Nada es imposible si hay esperanza
Por Susana Quadrado Mercadal — Portada
Nada es imposible si hay esperanza
Premios Vangurdia 2026
La esperanza dota de sentido las trayectorias vitales de los premiados por ‘La Vanguardia’ en una velada con un marcado carácter humanista

La jurista y escritora Noah Higón, tras recibir de manos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el premio Superación
Quique García / EFE

Barcelona
30/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Esa noche del martes 29 de septiembre, la paciente NH487 –las letras y números que dan nombres a sus perfiles en redes sociales– fue simplemente Noah. Lo que no es poco. Coraje, alegría, superación, entereza, solidaridad.
Pero es algo incluso más importante: la esperanza.
Noah Higón (Cheste, 1998). Háganse el favor de recordar este nombre y su historia. Luego, si tienen dos minutos, fíjense en cómo aparece esta joven valenciana en las fotos y vídeos de la gala de Premios Vanguardia. Fue subir al escenario a recoger su trofeo y se la notó… ¡radiante! Así estuvo en la velada.
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Habíamos visto vídeos suyos con el mismo color de cara que un papel de fumar, hecha un Scalextric de cables y tubos. Su historia la ha contado ella misma en las redes, en un documental, en varios libros, aunque sin autocompasión. Ni tampoco autocomplacencia.
Noah, solo Noah, se ha pasado media vida dentro de un hospital. Quizá por eso, cuando está fuera, se siente capaz de demostrar que nada es imposible.
De tanto naufragio viene su fortaleza. Noah toma entre 20 y 40 pastillas cada día. Por si fuera poco, perdió la audición tras un episodio en el que tuvo que ser inducida al coma en el 2020. Ha pasado por quirófano una veintena de veces como consecuencia de alguno de los siete síndromes que padece desde la adolescencia. Su primer diagnóstico fue a los 15 años tras una gran e inexplicable bajada de peso (40 kilos).
Las enfermedades minoritarias suenan a chino incluso a una mayoría de médicos. En la sala había presidentes de gobierno –incluso un primer ministro de Groenlandia premiado–, empresarios del sector farmacéutico y sanitario, de las finanzas y los negocios. Falta investigación (pese a la entrega de hospitales como el Clínic y Sant Joan de Déu) y falta conocimiento para salvar más de tres millones de enfermos. Para rescatar a muchos de ellos, literalmente, de la muerte. A eso se dedica la joven Noah ahora: a dar visibilidad a los afectados.
La escuchó con atención Caterina Biscari (Ragusa, 1957), la mujer de las dos patrias –España e Italia– que también ha vivido rodeada de tubos. De tubos, de lentes, de espejos de una máquina que desmenuza la materia hasta ver su esencia. Y una investigadora que, gracias al Sincrotrón Alba, puede encarrilar avances diagnósticos en enfermedades como la de la paciente NH487 y tantos otros.
No hay forma más precisa de esperanza que el conocimiento.
Noah no pudo oír bien la larga ovación que se le dedicó desde el auditorio del Palau de Congressos. Lleva un implante coclear desde esa salida del coma. “Yo ya no sé cómo son las voces de las personas. Estoy sorda, pero estoy aquí”. Sí debió de notar, sin embargo, el cálido abrazo de Isidro Fainé (Manresa, 1942), un hombre tan extraordinario como ella en su sensibilidad hacia el dolor del prójimo.
Del Fainé de esa velada, una se queda con una anécdota y con una grandeza. ¿La anécdota? Esa tableta cuya pantalla se funde a negro en el momento más inoportuno, cuando el premiado está dando su discurso ante más de mil invitados pero, con todo, sale airoso del atolladero. Y la grandeza: su firme convicción de que el sentido de la vida está en lo que puedes aportar a los demás.
Al presidente de la Fundación la Caixa le acompañaban cinco de sus diez hijos. Esa familia a la que siempre alude el otro Fainé más íntimo, el humanista. Mención especial hizo don Isidro a su esposa y a sus padres, María y Ramón, por enseñarle, dijo, el valor de la palabra dada. En el caso de su Fundación, esa palabra hizo bien a 250.000 personas vulnerables en toda España el año pasado. En el 2026, el año Maricarmen, el presupuesto de la entidad será récord: 710 millones.
Ojalá en la vida real el Mago Pop pudiera hacer su magia. Cambiar las cartas malas y tirar otras. Chas, chas. Por cierto, este artista triunfa en todo el mundo con su show Nada es imposible . Antonio Díaz Cascajosa (Badia del Vallès, 1986), hijo pequeño de un matrimonio de clase trabajadora, se ha convertido en el ilusionista más taquillero de la historia. Con talento y esfuerzo, el ascensor social sube. Lo sabe también Amaia Romero, una ex triunfita que no canta, siente. Se hace la magia con la música de Montserrat Caballé o Joan Manuel Serrat, esa que cosquillea el alma y nos eleva de lo cotidiano a lo extraordinario.
“Caminante, no hay camino / Se hace camino al andar / Golpe a golpe, verso a verso.” La definición de la esperanza.

Susana Quadrado
Periodista. Redactora jefa en Sociedad. Antes, en Política, Cultura y Vivir. Premio Comunicació i Benestar Social del Ayuntamiento de Barcelona (1998). Colaboradora en RAC1. Premio Pedro Vega de Periodismo (2025)
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