Una bola negra que rueda y rueda
Por Àlex Tort Sagués — Portada

Redactor
Una bola negra de nieve que rueda y rueda
El mirador
26/09/2026 00:10 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
De acuerdo. Dejemos a un lado nuestras rencillas con los códigos QR por sustituir al menú en papel, el de toda la vida, y aceptémoslos por una sola vez. Hay que reconocer su practicidad para que los espectadores pudieran formular preguntas a los Javis acerca de La bola negra. Ambos estuvieron anoche, junto a Alejandro Amenábar, a nuestra disposición, en un formato coloquio retransmitido desde los cines Kinépolis Madrid Ciudad de la Imagen a una multitud de salas de cine de toda España. Así que: móvil, huella dactilar… desbloqueado. ¿Dónde está el icono de la cámara? Aaaquí. Objetivo mirando a la gran pantalla y a preguntar.
Amenábar es quien recibe los mensajes. Lee algunos desde su móvil: “Obra maestra”, “Enhorabuena”, “Habéis superado mis expectativas”… Principiantes del piropo, violadores del verso. Son elogios poco épicos al lado del que el propio director de Tesis o Mar adentro ha dedicado a La bola negra minutos antes: “Es lo más parecido a un poema que he visto en una pantalla de cine”. Ahí es nada.
Los Javis dialogaron anoche con Amenábar y el público de más de quinientas salas de cine de toda España
Tras Amenábar, llegan las preguntas de los espectadores. Primero desde la propia sala del Kinépolis y descubrimos que el personaje de Alberto, el de la trama del 2017, empezó siendo un alter ego de Alberto Conejero, el autor de la obra La piedra oscura, que junto a los cuatro papeles manuscritos de La bola negra, de Federico García Lorca, es la inspiración de la película.
“Conejero se dio cuenta más tarde, pidió no aparecer en la película, pero mantuvimos el nombre”, apuntan los Javis.

Nekane, de Pamplona, tiene curiosidad por saber cómo trabajan con actores que nunca antes se han puesto ante la cámara. Javier Calvo y Javier Ambrossi explican que siempre buscan que se parezcan de alguna manera al personaje que van a interpretar. Y es quizá por su bisoñez actoral que aprovechan para hacerles sudar: “A Guitarrica, cuando lo necesitábamos sudado y goteando, le decíamos: ‘Venga, sube y baja estas escaleras diez veces’”.
En un filme sobre la Guerra Civil es inevitable entrar en política. Una espectadora agradece que hayan producido una historia como “respuesta a los jóvenes” y su falsa buena concepción “de lo que es el fascismo”. Ambrossi no se ciñe a este tipo de jóvenes, sino a todos: “Me gustaría que primero vean la película. Después de verla es muy difícil odiar a Sebastián, a Carlos y a Alberto, es muy difícil no entender que tienen todo el derecho a ser felices. Que vayan a ver la peli y que no se autocensuren por sus ideas”.
En formato coloquio o de cualquier otra forma, pero era urgente y necesario que ayer mismo Javier Calvo y Javier Ambrossi, como directores, expusieran sus impresiones en vivo y en directo ante los espectadores, nada más estrenarse la película. Porque La bola negra es ya una bola de nieve que rueda y acumula premios (Cannes, Sydney, Toronto), que da vueltas y se hace con elogios de parte de la crítica, que gira y aglomera expectativas.
Lee también

Matinée en Embajadores con 'La bola negra'
Julio Hurtado

La estrategia de Los Javis: un triunfo en quince golpes
Philipp Engel
Prueba de esto último es la preventa de entradas, que superó a La odisea; lo son también estas más de quinientas salas de ayer en toda España que estrenaron la película para el público.
Por si fuera poco, los medios norteamericanos especializados contribuyen a que esa bola de nieve engorde más y más: la revista Variety ve la película de los Javis en la lucha para doce Oscars. Tanta carrerilla e inercia lleva esa bola negra cubierta de nieve que se ve capaz incluso ya de ascender hacia la gloria y recorrer todo el camino hasta llegar en marzo a la 99.ª edición de los Oscars. “Os queda la carrera de los Oscars… y la vais a ganar”, vaticina Amenábar.

Àlex Tort
Redactor
Redactor de Cultura. Estuvo en Política del 2014 al 2025. En La Vanguardia desde el 2007, anteriormente colaboró en El País. Licenciado en Humanidades y en Periodismo por la UPF
Mostrar comentarios
Fonte: Portada