‘In vino veritas’
Por Daniel Fernández Gutiérrez — Portada

‘In vino veritas’ 29/09/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Es tiempo de vendimia, aunque el cambio climático la haya adelantado en todo nuestro entorno. Y eso quiere decir que es la época de la recolección y la alegría. El vino, ese zumo fermentado hijo de la tierra, vuelve a ser protagonista y nos recuerda que el ciclo de la vida y las estaciones nunca se detiene.

Soy bebedor de vino desde casi los primeros años de mi vida escolar, cuando desayunar con una copita de quina parecía una forma sana de hacer crecer y educar a un niño. Vino dulce con una yema de huevo añadida a la copa o con melindros para mojar en ella. Una forma de vivir la infancia que ya no existe, claro, porque ahora la ciencia médica nos ha convencido de que no hay consumo de vino saludable. Cualquier copa, por breve y moderada que sea, es un veneno para nuestra salud. Otro clavo más en el ataúd de nuestra enfermedad y decadencia. Ser abstemio es bueno, beber vino es malo. Y además mancha el esmalte dental y deja mal aliento.
La ciencia médica nos ha convencido de que no hay consumo de vino saludable
En fin, a lo que vamos, lo mismo que he bebido y continuo bebiendo vino, también he leído mucho sobre el vino y los vinos, pero les confieso que me había pasado desapercibido un autor que me ha proporcionado unas horas de agradabilísima y muy amena lectura.

Lee también
El insulto y las bajas artes
Daniel Fernández
Mauricio Roca, feliz funcionario de la UE ahora jubilado y residente en Mallorca, amigo desde aquella infancia de quina y colegio compartido, me hizo llegar dos libros de Pedro Ballesteros Torres MW. Lo de MW es porque nuestro autor, ingeniero agrónomo, es Master of Wine, título oficial que no es precisamente moco de pavo. Sus dos libros están editados por Planeta Gastro. El primero, con prólogo de Álvaro Palacios, se titula Comprender el vino, con un subtítulo que promete “Casi todo lo que aún no te habían contado de los vinos españoles”. Es un compendio entusiasta, ilustrado y muy bien escrito de por qué esta tierra es un país de vinos que merecen la pena. El segundo, Los lugares del vino. El terroir y los terruños, con prólogo de Ferran Centelles, es más denso y propone una alternativa al terroir francés: nuestro terruño. Son dos libros que se leen como una buena botella, llena de amor y verdad. En el vino sigue viva la verdad y todavía tiene quien la cuente y se apasione. Ballesteros se merece un brindis descorchando una buena botella.
Etiquetas
Mostrar comentarios
Fonte: Portada