Por Sílvia Colomé da Silva — Portada

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“Las cosas que hacemos por amor”, exclamó resignado Jaime Lannister antes de empujar por la ventana a Bran Stark en la mítica serie Juego de Tronos. Normalmente, por amor no se lanza un niño al vacío, solo faltaría, pero tampoco se salvan castillos. Kit Harington, ese Jon Nieve que acaba enamorándose de la salvaje Ygritte también en la vida real, ha decidido invertir parte de su fortuna para evitar que el castillo familiar de su esposa, Rose Leslie, acabe en bancarrota. Miembro de la alta nobleza escocesa, la actriz es hija del jefe del Clan Leslie en la región de Aberdeenshire. Esto último suena más a película que la propia historia de amor de la pareja. Pero las sorpresas no terminan aquí. Por parte de madre, Rose desciende del rey Carlos II de Inglaterra y Escocia. Igual que el propio Kit, pero por parte de su abuela paterna. Eso sí que es una jugada al más puro estilo de Juego de Tronos.

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Fonte: Portada

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