Sumar no se conforma con el borrador de vivienda: “Es el momento de ser valientes”

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Por Asier Martiarena Olveira — Portada

Sumar no se conforma con el contenido del borrador de vivienda: “Es el momento de ser valientes”

El problema habitacional

El socio minoritario reconoce los avances del PSOE, pero reclama regular el alquiler de habitaciones y la renovación automática de los contratos

Sumar, Podemos, ERC, Bildu, Compromís y BNG han sumado fuerzas a las puertas del hospital Gregorio Marañón

Sumar, Podemos, ERC, Bildu, Compromís y BNG han sumado fuerzas a las puertas del hospital Gregorio Marañón

Miquel Vera Ligero / ACN

Asier Martiarena Olveira

Asier Martiarena

Madrid

28/09/2026 20:24 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Sumar no se conforma con el borrador del decreto de vivienda que el Gobierno pretende aprobar este martes. El socio minoritario reconoce el paso adelante dado por el PSOE durante la negociación de este lunes, pero considera que todavía quedan medidas esenciales por incorporar. “Es el momento de ser valientes”, resumen fuentes del grupo plurinacional, que entienden que la ventana política abierta por el caso de Maricarmen y por la movilización social en torno a la vivienda difícilmente volverá a presentarse en los mismos términos durante la legislatura.

La negociación ha permitido acercar posiciones en uno de los asuntos que Sumar llevaba más de un año reclamando. El PSOE ha aceptado incorporar la congelación del precio y la prórroga de los alquileres de los contratos que finalicen antes de 2029, una reivindicación que ya provocó meses atrás el plante de los ministros de Sumar en el Consejo de Ministros. Para el socio minoritario, supone un avance relevante y responde a una de sus principales exigencias. Pero la lectura que hace la formación es que, del mismo modo que los socialistas “han movido ficha de junio a ahora”, Sumar también ha desplazado sus propias posiciones y ahora reclama “ir un paso más allá”.

El contexto político en el que se produce ese movimiento tampoco es menor. La vivienda ha conseguido lo que hasta ahora parecía difícil en un espacio acostumbrado a la fragmentación. Sentar en la misma mesa a Izquierda Unida, Comuns, Más Madrid, Compromís, Movimiento Sumar, Podemos, ERC, EH Bildu y BNG. Todas estas fuerzas han decidido aparcar momentáneamente sus diferencias y este mediodía han comparecido juntas ante el Gregorio Marañón y respaldar el bautizado como “Decreto Maricarmen”. Más que una nueva alianza, la imagen buscada en el hospital donde se recupera la mujer desahuciada la pasada semana de su domicilio refleja una tregua política alrededor de una cuestión que ha adquirido una dimensión social que trasciende ya la negociación entre el PSOE y sus socios.

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El caso de Maricarmen, la acampada de la Puerta del Sol y las movilizaciones convocadas en distintas ciudades han generado una presión que, a juicio de Sumar, difícilmente volverá a repetirse en los mismos términos. El desahucio de la mujer de 87 años ha puesto rostro a una crisis que durante años se había expresado fundamentalmente en cifras y ha convertido la vivienda en uno de los asuntos capaces de volver a coser, siquiera provisionalmente, a la izquierda situada a la izquierda del PSOE. “Este caso ha sido un punto de inflexión y tenemos que decidir si estamos con la especulación o con las familias”, ha resumido la líder de Más Madrid, Mónica García. “Es hora de poner coto a la especulación”, añadió.

Sumar entiende que esa movilización debe tener reflejo en el contenido del decreto. La formación continúa negociando con el PSOE para que el texto que salga del Consejo de Ministros incorpore las reivindicaciones que han planteado el Sindicato de Inquilinas y las manifestaciones de estos días. El acuerdo alcanzado sobre la congelación de los precios y la extensión de los contratos supone, en este sentido, “un punto de partida y no un punto de llegada”.

Quedan sobre la mesa, especialmente, dos asuntos que Sumar considera esenciales. El primero es la regulación del alquiler de habitaciones, una modalidad que quedó fuera de la Ley de Vivienda y que la formación considera ahora uno de los principales espacios por los que se está desplazando la especulación y en los que se producen abusos. El segundo es la renovación automática de los contratos, una reivindicación del Sindicato de Inquilinas que Sumar quiere incorporar para garantizar una mayor estabilidad y seguridad a los arrendatarios.

La discusión sobre la prórroga de los alquileres refleja precisamente hasta dónde se ha desplazado la negociación. El borrador incorpora la extensión de los contratos que finalicen antes de 2029, una medida que Sumar reclamaba desde hace meses. Pero el grupo plurinacional quiere que esa protección no quede reducida a una ampliación temporal de los contratos, sino que vaya acompañada de garantías que eviten que los inquilinos vuelvan a quedar expuestos a la misma incertidumbre cuando termine el periodo de prórroga. La negociación se ha trasladado así de cuánto tiempo dura la protección a qué condiciones debe tener.

La posición de Sumar no pasa, por tanto, por cuestionar los avances arrancados al PSOE, sino por utilizarlos como argumento para seguir avanzando. Si el Gobierno ha aceptado algunas de las demandas que hasta hace unas horas estaban en discusión, sostienen en la formación, también existe margen para cerrar las que permanecen abiertas. “El momento es ahora, no el miércoles ni la semana que viene”, resumen fuentes conocedoras de las conversaciones.

La presión se mantendrá hasta las últimas horas antes del Consejo de Ministros. Sumar quiere que el decreto llegue al Gobierno con medidas capaces de responder a una movilización social que ha cambiado el escenario de la negociación y que ha permitido, además, una imagen de unidad poco habitual entre las fuerzas de la izquierda. No se trata de reeditar una alianza electoral ni de borrar sus diferencias, sino de aprovechar una oportunidad que todas consideran excepcional.

De ahí el mensaje de fondo del socio minoritario. El PSOE ha dado un paso adelante, pero Sumar no quiere que ese movimiento sirva para cerrar la negociación en mínimos. La vivienda se ha convertido en el asunto capaz de reunir a una izquierda fragmentada y en una fuente de presión social sobre el Gobierno. 

EH Bildu pide a las fuerzas parlamentarias que escuchen lo que la ciudadanía reclama en las calles 

Del mismo modo, EH Bildu ha llamado a redoblar esfuerzos para que el derecho a la vivienda se imponga a cualquier lógica especulativa y pide actuar con altura de miras, responsabilidad, generosidad y compromiso. 

“Estamos dispuestos a hacer esfuerzos para alcanzar consensos y aprobar un decreto ambicioso. Lo que pedimos al resto de fuerzas es que hagan lo mismo y escuchen lo que la ciudadanía reclama en las calles. Vamos a empujar para que sus justas reivindicaciones sean realidad”, ha señalado su diputado y coportavoz parlamentario, Oskar Mature..

Asier Martiarena Olveira

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Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro

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