Soberbio triunfo de Verstappen en Sepang tras el esperpento; gran Alonso, octavo
Por Toni López Jordà — Portada
Soberbio triunfo de Verstappen en Sepang tras el esperpento; gran Alonso, 8.º
F1 | GP de Bahréin en Malasia
El neerlandés superó a los dos Mercedes para lograr su primer triunfo del año en un Gran Premio alterado inicialmente por la lluvia

Momento en el que el Red Bull de Max Verstappen adelanta al Mercedes de Kimi Antonelli
LILLIAN SUWANRUMPHA / AFP

Barcelona
04/10/2026 12:25 Actualizado 04/10/2026 12:47 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Si no existiera habría que inventar a pilotos excepcionales como Max Verstappen, pura pasión, pilotaje ambicioso, salvaje, sin circunloquios. El neerlandés, al fin, encontró en Sepang, en un esperpéntico GP de Bahréin en Malasia que se alargó tres horas y media, el premio de la victoria a su excelente proyección desde junio, a su perseverancia y entusiasmo por ganar.
Desde aquella carrera de Austria (2.º), el tetracampeón había subido al podio en seis de las ocho carreras, todas las que había finalizado, batallando indistintamente contra los Mercedes, los Ferrari o los McLaren. En Sepang, Max fulminó a los dos pilotos de la estrella y alcanzó su victoria número 72; no saboreaba ese placer desde Abu Dabi 2025.
Fue el piloto del día, aunque esa designación la merecieron ex aequo un brutal Lewis Hamilton, que pasó de 17.º a tercero; y un gran Fernando Alonso, de 12.º a 8.º, cuatro puntos de golpe con un coche que estaba para el desguace no hace mucho.
Salida con hora y media de retraso
El diluvio sobre Sepang y una avería general de los coches en la vuelta de formación obligó a demorar la salida de la carrera
Tras un retraso de 40 minutos por culpa del diluvio sobre Sepang que empapó la pista y casi una hora más por una extraña avería general en la vuelta de formación, en el inicio de un Gran Premio más esperpéntico jamás visto, el duelo entre Verstappen y Hamilton estaba servido en la salida. Y con ingredientes jugosos: el neerlandés arrancaba con neumáticos intermedios de lluvia y el inglés con slicks blandos en una pista todavía mojada.
En el arranque, Verstappen se vio sorprendido por los dos Mercedes, que se le pasaron por un lado cada uno, primero Antonelli y segundo Russell. El neerlandés bajó al tercer puesto, apretado por el Racing Bulls de Lawson. Sainz se impulsaba al sexto puesto con los neumáticos intermedios y Alonso, con slicks medios, bajó a la 17.ª posición. Los 14 primeros calzaban las gomas rayadas de lluvia; los neumáticos lisos se quedaron al fondo de la clasificación; el primer con lisos era Norris, 15.º. Lógico.
Quienes más lo pagaron fueron los Ferrari. Hamilton pasó de segundo a 17.º, 56 segundos por detrás de la cabeza de carrera. Confiaban los rojos que la pista estaba más seca para slicks y la pifiaron en la elección.
Verstappen, al ataque
El neerlandés superó a Russell en la sexta vuelta y se lanzó a por Antonelli, pero el italiano se supo defender bien
Al frente de la carrera, Verstappen se puso pronto en modo depredador. El neerlandés se comió en la sexta vuelta a Russell para situarse segundo y empezar su persecución a Antonelli, que estaba a 2,5 segundos. En solo dos giros ya estaba pegado al Mercedes del italiano, a 1s. Impresionante el devorador tetracampeón de Red Bull.
No tardó en lanzarle la zarpa Verstappen. En la novena vuelta, el neerlandés buscó el interior y luego el exterior al italiano, que se defendió con bravura y pudo mantener el liderato de carrera, a la espera de quitarse las botas de agua en cuanto la pista se secase.
Oportuno coche de seguridad
Con la neutralización de carrera, todos se calzaron los slicks, y en la reanudación Verstappen dio el palo a Antonelli
El guion se alteró en la vuelta 10 por un accidente de Bottas que causó la aparición de un coche de seguridad. La neutralización la aprovecharon los 14 coches con intermedios para calzarse los slicks con parada gratis. Se mantuvo el orden de posiciones delante, con Antonelli al frente, seguido de Verstappen, Russell, Hadjar, Lawson, 8.º Sainz y 19.º Alonso. Hamilton era 15.º y Norris, 16.º.
