El 45% quiere regular el precio de la vivienda y un 38% prefiere más oferta pública
Por Carles Castro Sanz — Portada
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Sondeo de Ipsos para ‘La Vanguardia’
Solo un 12% apuesta por dejar actuar al mercado y reducir impuestos y normativas

Los catalanes se debaten entre regular los precios o ampliar la oferta de vivienda pública

C. Castro
Barcelona
04/10/2026 06:00 Actualizado 04/10/2026 06:14 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Los ciudadanos no creen en el mercado para afrontar la crisis de la vivienda. En cambio, y pese a las contraindicaciones que pueda presentar, una mayoría del 45% apuesta por regular los precios de la venta y el alquiler para abaratar el acceso a una vivienda. Y otro 38% de los consultados por Ipsos defiende la construcción de “más vivienda pública y más ayudas”, aunque sin regular precios. En conjunto, solo uno de cada diez catalanes prefiere “dejar actuar al mercado” y reducir “impuestos y regulaciones”.
La preferencia por una regulación de los precios no es, sin embargo, homogénea. Es mayoritaria entre los electores de izquierda (la apoya el 67% de los votantes de la CUP, el 57% de los de ERC o el 50% de los del PSC o los Comuns), y bastante elevada entre los de la ultraderecha catalana (47%) o el nacionalismo conservador (43%). Pero el apoyo a regular los precios cae a un tercio entre los votantes de Vox y a uno de cada cinco entre los del PP. Los seguidores del españolismo ultra o conservador se inclinan por la construcción de más vivienda pública y más ayudas (42% y 55%, respectivamente).
Los electores de izquierda se inclinan más por regular precios mientras los conservadores optan por más vivienda pública
Los partidarios de dejar actuar al mercado se concentran entre los seguidores de Aliança Catalana (más de un 18% de ellos), Vox (20%) y Partido Popular (23%). Significativamente, la mayor tasa de ciudadanos favorables a que la solución a la crisis de la vivienda pase exclusivamente por el mercado se registra entre los jóvenes de entre 18 y 34 años (hasta un 17% de ellos). Y esa tasa se mantiene elevada en la franja de 35 a 54 años, aunque luego cae hasta un 7% entre los mayores de 65. La paradoja es que el mayor porcentaje de partidarios de la regulación de precios se registra también entre los ciudadanos menores de 35 años: la mitad de ellos apuesta por regular y solo uno de cada cuatro por más vivienda pública.
En cambio, la preferencia por una mayor oferta pública es hegemónica (47%) entre los mayores de 65 años. Y si se atiende a las posiciones por género, se observa una mayor preferencia por la regulación entre las mujeres (50%), mientras que los hombres están divididos a partes iguales (en torno al 40%) entre regular precios o construir más viviendas públicas y ofrecer más ayudas.
La creación de vivienda es percibida como el tema con menor grado de cumplimiento del programa del president Illa
En cualquier caso, la gestión del problema de la vivienda constituye quizás el principal talón de Aquiles del Govern de Salvador Illa. Mientras casi la mitad de los consultados considera que el president socialista está cumpliendo con su programa en materia de defensa de la lengua catalana (y hasta un tercio aprecia su labor para normalizar la vida política), solo un 18% cree que hace honor a sus promesas en materia de construcción de nuevas viviendas protegidas. Y aunque también son mayoría quienes cuestionan que esté cumpliendo en otros capítulos, todos ellos registran mejores percepciones sobre su grado de cumplimiento: 28% en materia de seguridad ciudadana, 27% en infraestructuras o 22% en la consecución de un nuevo modelo de financiación singular para Catalunya.
La intensa preocupación por el problema de la vivienda y el escepticismo de los ciudadanos hacia las medidas del Govern para resolverlo se producen en un contexto de sensible precariedad económica. Ciertamente, la economía española crece a un ritmo comparativamente superior a las del resto de Europa, pero la carestía de la vida y en particular la de la vivienda castigan a casi un tercio de los ciudadanos. Un 24% de los consultados asegura que su actual nivel de ingresos “es insuficiente y le cuesta salir adelante”, mientras que otro 7% afirma que “es totalmente insuficiente para poder vivir”.
Los votantes que confiesan un mayor nivel de precariedad en sus ingresos son los de Vox (40%) y los del Partido Popular (30%). Les siguen los de la CUP (28%), PSC (27%) y Esquerra o Aliança (25%). Enfrente, más de la mitad admite que su nivel de ingresos es suficiente, “pero sin excesos”, y otro 15% asegura que le permite “vivir con comodidad”.
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