Brigitte Calls Me Baby, el grupo para los vulnerables y los apasionados: “Los artistas de hoy comprometen sus principios por la fama”
Por Francisco Gámiz — eldiario.es – Cultura

Tras llegar desde Texas hasta Madrid con su banda, el vocalista Wes Leavins reflexiona sobre la soledad, la salud mental y la necesidad de mantener la autenticidad en una industria cada vez más obsesionada con el éxito
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Wes Leavins mira al escenario, situado a tan solo unos metros de distancia, como si fuese un refugio al que siempre tiene la necesidad de volver. El músico acaba de terminar la prueba de sonido para el concierto que tiene esa noche en Madrid y se encuentra, además de satisfecho, emocionado. No es para menos: fuera, cuando todavía falta una hora para que abran las puertas, decenas de personas ya hacen cola para entrar a la sala Galileo Galilei. Se trata del primer espectáculo en España de Brigitte Calls Me Baby, una de las bandas estadounidenses más prometedoras del rock alternativo, y su vocalista se aferra a la cita con el mismo ímpetu con el que se aferra a la música.
En un momento en el que muchos son los motivos que hacen a las jóvenes generaciones sentirse más tristes y desanimadas que las anteriores, Leavins reconoce que las canciones le han otorgado la vitamina perfecta para desconectar. Es algo que también ha conectado con sus oyentes, quienes han encontrado en la banda un abrazo. “En esta sociedad algo no está funcionando. En mi caso, es el exceso de estimulación, así que busco una vía de escape, que es lo que me ha ayudado a sentirme menos deprimido”, cuenta el cantante a elDiario.es. “Pero, al final del día, solo puedes huir hasta cierto punto. Por la noche te quedas solo contigo mismo, con tus pensamientos y con tu cama”, añade el músico, cuyo nuevo disco, Irreversible, parte precisamente de ese lugar incómodo.
Leavins creció en Port Arthur, un lugar pequeño de Texas del que quería marcharse y donde encontró en las canciones una posibilidad de imaginar una vida más grande. “Fue lo único que encontré que me permitía evadirme”, recuerda. La idea de salir de allí sigue presente en su forma de entender el arte, que no contempla solo como una profesión. “Estoy aquí, de Texas a Madrid, gracias a ello, así que sin duda la música es un catalizador perfecto para escapar, pero también para cambiar tu vida y la de los demás”, explica el intérprete, que ha logrado que Brigitte Calls Me Baby, una banda formada en Chicago en 2021, haya emergido hasta poder permitirse girar por toda Europa este otoño.
“El lugar del que vienes acaba reflejándose en la música, y el lugar del que vengo es un poco deprimente, aunque me dio mucha esperanza porque estaba decidido a salir de allí”, indica Leavins respecto al municipio petrolero en el que se crio, donde había pocas alternativas de futuro para los jóvenes y cuyo entorno estaba caracterizado por la pobreza. Esta es una de las razones por las que el álbum está atravesado por la salud mental, pues abordar estos problemas resulta “terapéutico” para el grupo. “Si no puedes cambiarlos, más vale hablar de ellos, reírse de ellos o, al menos, comentarlos. Es una de las mejores formas de afrontarlos”, declara el artista.
El artista, además, ha sacado adelante este proyecto haciendo frente al Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) y al Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). “Tienes unos estándares muy, muy específicos y, cuando estás de gira, todos ellos se van al traste”, afirma Leavins, que enfatiza que “vives situaciones en las que tienes que adaptarte”. “La terapia de exposición ha sido básicamente lo que me ha ayudado. Hemos vivido tantas situaciones impredecibles que tienes que aprender a aguantarlas”, asegura.
En un momento en el que todo el mundo se ve forzado a aparentar a través de las redes sociales, y en el que los artistas construyen (o destruyen) su imperio a través de la imagen que proyectan, Brigitte Calls Me Baby opta por abrazar la vulnerabilidad, desafiando el rock más tradicional en el que prevalece la apariencia del ‘tío duro’. “Me encanta la música rock, pero también tengo mucho que decir, y el rock como medio de expresión tiene todo el espíritu que se necesita para comunicar la vulnerabilidad de forma realmente eficaz”, sostiene Wes Leavins. “En realidad van de la mano porque el rock es visceral, enérgico y expresivo. Cuando a eso le añades vulnerabilidad, pasión y convicción, es una receta fantástica”, celebra.