Al replegarse el coche de seguridad, vuelta 12, llegó la magia de Verstappen. El neerlandés, con gomas más blandas, se pegó al alerón del Mercedes y al cruzar la línea de meta y abrirse la veda aprovechó el rebufo para emparejarse en la frenada de la curva 1 por fuera, y ganarle el interior en la 2. De manual, una maniobra preciosa.
Max superó con rabia al italiano, le arrancaba el liderato con agresividad, y de paso Russell aprovechaba el ataque para colarse también a su compañero y situarse de perseguidor de Verstappen. Se abría un nuevo duelo por la victoria.
En solo cinco vueltas, el neerlandés acumuló 2,6 segundos sobre el inglés, con aparente menos ritmo que el Red Bull. Se descolgaba a marchas forzadas George, con Antonelli pidiendo paso. El cambio de posición, ordenado por el muro plateado, se hacía efectivo en la vuelta 21, con docilidad del inglés. El italiano se encontraba a 4,9 segundos de Verstappen.
Por detrás, Hamilton, que se había mantenido con slicks desde la salida, llegaba como un lobo famélico, séptimo, tras comerse a media parrilla. A media carrera, vuelta 27, ya llamaba a las puertas del podio, quinto, apretando a Hadjar.
Liderato sólido
Antonelli no pudo recortar la distancia con Verstappen, que solo tuvo que gestionar la renta y descontar las vueltas hasta la meta
El relevo en las filas de Mercedes para intentar dar caza a Verstappen no surtió efecto. En solo nueve vueltas, de la 21 a la 30, el neerlandés estiró la distancia de los 4,9 a los 9 segundos sobre Antonelli. Un cojín de seguridad mullido suficientemente disuasorio para mantener a salvo el liderato, camino de la primera victoria del año. Solo tenía por delante 25 vueltas. Se trataba de gestionar las gomas blandas y la ventaja acumulada.
A falta de 21 giros (v. 34/55), Red Bull renovaba las gomas blandas a Verstappen y Mercedes hacía lo propio con Antonelli para intentar una aproximación final. Volvían a pista con 10,8 segundos de margen para el neerlandés, que empezaba a descontar las vueltas hasta la meta.
No sería un final tranquilo, porque a falta de 12 vueltas (v. 44), un virtual safety-car (que sería safety-car) por avería de Albon facilitaba parada gratis y todos se calzaban nueva goma blanda para un último asalto. Además, la neutralización reducía las distancias; era una buena ocasión para Antonelli para arrebatar la victoria a Verstappen.
Se relanzó la carrera con cuatro vueltas en el marcador (v. 52/55). Se borraba Russell, al que se le paraba el coche cuando iba a reanudarse la carrera, y también Norris, que se iba fuera calentando neumáticos. Al replegarse el coche de seguridad, Verstappen pegó un tirón para alejarse de Antonelli, que se quedó sin opción de atacar. Tampoco le iba la vida en ello, ya que se iría a casa más líder todavía con el cero de su compañero-rival.
Aunque no se podía despistar el italiano porque Hamilton llegaba rapidísimo tras adelantar a Hadjar. Tenía el inglés al Mercedes a 1,8 segundos y dos vueltas para cazarlo. Y Antonelli estaba a solo 1,4 de Verstappen al entrar en el último giro. Emocionante última vuelta en la que ya nada cambió.
Regalo de Alonso
El asturiano se ganó 6 puntos con un genial adelantamiento sobre Lindblad, la avería de Russell y la salida de Norris
Por detrás, en el segundo vagón, Fernando Alonso, calzando neumáticos duros, progresaba adecuadamente y superaba a su compañero Stroll y al Haas de Ocon para situarse undécimo, a las puertas de los puntos.
Se lo ganó en la vuelta 40 con el 10.º puesto conquistado con una maniobra de bravura sobre Arvid Lindblad, al que superó en un doble movimiento exterior-interior en las enlazadas tras la frenada de la 1. Una delicia del asturiano, que ha recuperado las buenas sensaciones con el Aston Martin.
El premio gordo le llegaba en la relanzada (v. 50) con la avería de Russell y la salida de pista inesperada de Norris, que lo subían al octavo puesto; cuatro puntos de una tacada. Es la tercera vez que puntúa el asturiano esta temporada, después de Mónaco (10.º) y Zandvoort (9.º).

Toni López Jordà
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