Burnham promete una nueva relación con la UE: “El Brexit nos ha hecho más daño que bien”

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Por María Ramírez — eldiario.es – eldiario.es

Burnham promete una nueva relación con la UE: "El Brexit nos ha hecho más daño que bien"

El primer ministro británico dice en el congreso del Partido Laborista que presentará “opciones” para acercarse a la UE, intenvendrá en los servicios públicos privatizados y limitará las subidas automáticas de pensiones para financiar un nuevo sistema público de cuidados

Tony Blair defiende un plan para que el Reino Unido vuelva a la UE en la próxima década

El primer ministro británico, Andy Burnham, prometió este martes un plan ambicioso de Gobierno para superar el declive económico y la inestabilidad política de la última década. En su primer discurso ante el congreso anual del Partido Laborista desde que llegó al poder, anunció que presentará en los próximos meses “varias opciones” sobre la relación de la Unión Europea con el Reino Unido y defenderá la que reúna más apoyo.

“Tenemos que ser sinceros. El Brexit no nos ha dado el control”, dijo Burnham, que citó la década de bajo crecimiento y la falta de control en políticas migratorias por “la pérdida de la colaboración” con los antiguos socios europeos. “El Brexit nos ha hecho más daño que bien”.

Su plan es presentar opciones para una relación “a largo plazo” con la UE alrededor de la cumbre de su Gobierno y las instituciones comunitarias en Bruselas, que se ha ido retrasando desde mayo. El nuevo líder laborista aseguró este martes que la reunión se celebrará este año.

Burnham habló del futuro de país con energía y por momentos entre lágrimas al recordar a su padre, que murió este mes, afligido por el Alzheimer y sin darse cuenta de que su hijo se había convertido en primer ministro. “El Reino Unido no es perfecto. Puede ser mejor y lo haremos mejor… Quiero construir el país del que habría estado orgulloso mi padre”, dijo en Liverpool, su ciudad natal.

“El Reino Unido ha estado en el camino equivocado durante muchos años. Desindustrialización, privatización, austeridad, Brexit. ¿Y qué nos ha traído? Un país guiado por los intereses particulares, no por el interés público, con el poder concentrado en pocas manos y lugares dejados a su suerte”, dijo Burnham. “No podemos seguir como estamos. La política de lo de siempre ha llevado al Reino Unido hacia atrás. Más de lo mismo no es suficientemente bueno y no va a llevarnos donde queremos estar”

El primer ministro empezó su discurso con el título de canción de los Beatles, “All together now” (ahora todos juntos), y recordó el eslogan de este año es “hope again” (ten esperanza de nuevo). Era su primer congreso desde que el partido lo nombró líder en julio en sustitución de Keir Starmer, forzado a dimitir tras el batacazo del laborismo en las elecciones locales de mayo.

Ahora Burnham promete acabar con “una década de división”, marcada por la salida del Reino Unido de la UE, el declive económico y la inestabilidad política. Él es el séptimo primer ministro desde 2016. “No podemos tener éxito con este nivel de turbulencias”, dijo Burnham.

El primer ministro británico, Andy Burnham, durante el congreso del Partido Laborista en Liverpool, este lunes.

El primer ministro británico, Andy Burnham, durante el congreso del Partido Laborista en Liverpool, este lunes.

Diez años después del referéndum que aprobó la salida del Reino Unido de la Unión Europea, la mayoría de la población quiere volver. Pero el Partido Laborista no se ha atrevido a proponerlo como objetivo pese a que las voces a favor del regreso se multiplican dentro del laborismo, desde el alcalde de Londres al exprimer ministro Tony Blair. En el Parlamento, defienden el regreso a la UE los liberaldemócratas, los verdes y los nacionalistas escoceses y galeses. 

Los laboristas temen reabrir las heridas del Brexit que dividieron a su propio partido y alimentar a la minoría más antieuropea que apoya a la ultraderecha de Reform, el partido de Nigel Farage. El Partido Conservador, antes dividido sobre el Brexit, está ahora más a la derecha y en contra de cualquier negociación con la UE. Pero incluso los votantes de Farage creen que la relación del Reino Unido con la UE es ahora demasiado distante, según una nueva encuesta de Politico.

Keir Starmer mejoró la relación con Bruselas y logró algunos ajustes para el acuerdo comercial, pero también estableció antes de las elecciones de 2024 unas líneas rojas para contentar al ala derecha del partido y del país: no volver a la UE ni tampoco a la unión aduanera o al mercado único. 

