La estrella peluda que eclipsa a Brad Pitt: “Él se consideraba un actor secundario para el perro”
Por Àlex Montoya — Portada
La estrella peluda que eclipsa a Brad Pitt en ‘En el corazón de la bestia’, su nuevo estreno: “Él se consideraba un actor secundario para el perro”
Perros actores
El actor norteamericano protagoniza el metraje, aunque el público saldrá enamorado de su compañero de reparto, un pastor alemán que es un auténtico robaescenas

Brad Pitt interpretando a James Belmont y Uber interpretando a Odín en ‘El corazón de la bestia’.
Paramount Pictures

Àlex Montoya
27/09/2026 06:38 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Durante el 95% del metraje de En el corazón de la bestia, no hay más actores en pantalla que Brad Pitt y su perro. Uno —el humano— es una superestrella global con múltiples triunfos en su carrera; el otro aterriza ahora en el mundo del cine y lo hace con un papel protagonista que se come la pantalla. Ambos brillan en una película que cuenta la peripecia de un antiguo oficial de las Fuerzas Especiales aficionado a volar con su avioneta a inhóspitos lugares en plena naturaleza para perderse y disfrutar de la soledad, de los paisajes, de la lectura y de la compañía de su colega peludo.
Odín fue su perro de combate en la guerra de Irak, sufrió serias heridas que acabaron con una prótesis en una pata y dentadura postiza plateada, y es su compañero de vida y se lo llevó a casa tras abandonar el ejército. Comparten pesadillas de sus infernales vivencias y síndrome de estrés postraumático, así como una relación de complicidad y cariño que traspasa la pantalla. En el filme, un accidente les llevará a intentar sobrevivir en lo más profundo de un bosque mientras se enfrentan a tormentas, osos, ríos embravecidos, glaciares y una manada de lobos.

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Más allá de los excelentes resultados artísticos de este survival de aventuras y del estupendo trabajo de un Brad Pitt que, a sus 62 años, está en plena madurez interpretativa, En el corazón de la bestia destaca por las emociones que transmite el carismático pastor alemán que interpreta a Odín.
Su nombre real es Uber y, aunque aparece en la mayor parte del largometraje, si somos rigurosos, debemos explicar que también se utilizaron tres perros más en determinadas escenas: Seeka, Ryker y Hondo, todos ellos hijos del propio Uber.

Rodada en escenarios neozelandeses cuyos paisajes representan de forma muy convincente la naturaleza salvaje de Alaska en la que transcurre el relato, En el corazón de la bestia es, en realidad, una hermosa y conmovedora historia de amor entre un hombre y su peludo, y funciona también como estudio sobre el duelo y la sanación.
El espectador sufre con ellos, siente su conexión, se enternece con el poderoso vínculo que les une. Es tan grande el peso de Odín en la trama que, durante la promoción americana de la película, Brad Pitt se refería a su compañero como “el primero en la lista del reparto y la verdadera estrella de la película”. Y seguía: “Veo a James, mi personaje, como un alma atormentada. Para calmar su mente, la naturaleza es un bálsamo para él, y Odín es su gran amor y el único amigo que le queda en este mundo”.
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El director David Ayer (también firmante de títulos como Corazones de acero, en la que ya contaba con Pitt, o Escuadrón Suicida) abundaba: “Brad se consideraba un actor secundario para el perro, pero también ejerció como su entrenador. En la película tiene que controlar a Uber sin dejar de mantenerse dentro del personaje. Así que su capacidad para manejar todo eso fue realmente increíble”.
En este sentido, el actor explicaba: “Tenía que llevar golosinas para perros conmigo constantemente. Y me sirvieron cuando, en medio de una escena especialmente emotiva, Uber se alejaba de la cámara. Así que le daba su premio para que volviera e inmediatamente tenía que meterme de lleno en la emoción del personaje. Me volví bastante hábil en eso”, recordaba.
Brad se consideraba un actor secundario para el perro, pero también ejerció como su entrenador
David Ayer
Director
La historia del pastor alemán es curiosa: procede de un criadero de Nueva Zelanda llamado Heisenberg Kennels, especializado en suministrar canes a militares, fuerzas de seguridad y servicios de emergencias. Nacido en 2018 con el nombre registrado de Mako von Heisenberg previamente a que le bautizaran como Uber, fue perro de rescate de montaña antes que actor.
En la web del criadero, le definen como “un animal encantador, tranquilo, sociable y confiado, de temperamento firme y seguro en cualquier situación”. Tanto que no perdía la calma ni cuando le transportaban en helicóptero hasta lugares de difícil acceso en los que había escenas que rodar.

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“Cuando Uber estaba trabajando, era como un actor humano: con gente que lo cuidaba, con su propio vestuario, también pasaba por maquillaje… Y estando todo el equipo en escena muerto de frío, bajo la lluvia, miraba a Uber y me daba cuenta de que estaba tan metido en esta aventura como nosotros”, sostenía Ayer. Sin duda, nuestro actor canino es todo un profesional.
Y quien encontró y eligió al pastor alemán, y después fue el encargado de trabajar con él para adiestrarle en las necesidades del rodaje, fue Andrew Simpson, fundador de Instinct for Film y especialista en preparar animales para la industria cinematográfica con más de 20 años de experiencia en películas como The Revenant o series como Juego de Tronos.

Obviamente, no contaremos cómo concluye En el corazón de la bestia, pero sí diremos que puede que el público viva algo parecido a lo que reflexionaba el director David Ayer: “Les he enseñado la película a algunos de mis amigos más duros y al final se emocionan hasta las lágrimas. Nunca antes una película mía había conmovido tanto al público. Creo que durante mucho tiempo seré el tipo que dirigió la película de Brad Pitt y el perro”.
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