Messi en la cancha, Cristiano en su mundo
Por Joaquín Luna Morales — Portada

Messi en la cancha, Cristiano en su mundo
POR LA ESCUADRA
08/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
La vida castiga a los futbolistas con la jubilación anticipada. Colgar las botas le llaman a ese día en el que toca abandonar el terreno de juego sin que el inútil de entrenador te haya sustituido o el árbitro expulsado por llamarle “cagón”, mentar a sus muertos o a su madre, santa como todas las madres. Te vas antes de que te echen. Ese día ha llegado para Leo Messi, 39 años, y Cristiano Ronaldo, 41, y cada uno lo ha vivido a su manera: Messi en la cancha, Cristiano Ronaldo en su mundo.
La despedida de los ídolos siempre ha sido un asunto delicado, como pagar la cuenta del restaurantes entre conocidos y saludados: no hay que adelantarse ni retrasarse. Leo Messi y Cristiano Ronaldo forman parte de las rivalidades legendarias del deporte. Media Italia de postguerra adoraba al bueno de Gino Bartali, la otra media al pecaminoso Fausto Coppi, reyes del pedal. Los tres combates entre Joe Frazier y Muhammad Alí dividieron Estados Unidos hace medio siglo: el negro bueno contra el negro insumiso, tío Tom contra Malcom X. Y los duelos entre Rafael Nadal y Roger Federer, civilizados sí pero a cara de perro.
Cristiano siempre ha tenido una relación pasional con su ego, de ahí que siga sin fijar su adiós a la selección de Portugal
Seis Mundiales después, todo un hito, Cristiano Ronaldo y Leo Messi han llegado a destino: la hora de dejar la selección nacional con honores y sin reproches. La continuidad carecía de sentido porque siendo tan determinantes hubiesen alterado la renovación que tanto necesitan las selecciones de Argentina y Portugal.
A diferencia de su penosa salida del FC Barcelona, Messi tuvo tiempo de preparar unas palabras, elegir fecha y rival –en tiempos de Garrincha, Pelé o Yashin, hubiese sido una “selección resto del mundo”– para despedirse de la albiceleste. Nunca la oratoria fue lo suyo pero dejó dicho algo sincero para quien ha vivido en las canchas: “El día más triste” de su carrera. En esto, Diego Maradona fue mejor porque en semejante trance dijo aquello de que “Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha”. He aquí un testamento insuperable…
Cristiano Ronaldo siempre ha tenido una relación pasional con su ego, de ahí las grandezas y las miserias de un goleador legendario. Pensaba dejarlo –ha dicho– pero el nuevo seleccionador, Jorge Jesus, le persuadió para seguir pese a lo cual “traicionó” dos veces a Cristiano Ronaldo (según la versión de Cristiano Ronaldo, difundida por Cristiano Ronaldo). La prensa portuguesa se lo ha tomado con humor: “Ronaldo pide perdón pero sacrifica a Jesus” ( Jornal de Noticias ). Más vale, sí, no tomarse en serio el berrinche del delantero, contar a diez y esperar a que el tiempo fije en la memoria algunos de sus 979 goles de carrera profesional. Lástima de pataleta.

Joaquín Luna
Nacido en Barcelona, licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra y becado un curso en la Missouri-Columbia University, entró en ‘La Vanguardia’ en 1982, donde ha hecho casi de todo. Corresponsal en Hong Kong (1987-1993), Washington (1993-96) y París (1996 al 2000). Ha cubierto tres elecciones presidenciales en EE.UU., tres en Francia, las guerras de Kuwait, Irak, Ucrania y Gaza, los funerales de Hiro Hito, Rajiv Gandhi, Deng Xiaoping, Nixon o Hassan II, el 11-S de Nueva York, el accidente nuclear de Fukushima así como tres mundiales de fútbol y los JJ.OO de Seúl, Barcelona, Atlanta y Atenas. Redactor jefe de Internacional y actualmente articulista del diario. Ha perpetrado tres libros: ‘Menuda tropa’, ‘Esta ronda la pago yo’ y ‘Cuando de dejan’.
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