Blair escribió hace unos días que su partido tiene que abandonar esas restricciones y decir claramente que el camino es volver a la Unión Europea en lugar de “dar pasitos” que apenas se notan. En esto coincide con el ala más progresista y europeísta del actual Partido Laborista. 

El impacto del Brexit

El Reino Unido ha perdido entre el 6% y el 8% de su PIB por estar fuera de la Unión Europea, según el informe más completo sobre el impacto económico del Brexit, publicado en noviembre de 2025 y que describe las caídas de la inversión, el empleo y la productividad. “Estos grandes efectos negativos reflejan una combinación de gran incertidumbre, demanda reducida, desvío del tiempo de gestión, y mal uso de recursos por el proceso dilatado del Brexit”, explican los economistas autores del informe de la Oficina Nacional de la Investigación Económica (NBER, en sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

El impacto se ha ido sintiendo a cámara lenta, en parte porque la salida oficial no fue hasta 2020 y las nuevas reglas se han ido desplegando desde entonces, en ocasiones con retrasos para intentar paliar sus daños. 

La caída en el comercio de bienes para el Reino Unido ha sido radical no solo con la Unión Europea, sino también con el resto del mundo. Los británicos no han sustituido a los europeos por otros socios de manera notable y, de hecho, el comercio global ha bajado.

La nueva política de priorizar los productos fabricados en la Unión Europea y poner barreras arancelarias en particular a los productos chinos perjudicará al Reino Unido, que puede perder más mercado en el comercio de bienes en general y el de defensa en particular, uno de sus puntos fuertes. Aunque todavía hay un debate sobre cómo incluir o no a los socios comerciales, el Reino Unido puede quedarse fuera de concursos públicos y grandes proyectos de inversión mientras tampoco ha conseguido el ansiado acuerdo comercial con Estados Unidos y también sufre por sus aranceles.

“Hay un verdadero riesgo de que nos quedemos atrapados solos entre las dos placas tectónicas de America First y Made in Europe”, comentaba un ministro al diario The Independent durante el congreso laborista.

Como alcalde de Manchester, Burnham defendió la vuelta del Reino Unido a la Unión Europea. Pero desde que empezó su carrera exprés para ser primer ministro en mayo había reculado y repetido que no era su prioridad. La cumbre entre la UE y el Reino Unido, prevista en principio para mayo, se ha ido retrasando y sigue sin fecha. 

Cuidados por pensiones

El foco central del discurso de Burnham fue la política interna, con la intervención pública de los servicios públicos en manos privadas. A medio plazo, pensando en la próxima legislatura, defendió reformas para pagar una política pública de cuidados más generosa y amplia para una población envejecida que reciba suficiente atención en casa. Lo presentó como una nueva entidad parecida al Servicio Nacional de Salud: el Servicio Nacional de Cuidados.

El primer ministro británico reconoció los apuros del Estado británico: “Tengo que ser sincero sobre lo que el país se puede permitir”, dijo.

Para financiar el nuevo sistema, Burnham está dispuesto a revisar la subida anual de las pensiones públicas después de las próximas elecciones, previstas para 2029. El llamado “triple lock” (triple cerrojo) en el Reino Unido, que aprobó por primera vez el Gobierno de los conservadores y los liberaldemócratas en 2010, garantiza que cada año las pensiones públicas suben tanto como la inflación, la media de los salarios o el 2,5%, lo que sea más alto. A partir de 2030, empezará un “ajuste” para reducir esas subidas para que no suban mas allá de la inflación o del 2,5%.

En línea con las políticas de Starmer de los dos últimos años, Burnham seguirá con el proceso de intervenir más en algunos servicios públicos, en particular los trenes, la energía y el agua, privatizados por un proceso que empezó Margaret Thatcher en los años 80 y en algunos casos único por la falta total de control público. El primer ministro laborista también anunció que intervendrá en el mercado de la vivienda para controlar más a los propietarios que no mantengan en buen estado las viviendas y presentará ayudas para comprar por primera vez una casa.

La empresa pública de energía creada por el anterior gobierno para ayudar a la expansión de las renovables centrará sus recursos en invertir en la infraestructura y volver a participar en la gestión de la red eléctrica privatizada. El Gobierno creará una nueva entidad para ello, Great British Grid.

La red eléctrica pública competirá con los operadores privados y se centrará en acelerar conexiones y proyectos renovables con una inversión de unos 4.000 millones de libras (más de 4.600 millones de euros). Burnham prometió que sus planes ayudarán a largo plazo a abaratar el precio de la electricidad, que está ahora entre los más altos de Europa. 

Fonte: eldiario.es – eldiario.es

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