Por Santiago Segurola — Portada

Santiago Segurola

Santiago Segurola

Una película para mayores de 60

POR LA ESCUADRA

04/10/2026 00:14 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

La selección bajó el pedal y terminó apurada por Chequia, equipo dirigido por Santi Denia, entrenador curtido durante años en las categorías juveniles de España. Durante décadas, los técnicos españoles apenas merecieron interés en el mercado internacional. País de jugadores, se decía. El cambio, y ha sido radical, se produjo con el siglo XXI ya comenzado. El Liverpool contrató a Rafa Benítez en el 2004, noticia bomba por aquel entonces: nunca un técnico español había dirigido a un equipo de la Premier. Ahora es raro el equipo inglés con aspiraciones que no cuenta con uno.

Denia ha cubierto toda su trayectoria en el astillero de la Federación Española, preparando sucesivas añadas de equipos, generalmente con excelentes resultados. Le precedió Luis de la Fuente. Fuera de dirigir al Alavés durante un breve periodo, el aclamado seleccionador forjó su carrera en las sucesivas instancias que discurren entre la selección sub-17 y la absoluta. Su éxito ha sido tan clamoroso –campeón del Mundo en el 2026, campeón de Europa en el 2024– que se ha erigido en un referente indispensable de los éxitos españoles.

En cuestiones futbolísticas, y en las no futbolísticas, España es un país singular. Hace tiempo decidió apartarse de los caminos trillados para persistir en un modelo peculiar de entender el juego, relacionado esencialmente con la escuela Barça. Es una aceptación que impregna a toda la escala de selecciones desde hace años, incluida la selección femenina. Es cierto que, en general, los/las futbolistas del Barça suelen ser mayoría, pero es incuestionable el grado perfecto de integración de jugadores educados en otros modelos.

La otra gran peculiaridad es que los mejores administradores del modelo han sido veteranos seleccionadores, caso de Luis Aragonés, Vicente del Bosque y Luis de la Fuente, que destinaron los últimos años de su trayectoria a la conducción del equipo nacional. Ni Aragonés ni Del Bosque volvieron a entrenar, y es muy probable que ocurra lo mismo con De la Fuente, 65 años, con un contrato que acaba de extenderse hasta el año 2032. Ninguno de los tres se forjó como jugador en el Barça, y solo Luis Aragonés pasó por el Barça. Lo dirigió brevemente hace casi 40 años, en plena vorágine de problemas del club y el equipo. Su sucesor fue Johan Cruyff, y se puede decir que allí comenzó la revolucionaria transformación del equipo y, por extensión del equipo español.

Mientras la mayoría de los países buscan seleccionadores de mediana edad, sostenidos por buenos o triunfales currículum en los clubs europeos, España ha regresado con De la Fuente al entrenador de la casa, curtido en las diversas categorías de la selección, conocedor al dedillo de unos jugadores que han crecido en todos los aspectos bajo su dirección.

La solución ha sido perfecta. España ha ganado en los últimos años todo lo que estaba en juego. En la bruma de la memoria queda la última derrota oficial de la selección. Ocurrió en Glasgow, hace tres años y medio, en el segundo partido de Luis de la Fuente al frente del equipo, derrota que dejó al nuevo seleccionador en una situación delicada. Desde entonces, son 41 partidos sin conocer la derrota en partidos oficiales, récord apabullante que la selección mantiene con su victoria sobre Chequia.

Los checos han recurrido a un técnico español para mejorar la salud de su selección. En Oviedo perdieron ante una España diezmada por las lesiones –tres defensas titulares no figuraban en la convocatoria inicial del seleccionador– y empachada por la acumulación de partidos. El duelo dejó menos cosas que los dos anteriores, pero persistió en lo inevitable: por tercera vez consecutiva, Lamine Yamal marcó, y de qué manera, antes de que el público tomara asiento.

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Fonte: Portada

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