El grupo Brigitte Calls Me Baby
Aun así, la banda no es ajena a que cada vez sea más difícil encontrar la verdad en la cultura. “Todo el mundo quiere ser famoso”, sentencia Leavins. “Todo el mundo quiere tener éxito y están dispuestos a comprometer toda su moral, sus principios y su identidad para conseguirlo. Por eso la mayoría de los artistas que tenemos hoy en día son menos interesantes, porque hay gente que ni siquiera se conoce a sí misma”, reflexiona el cantante. “Se supone que los artistas deben decir: ‘No todo el mundo entiende lo que hago, pero lo hago igualmente porque esto es preciso, es auténtico y soy yo’. En cambio, ahora la gente dice: ‘Oh, no les gusta, pues voy a cambiarlo’. Eso mata el arte, y sin duda puedes sentir si algo es auténtico o no”, argumenta.
Todo el mundo quiere tener éxito y están dispuestos a comprometer toda su moral, sus principios y su identidad para conseguirlo
Wes Leavins
— cantante de Brigitte Calls Me Baby
Entre los temas que los hacen más auténticos como banda se encuentra Slumber Party, una canción que pone el foco en personas que están desgastadas hasta el punto de que salir de casa se convierte en algo pesado, ahondando en la soledad. Leavins reconoce que nunca ha ido una fiesta de pijamas y que, pese a que el título nació de esa imagen, llevó la situación al presente. “En la actualidad no hay misterio. Si vas a quedar con alguien en algún sitio, puedes enviarle un mensaje y decirle: ‘Oye, ¿a qué hora vas a estar allí?’. Ahora todo está muy organizado”, dice el compositor, que agrega que “en el pasado las cosas eran distintas, podía pasar cualquier cosa, podías conocer a cualquiera”.
“No quiero decir que la tecnología haya hecho que todo el mundo se sienta solo, pero, en cierto modo, sí lo creo”, apunta el vocalista de Brigitte Calls Me Baby. Frente a esa vida perfectamente coordinada, sin embargo, Leavins reivindica los conciertos como una experiencia difícil de sustituir. La música en directo, señala, puede llegar a ser “una experiencia espiritual” y también “muy sanadora”, tanto para el grupo como para la gente que disfruta escuchándoles. “No podemos hacerlo sin ellos y ellos tampoco pueden hacerlo sin nosotros, así que es como cerrar el círculo”, alega Leavins, que insiste en que vivimos una época en la que “nos necesitamos los unos a los otros”.
La música como vía empática
Las emociones son las protagonistas de su propuesta. Las canciones hablan de sentimientos privados, pero se nutren cuando otras personas se reconocen en ellas y el escenario se convierte, así, en un lugar donde una experiencia individual se transforma en algo colectivo. “Siento mucha empatía por la gente, y desde que era niño ya era muy sensible. Personificaba a los objetos inanimados y me daba pena por ellos. Incluso cuidaba de los bichos para que no les pasara nada. Ahora siento que mucha gente está sufriendo, así que, ¿por qué no íbamos a ser empáticos?”, inquiere el cantante ante este periódico.
La esperanza, de hecho, no desaparece en las canciones más oscuras. Un ejemplo es The Future Is Our Way Out, que da título al disco con el que la banda debutó. “Cuando mi vida termine / Oh, toda la gente me amará / Oh, si la vida fuera tan amable / Entonces no me importaría estar vivo”, canta el músico en un tema sobre la crueldad de esta sociedad. Este aboga por un halo de luz en el futuro: “La esperanza es más profunda en los momentos más devastadores, es lo único que te queda cuando estás destrozado. De eso trata la canción: de mi lucha contra la depresión, contra la vida, y contra el hecho de, aunque no creo realmente en una vida después de la muerte, tengo mucha esperanza”.
Asimismo, el deseo de querer escapar de la realidad convive con la sensación de echar de menos lo que se deja atrás. La banda lo trata en el tema I Wanna Die In The Suburbs, pues Leavins, pese a querer salir de su pequeño entorno, descubrió con el tiempo que incluso los lugares que uno sueña con abandonar terminan formando parte de su identidad. “Vayas donde vayas en el mundo, seas de donde seas, siempre hay una parte de ti que solo quiere volver”, subraya. “Soy alguien que no puede dejar atrás el pasado. Todo lo que me ha pasado en la vida es probablemente demasiado especial para mí, le doy mucha importancia, aunque es doloroso cargar con tanta nostalgia”, reconoce.
Esa nostalgia la transmiten en cada uno de sus conciertos, defendiendo sobre el escenario una discografía centrada en lo emocional. “Nos moríamos de ganas de tocar aquí y nos han invitado un montón de veces. Por fin tocamos por primera vez en España y el concierto tiene las entradas agotadas”, celebra Leavins sobre su espectáculo en la capital, pero no es la única cita, pues Brigitte Calls Me Baby también ha actuado en Barcelona y promete volver a visitar esa ciudad el año que viene. De momento, frenar no está en sus planes: “Siempre quiero más, sentir más, hacer más, ver más. Quiero experimentarlo todo y sacarle todo a la vida antes de que la vida me lo quite todo a mí”.
Fonte: eldiario.es – Cultura