión de la vivienda, estableciendo un diálogo con el movimiento de protesta social que está cuajando en todas las grandes ciudades. Convocatoria de huelga general para el 11 de noviembre, lanzada por los sindicatos Comisiones Obreras y UGT, después de que la acampada de Madrid y el Sindicato de Inquilinas lanzasen esa consigna. Todo ello impactado por el súbito fallecimiento de la señora Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que se ha convertido en símbolo de la protesta tras ser desahuciada de una vivienda de renta antigua en el distrito de Retiro de Madrid, el pasado 23 de septiembre. Tras el desalojo fue ingresada en un hospital y no ha podido superar el deterioro de su salud. El nombre de Maricarmen ha aparecido esta semana en los principales medios de comunicación europeos.
Convocatoria electoral. Movilización social contra la carestía de la vivienda en primer plano. Convocatoria de huelga general para el 11 de noviembre, tres días antes de dar inicio la campaña electoral. Y el súbito fallecimiento de Maricarmen Abascal, convertida en símbolo de una movilización ciudadana que hará época. Nervios e inquietud en la derecha y en la izquierda porque en estos momentos está en juego el marco narrativo de las elecciones del 29 de noviembre.
Va a ser una lucha descarnada por el relato, esa palabra hoy tan de moda entre los politólogos. Quien firma estas líneas no es politólogo, tan solo periodista, y debe confesarles que desde hace más de cincuenta años ha visto constantes batallas para capturar la atención del público y fijar los temas de discusión. “Libertad sin ira”, decía la canción que popularizó el Gobierno de Adolfo Suárez en 1976 para neutralizar el discurso ‘rupturista’ de la oposición democrática. Cambio, dijo Felipe González en 1982 y todo el mundo lo entendió después de la traumática dimisión de Suárez, el 23-F y la crisis de UCD. Cambio, dice ahora Alberto Núñez Feijóo, y será interesante ver cuál es el eco de su enunciado. Gana quien consigue imponer los temas de discusión pública y pronunciar las palabras que serán más recordadas. Por ejemplo: “puedo prometer y prometo”, uno de los hallazgos retóricos de Suárez, entonces asesorado por el joven periodista Fernando Onega. Dicho de otro modo, la política es muchas veces una pugna entre técnicos de iluminación.

Un potente foco ilumina el malestar por la carestía de la vivienda, cuestión muy sentida en las grandes ciudades, inquietud que no alcanza la misma intensidad en la España de las ciudades pequeñas y medias alejadas de la costa y de las grandes aglomeraciones metropolitanas. Recordemos que el 40% de la población española vive en las franjas litorales y otro 14,5% en la región metropolitana de Madrid, en el centro de la península.
Hay foco en Sol, hay foco en las protestas por la vivienda, pero los técnicos de iluminación de Rabat nos mostraron ayer al rey Mohamed VI calentando la próxima visita de los Reyes de España a las ciudades de Ceuta y Melilla, inmediatamente después de la fiesta del 12 de Octubre. El monarca marroquí acusó a sectores políticos y mediáticos españoles de “instrumentalizar” lo ocurrido en Ceuta. “No vamos a aceptar chantajes”, dijo, sin mencionar de manera explícita el inminente viaje de los reyes españoles. Y añadió que el actual modelo de ‘cooperación migratoria’ entre Marruecos y España está superado y deberá ser revisado. Un mensaje para el futuro presidente del Gobierno de España. Que nadie se engañe, la cuestión de Ceuta y Melilla estará muy presente en la vida política española en los próximos años, en los próximos decenios. Los acontecimientos del 30 y el 31 de julio del 2026 marcan un antes y un después.
En esta semana vertiginosa, los técnicos de iluminación no han querido colocar mucho foco sobre la resolución final del Tribunal Constitucional sobre la aplicación de la ley de Amnistía, una resolución de alto valor jurídico que amonesta al Tribunal Supremo por haber demorado su aplicación definitiva. No ha habido mucho jaleo.
El que pueda callar, que calle. Ni a Partido Popular ni a Vox les interesa ahora agitar demasiado a la sociedad catalana en clave nacionalista. No fue así en la campaña electoral de julio del 2023, cuando Santiago Abascal prometió que Vox promovería una aplicación dura del artículo 155 de la Constitución en Catalunya si su partido gobernaba. Esas palabras facilitaron la movilización electoral del PSC. Está claro que no quieren volver a repetir ese error. Vox evita ahora ese terreno discursivo y no esconde sus simpatías por el fenómeno Aliança Catalana.
Perfil bajo. Iluminación tenue que contrasta con la agitación de hace tres años. Recordemos que la ley de Amnistía ha sido el nervio ciático de esta legislatura.
La semana lleva el nombre de Maricarmen. No quisiera especular sobre la incidencia política que pueda llegar a tener su fallecimiento. Hay siempre un especial nexo emocional entre los jóvenes y las personas significadas que tienen la edad de sus abuelos. La cuestión generacional es mucho más compleja de lo que algunos demagogos creen. Recordemos que uno de los personajes más influyentes en el movimiento de los indignados (2011 y años siguientes) fue un antiguo militante de la Resistencia francesa llamado Stéphane Hessel, nonagenario, autor de un breve libro-manifiesto que se titulaba “¡Indignaos!”. El escritor y economista José Luis Sampedro, nonagenario, autor del prólogo de la edición española del libro de Hessel, también tuvo influencia en aquellos momentos. Y el movimiento de los yayoflautas fue muy apreciado por los jóvenes.

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Enric Juliana
Un sector de la derecha ha sido muy torpe con Maricarmen Abascal, y algunos sinvergüenzas instalados en los medios de comunicación que se dedicaron a vilipendiarla han cometido un gravísimo error. Ha habido silencios muy significativos esta semana. A ver si leemos bien a Antonio Gramsci. No se puede construir hegemonía política y cultural en un país del sur de Europa faltando al respeto a una persona mayor que decide librar su última batalla. Cuando todo se percibe como frágil -este es el signo de los tiempos-, los ancianos pasan a formar parte del pelotón de vanguardia de la sociedad. No los humilles.
Recomendaría a los estrategas de campaña de PP y Vox que vean la película Gran Torino, dirigida y protagonizada por Clint Eastwood, un tipo duro donde los haya.

Enric Juliana
Adjunto al director
Adjunto al director de La Vanguardia. Al frente de la redacción en Madrid desde 2004. Anteriormente, corresponsal en Roma y redactor jefe de Información Local. Su último libro: ‘España, el pacto y la furia’ (2024)
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