Del club de Ibiza al Mercat de les Flors: ¿quién hay detrás de la gogó que enciende la pista?

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Por Maricel Chavarría Espuny — Portada

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El baile urbano en el teatro

El proyecto Cèl·lula produce ‘À gogo’, del dúo We Are Novias, sobre la maestría de estas profesionales del baile

‘À gogo’, del 2 al 6 de octubre y del 4 al 6 de diciembre en la sala MAC

‘À gogo’, del 2 al 6 de octubre y del 4 al 6 de diciembre en la sala MAC

Maral Fard

Maricel Chavarría Espuny

Maricel Chavarría

Barcelona

28/09/2026 18:16 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Lo primero que verá la luz esta temporada en la sala MAC del Mercat de les Flors –del 2 al 4 de octubre– es un curioso estudio de los cuerpos, el movimiento y la maestría de las gogós, esa figura surgida con el rock & roll de los años sesenta y que siempre ha estado presente en la noche y en la cultura urbana y de club, pero como para la mera exhibición y sin que a sus artistas se les haya considerado jamás profesionales del baile.

Esa realidad es la que explora el dúo creativo We Are Novias (WAN) que en 2022 formaron Aina Lanas y Valentina Azzati, dos artistas escénicas con sede en Barcelona a las que les une el interés por las técnicas urbanas y del folclore, y que ya en 2025 estrenaron en el Mercat You Are Not A Ghost. Este À gogo es, no obstante, su primer trabajo de gran formato que ha hecho posible el proyecto Cèl·lula de producción propia del Mercat, que garantiza no solo unos recursos y unas condiciones de trabajo, sino una gira por teatros del territorio, en este caso aún por determinar.

“Traer la gogó al Mercat es un acto político, pero no abanderamos ninguna consigna fuera de valorar su maestría”

Para la directora de la sala, María José Cifuentes, esta creación está en la línea del Mercat de abrirse a nuevos lenguajes, imaginarios y culturas del movimiento. “ À gogo plantea qué pasa cuando una cultura del movimiento que asociamos a la noche, al club y el underground ocupa el escenario del teatro”, advierte Cifuentes. “El reto era cómo poder validar esas visiones profesionales del cuerpo que es de exhibición, pero que está fuera del muros del teatro”.

La fascinación por la figura de la gogó le llegó a Lanas por su propia experiencia trabajando en el ambiente de clubbing de Ibiza, lo que, admite, es una gran prueba de resistencia, pues has de estar dispuesta a bailar durante toda una noche encima de un cubículo colgado a varios metros de altura, en intervalos de 15 minutos seguidos de media hora de descanso.

WAN quiere estudiar figures que contienen mucha danza y y que no están precisamente en los espacios más académicos ni en los lugares legitimados”

“Además, WAN quiere estudiar figures que contienen mucha danza y y que no están precisamente en los espacios más académicos ni en los lugares legitimados. Queríamos darles espacio y voz, que fueran protagonistas del espectáculos, observar cuáles son sus atributos, qué es lo que hace que la gogó sea tan hipnótica e interesante”, dice esta artista vinculada al Hop Festival del Mercat.

“En WAN nos dedicamos a las lógicas del movimiento que caracterizan esas disciplinas, vemos qué hace a ese lenguaje tan propio y técnicamente muy rico. Lo extraemos del contexto natural que lo envuelve y lo pensamos desde una mirada contemporánea mas abierta y menos etiquetable”, añade la argentina Valentina Azzati, quien al llegar a Barcelona se dedicó con la compañía La Cerda a investigar el vínculo entre el baile folclórico y el contemporáneo.

Valentina Azzati y Aina Lanas, el dúo We Are Novias
Valentina Azzati y Aina Lanas, el dúo We Are Novias MARAL FARD

El casting de las ocho personas en escena demostró que la relación entre la bailarina profesional y la gogó es más estrecha de la que la gente cree. “Mucha gente puede trabajar de eso como complemento de su trayectoria como bailarín académico. Varias de esas artistas seleccionadas son gogós hoy en día, y otras no vienen de este mundo pero tienen experiencia en la noche y en el club y las danzas sociales. Y defienden la pieza como si fuera propia, mucho del material nace de ellas”, aseguran.

La manera de moverse de una gogó de los años 60, cuando se planteaba como un movimiento liberador, un baile desarticulado que pelea con la forma porque lo que importaba era la soltura, no tiene nada que ver con la que ahora se ve en Ibiza. “Su trabajo es encender la pista de baile –añade Lanas–. Es la que te muestra como pasarlo bien en la fiesta, es la que lee el espacio, dibuja la música y sabe qué falta empujar. Es un cuerpo deseante que posiblemente genera deseo, pero a nosotras nos interesa quién es la persona detrás de la gogó, de ahí que haya pinceladas de testimonios y tomen la palabra en un momento dado”.

En todo ello, la música es importante. Y ahí entra la dj Meritxell de Soto, que se encarga también del diseño sonoro para generar atmósferas, alejándose de lo que sería estrictamente una sesión de club.

Traer la gogó al Mercat ya es un acto político, pero no nos abanderamos con ninguna consigna que llevar su baile a escena y poder valorar la maestría”

“Traer la gogó al Mercat ya es un acto político, pero no nos abanderamos con ninguna consigna que no sea llevar el movimiento de la gogó a escena y poder valorar la maestría que hay detrás de ello”, recalca Azzati. “No hay una reivindicación. La gogó es una figura que no ha desaparecido nunca de la escena. Se ha ido actualizando y es muy difícil no conocerla. Y todos tenemos una idea inconsciente de los que es una gogó, y parecía importante sacarla del papel secundario y preguntarnos por qué no es parte de lo que se entiende por danza profesional. Y por qué si, por ejemplo, trabajan con Madonna, esconden que trabajan de gogós. Ellos mismos no saben cuándo nombrarse bailarina, y cuándo nombrase gogó. Pero no es nuestro objecto de estudio. Nuestro objeto de estudio es el cuerpo y el movimiento”, concluyen.

Maricel Chavarría Espuny

Maricel Chavarría

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Es redactora de La Vanguardia desde 1989, responsable en los últimos  años de las áreas de ópera, danza y música clásica para la sección de Cultura. Anteriormente se especializó en temas de igualdad entre sexos y solidaridad. Ha publicado series sobre la prostitución y la evolución de las costumbres sexuales. Nacida en 1967 en Tortosa, en la comarca del Baix Ebre, es licenciada en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona y en fotoperiodismo por el International Center of Photography de Nueva York

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