De Camprodon a todas partes
Por Autor Generico — Portada
De Camprodon a todas partes
Fira de la Galeta
Hace más de 130 años que Birba elabora galletas y aún hoy sus cajas viajan de una casa a otra: siempre hay un motivo para compartirlas. El 3 y el 4 de octubre el camino se invierte y a la Fira de la Galeta no hace falta llevarlas

La música también llena las calles de Camprodon durante la Fira de la Galeta
Birba
Redacción
25/09/2026 05:50 Actualizado 25/09/2026 11:24 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
El gusto por lo dulce es uno de los idiomas más universales. La firma de galletas Birba lo sabe muy bien. Nació en Camprodon en 1893 y, más de 130 años después, sigue haciendo galletas que llegan a todas partes tal como las hacía entonces: con recetas que han pasado de generación en generación, ingredientes naturales y una elaboración artesanal, sin colorantes ni conservantes. La capital de la Vall de Camprodon, uno de los pueblos medievales más bonitos del Ripollès, creció de la mano de sus galletas: no es casualidad que el puente que es su icono sea también la imagen que siempre ha ilustrado las cajas de Birba.

Fira de la Galeta
Como cada octubre desde hace ocho años, los amantes de las galletas Birba tienen una cita para disfrutar de sus creaciones en su lugar de origen. Los próximos 3 y 4 de octubre, la localidad celebra la Fira de la Galeta, con acceso gratuito, más de 50 variedades de galletas, degustaciones, música y actividades para toda la familia, desde el taller del pequeño galeter hasta pintar la caja gigante de Birba. Y la marca, que juega en casa, abre las puertas de la fábrica con visitas guiadas para ver de cerca cómo se elaboran. Este es el único lugar del mundo donde no hace falta llevar unas Birba, ¡porque las encontrarás de todo tipo!

Tradición e innovación
Fiel a la tradición, Birba también mira hacia delante. En 2025 lanzó las Receptes nostàlgiques, una gama que recupera galletas que había dejado de elaborar: las Pirineus, de mantequilla y sal, y las Dominó, de canela y con su característica forma de ficha. Y junto a la memoria, la novedad: las Cuquis, de chocolate y almendra, y las Núria Banyades, en versión original e integral. Todas mantienen los mismos principios de siempre.
Las cajas de lata de Birba, hoy piezas de colección, han presidido sobremesas y celebraciones de muchas generaciones
Esta fidelidad al origen es, precisamente, lo que ha convertido sus cajas en un clásico de los hogares catalanes. Porque Birba hace tiempo que es más que una galleta. Aquellas cajas de lata, hoy pequeñas piezas de colección, han presidido sobremesas y celebraciones de todo tipo, y forman parte de la memoria de varias generaciones. Son el detalle que llevas cuando vas a casa de alguien y el acompañamiento perfecto de un buen café.
Una campaña que lleva felicidad
De esta idea nace “Vagis on vagis” (Vayas donde vayas), la campaña que la marca estrenó en los autobuses de Barcelona con un mensaje sencillo: sea cual sea el destino, siempre hay un motivo para llevar unas Birba. Para impresionar a los suegros, para animar la sobremesa, para hacer las paces o, simplemente, para decir “te quiero”. Situaciones cotidianas en las que unas galletas se convierten en una manera de tener un detalle. Vayas donde vayas, siempre es una buena ocasión para abrir una caja.

Más información:
Etiquetas
Fonte: Portada