Por la noche, con collage o sobre ‘romantasy’: los clubes de lectura más singulares de Barcelona

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Por Hada Macià Gutiérrez — Portada

Por la noche, con collage o sobre ‘romantasy’: los clubes de lectura más singulares de Barcelona

Literatura

La ciudad acoge grupos literarios cada vez más heterogéneos, sea por la temática o los espacios y horarios en que se desarrollan

La batalla por la prescripción literaria suma nuevos frentes

El club de lectura ‘Jade’, en La Carbonera, pone el foco en autores de origen migrante o racializados

El club de lectura ‘Jade’, en La Carbonera, pone el foco en autores de origen migrante o racializados

Miquel González / Shooting

Hada Macià Gutiérrez

Hada Macià

Barcelona

02/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Los libreros coinciden. El encierro forzado que trajo la pandemia disparó las ganas de relacionarse a través de los libros. Una tendencia que se ha notado más en grandes ciudades como Barcelona, donde los encuentros que aúnan lectura, debate y comunidad han crecido exponencialmente. “En una sociedad atomatizada como la nuestra, estos espacios que generan conversación e intimidad a partir de una novela o un ensayo son muy atractivos”, opina Laia Salvador Roxlo, una de las socias de La Carbonera.

Este proyecto cooperativo aterrizó en el Poble Sec hace ya nueve años, cuando no existía una librería de referencia en el barrio. Casi en paralelo, sus socias pusieron en marcha el club de lectura. “Queríamos evitar ser solo un negocio, e interactuar con nuestro entorno. Esta actividad encajaba a la perfección”. Hoy, cuentan con ocho clubs, algunos de los cuales se han fragmentado en más de un grupo para afrontar la alta demanda. Es el caso de Lectures de Precipici, que se centra en textos “que sublevan el alma, plantean cuestiones filosóficas y generan preguntas sobre sus personajes”. En el listado de títulos de este curso aparecen autoras como Mariana Enriquez, Ottessa Moshfegh o Mercè Rodoreda.

Voces silenciadas, clásicos de la literatura universal o novela negra histórica son algunos temas que abordan estas citas 

Otra de sus propuestas se enfoca en lecturas breves para hacer un hueco a la literatura pese al ajetreo diario, mientras que Jade, en colaboración con la editorial de la que toma el nombre, pone en el centro a escritores de origen migrante o racializados. “Todos los grupos tienen gente. Estamos muy contentas”, dice Salvador Roxlo, quien incide en que el éxito de estas iniciativas es posible gracias a los esfuerzos de los libreros que las dinamizan.

Como el equipo de La Carbonera, otros locos confiaron en los clubs cuando todavía eran una rareza. Ángel Tejerín, de la librería On the Road, se lanzó a organizar encuentros literarios nocturnos en su diminuta librería hace más de una década. “Lo pidieron los propios clientes. Dejaba la persiana medio bajada y nos reuníamos alrededor de la mesa central con algo de picoteo y bebida. Podíamos alargarnos hasta las dos de la madrugada”, recuerda. Un año, la cita coincidió con carnaval. Todos los asistentes se presentaron disfrazados y con muchas ganas de jarana. Cuando la policía se personó llamada por el jolgorio, no daba crédito: “¡No esperaban que fuéramos un club de lectura!”, ríe el librero.

La librería Ona acoge diversos clubes y un ‘cercle de dones’
La librería Ona acoge diversos clubes y un ‘cercle de dones’ Ona

Aquello sucedió en los inicios, cuando Tejerín aún no cobraba entrada. Con el tiempo, su local de 30 metros cuadrados fue quedándose pequeño y trasladó sus exitosas veladas a otros espacios hasta terminar organizándolas en su casa. Actualmente, las programa cada mes, adaptando la decoración de su comedor a la novela elegida: con Orgullo y prejuicio , lo cubrió de flores de papel y velas; y con Drácula piensa darle un toque gótico. El próximo, el de la Odisea , será en una ubicación que aún no ha desvelado. La única pista es sobre la vestimenta: debe ser blanca. Hay participantes que ya han avanzado que se presentarán con túnica. “Podemos llegar a ser una treintena. Y al formar un grupo distinto con cada libro, siempre viene gente nueva”, señala Tejerín. Para apuntarse, hay que estar atento a sus redes.

Las librerías especializadas, en cambio, suelen desarrollar sus clubs alrededor de las temáticas que las definen. Es el caso de Amora, que desde Gràcia apuesta por obras escritas por mujeres, tanto en sus actividades como en su oferta. Sin salir del barrio, en Romance Court conversan sobre novelas que combinan romance y fantasía, su género predilecto. “En nuestro club Open Court, que es anterior a la librería, no se profundiza en una sola obra, sino que cada uno puede recomendar una lectura. Genera mucha comunidad”, explica Micaela Villani, impulsora del espacio.

“Los clubs permiten conocer el proceso de creación de la obra y generar lazos”, dice el librero Fernando Pelayo

En La Memòria, donde atesoran un gran fondo de narrativas contemporáneas del siglo XIX y XX, es un éxito su grupo con perspectiva histórica, La Ploma, que lleva Xavier Cortés. Pero disponen de otras alternativas, como el de novela negra con contexto histórico y social, el de cómic e historia o el que han bautizado comoElles Escriuren. “Lo coordina la novelista y collagista Elena Mesa. Los asistentes comentan obras de creadoras clásicas y contemporáneas mientras elaboran un collage”, revela Silvina Rusinek, al timón de La Memòria desde que su fundador Xavier Cortés la traspasó.

El club de lectura ‘Otras voces, otros ámbitos’ de Fernando Pelayo y Xavi Magarzo en la +Bernat, que incluye cena
El club de lectura ‘Otras voces, otros ámbitos’ de Fernando Pelayo y Xavi Magarzo en la +Bernat, que incluye cena Guifré Sabaté i Rispa / Propias

La escritora y editora Iolanda Batallé también dinamiza un club en la librería Ona, de la que es directora. “ Llegir per Viure abarca todo tipo de géneros: poesía, ensayo, ficción… Tiene la peculiaridad de que se sabe cuándo comienza, pero no cuándo termina. Su duración depende de los participantes”, explica Batallé. Otros grupos de este establecimiento del Eixample dedicado a la lectura en catalán recuperan clásicos de la literatura universal, profundizan en títulos con adaptaciones cinematográficas o se centran en obras teatrales. Y luego está el Cercle de Dones, donde ellas pueden compartir sus experiencias íntimas por medio de la lectura.

En + Bernat estrenaron a principios de año un nuevo club, Subtext, donde Aida Jodar y Núria Quílez desentierran el texto no evidente. En noviembre, les visita Elaine Villar Madruga. Se añadió a otras exitosas propuestas como el grupo del periodista de La Vanguardia Xavier Mas de Xaxàs; o el de Montse Serrano, el más veterano, que resiste como un homenaje a la extrañada librera. ‘Otras voces, otros ámbitos ’, que conducen Fernando Pelayo y Xavi Magarzo, presenta una visión más analítica y técnica, con invitados que van desde los mismos autores a editores y traductores. “Son encuentros que se alejan del formato clásico de presentación, que permiten conocer el proceso de creación de la obra y generar lazos con otros lectores. Hay gente que se inscribe a más de uno a la semana”, añade Fernando Pelayo, librero de este refugio literario. En Barcelona, el ocio pertenece, más que nunca, a los libros.

Hada Macià Gutiérrez

Hada Macià

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Periodista especializada en cultura y ocio. Máster en Humanidades por la UOC y graduada en Periodismo por la UIC

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