España vence a Chequia con una gran primera mitad y sufriendo en la segunda
Por Luis Buxeres Pujol Soliano — Portada
España vence a Chequia con una gran primera mitad y sufriendo en la segunda
España, 3 – Chequia, 1
Los de De la Fuente se afianzan en el liderato de su grupo en la Nations

Lamine Yamal marca
MIGUEL RIOPA / AFP

Barcelona
03/10/2026 22:47 Actualizado 03/10/2026 23:05 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
España se ha ganado el derecho a casi todo. Porque, vaya por delante, ante Chequia sumó una nueva victoria. La menos brillante de todas, eso sí, encarrilada en otra maravillosa primera mitad, y que peligró en la segunda, cuando el equipo de De la Fuente, ya con muchas caras nuevas, perdió un tanto la concentración hasta que el gol de Merino bajó el telón. Queda perdonado un equipo que lo ha ganado todo y que a veces lo hace hasta por inercia. Así de bueno es el líder de la Nations.
Parece empeñada la campeona del mundo a honrar esa segunda estrella que tanto esfuerzo y sacrificio le ha costado bordar en el pecho. No baja el pistón el equipo de De la Fuente, que en los tres partidos que ha tenido desde aquella tarde mágica de Nueva Jersey ha salido a comerse el mundo. En Wembley tardó dos minutos en inaugurar el marcador. En el Pizjuán rebajó esa cifra a los 104 segundos. Y en el Tartiere, los casi seis minutos que le costó batir a Chequia parecen en comparación una eternidad. Pero lo cierto es que es una barbaridad.
España acabó un tanto desdibujada con los cambios en la segunda mitad pero ni así se le escapan los partidos
Salen empequeñecidos los rivales ante una España que corre y muerde como si le fuera la vida en ello. Esto era la Nations, ni la Eurocopa ni el Mundial, y es un simple partido de clasificación, ni siquiera una fase final, y quizás aquí radica el éxito de un equipo que empieza a tener poco igual. La roja gana por fútbol y por hambre, avasalla con sus ganas por ganar. Es tremendo. A los 55 segundos del duelo, Lamine ya le había lanzado un aviso a Kinsky, hubiera sido la monda si volvía a marcar tan pronto. Lo hizo unos minutos más tarde, en una acción marca de la casa. Control en la frontal, quiebro y un zurdazo seco entre los dos centrales que entró como un obús en la portería checa. De la Fuente se llevaba las manos a la cabeza. Sorprendido, feliz, eufórico. Y Oviedo celebraba, era una fiesta, como antes lo había sido Sevilla. España sigue enamorando.
Todo le sale bien al seleccionador, que sigue convertido en un Harry Potter peninsular. Nueve cambios esta vez y la máquina continuó igualmente engrasada. Destacaron los debuts de Fresneda en la derecha y del españolista Roberto en punta, sumando muchos más kilómetros en la presión que remates. Valioso su trabajo.
La selección española continuó porfiando durante un rato por un segundo gol que acabara de aclarar el panorama. La Chequia de Santi Denia dejaba destellos de lo que quiere ser pero aún es un proyecto embrionario y España no tiene piedad ni de sus compatriotas.
De regreso al once por primera vez desde los octavos del Mundial, Pedri manejaba los tiempos con su maestría particular. Quiebros, pases y hasta algún buen remate para delicia del respetable asturiano. También Baena tenía ganas de agradar, en estado de gracia el atlético. Pero no llegaba el premio y durante unos minutos los fuegos amagaron con apagarse. Hasta que en la recta final de esa primera mitad España encendió de nuevo la mecha. Olmo no batía a Kinsky de milagro en un disparo que parecía muy franco tras una combinación magnífica entre Rodri y Pedri, que completaban un centro del campo de lo más azulgrana. No pasaba nada. Dos minutos después, una conducción de Pedri acabó con el balón suelto en el corazón del área, por donde irrumpió Rodri, que había acompañado la jugada con la potencia de un tren de mercancías, para rematar a la red y marcar su primer gol con la selección en más de dos años. Baena buscó el tercero antes del descanso sin éxito, pero el partido volvía a pintar maravillosamente bien para España. Los sufrimientos llegarían luego.
Lamine inauguró el marcador con un zurdazo ante el que De la Fuente se llevó las manos a la cabeza
Optó De la Fuente por cambiar sus bandas al descanso, incluido Lamine Yamal, el único español que ha repetido titularidad en los tres partidos de este parón. La entrada de Víctor Muñoz dio algo de electricidad al ataque de la roja y, además, regaló a Roberto su primer remate. Pero la noche había bajado de revoluciones claramente, escenario que beneficiaba sin duda a los checos. A España le está costando controlar los partidos durante los 90 minutos desde el Mundial y ha sido incapaz de dejar su portería a cero. No lo logró ni ante Inglaterra ni ante Croacia… y tampoco ante Chequia.
En pleno carrusel de cambios, una gran contra de los de Santi Denia acabó con un disparo cruzado a la red de Slama. Un susto al que siguió otro en forma de gol de Naderi, anulado por una falta de esas fronterizas. Con el miedo en el cuerpo, aunque un empate no era el fin del mundo, otra carrera de Víctor Muñoz acabó en gol de Merino, bajando así el telón a otra victoria de España, que lleva 41 partidos oficiales sin perder. El aplauso es infinito.
Ficha técnica
3 – España: David Raya; Fresneda, Le Normand, Laporte, Fran García; Rodri (Zubimendi, min. 77), Pedri (Mikel Merino, min. 67), Olmo (Fermín, min. 67); Lamine Yamal (Víctor Muñoz, min. 46), Baena (Yeremy Pino, min. 46) y Roberto Fernández.
1 – República Checa: Kinsky; Sláma, Krejci, Chaloupek, Sacek; Kral (Sadílek, min. 73), Ambros (Naderi, min. 57), Macek (Cerv, min. 57), min. 57), Lingr; Radosta (Bucha, min. 73) y Hlozek.
Goles: 1-0, min. 6: Lamine Yamal. 2-0, min. 35: Rodri. 2-1, min. 69: Sláma. 3-1, min. 89: Mikel Merino.
Árbitro: Vassilis Fotias (Grecia). Expulsó por doble tarjeta amarilla a checo Krejci (min. 79 y 85). Amonestó al local Fermín (min. 90+3) y a los visitantes Sadílek (min. 82), al seleccionador checo, Santi Denia (min. 85), a Lingr (min. 89), Chaloupek (min. 90) y Kinsky (min. 90).
Incidencias: Partido de la tercera jornada en el Grupo A3 de la Liga de Naciones disputado en el estadio Carlos Tartiere de Oviedo ante 28.515 espectadores. Antes del saque inicial, los campeones del mundo en 2010 Santi Cazorla y Juan Mata entregaron la Copa del Mundo al capitán Rodri para que la ofreciera a los aficionados.

Luis Buxeres
Periodista
Nací en Barcelona en 1975 y he desarrollado toda mi carrera en el ámbito deportivo. Aprendí en Mundo Deportivo, me asenté en La Razón, el ABC me devolvió al periodismo y La Vanguardia, donde trabajo desde 2015, me dio la oportunidad de crecer.
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