La crisis de la vivienda arrecia en el alquiler: Casi diez desahucios al día en Valencia
Por Salvador Enguix Oliver — Portada
La crisis de la vivienda arrecia en el alquiler: Casi diez desahucios al día en Valencia
Vivienda
Los lanzamientos vinculados al alquiler representan el 72,1% del total en la Comunitat Valenciana, frente al 21,3% de los derivados de ejecuciones hipotecarias

Varias personas durante una manifestación por el derecho a la vivienda celebrada en València
Rober Solsona – Europa Press / Europa Press
Neus Navarro, Salvador Enguix Oliver
València
25/09/2026 05:20 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Mari Carmen y su trágico desahucio en Madrid es, para el Sindicat d’Habitatge de València, la excusa para que la sociedad se de cuenta “cómo había normalizado” el drama de la vivienda en nuestro país. El Sindicat dice llevar tiempo viendo cómo “pequeños y grandes propietarios” presionan a sus inquilinos con aumentos de renta tras acabarse el período de cinco años del contrato de alquiler. “Se niegan a renovar o les suben la renta un 50% con la idea de ponerlo ‘a precio de mercado’, pero es que el mercado en Valencia está ya en 1.300 euros. Es comer o pagar el alquiler”, explican fuentes del Sindicat.
En estas circunstancias cada vez les llegan más casos, más deshaucios que intentan parar. Como el de Daniel, profesor e investigador de la Universitat de València, que vive de alquiler en la misma vivienda desde 2009 y quien el próximo 30 de septiembre se enfrenta a un desahucio. Cuenta con una resolución que decreta su expulsión y la reclamación de 36.000 euros tras un largo periplo en el que el piso ha ido cambiando de manos sin que haya podido hacer nada. Tiene dos sentencias favorables sobre su derecho a comprar la casa, su contrato de alquiler está vigente y siente que ninguna de las pruebas que ha aportado se han considerado suficientes. “Mis alegaciones y la apelación han sido totalmente desatendidas e ignoradas por el Juzgado de Paterna”, explica el afectado en un escrito donde pormenoriza el tortuoso camino judicial que le ha llevado al desahucio.
“Es comer o pagar el alquiler”, explican desde el Sindicat d’Habitatge de València
Al margen del caso de Daniel, el Sindicat percibe en los últimos dos años que los casos empiezan a multiplicarse con perfiles muy diversos. El encarecimiento del mercado del alquiler explica, en buena parte, que la tipología de desahucios en la Comunitat Valenciana haya cambiado. Según los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en la Comunitat Valenciana, los lanzamientos vinculados al alquiler representaron el 72,1% del total, frente al 21,3% de los derivados de ejecuciones hipotecarias. En términos medios, los juzgados valencianos ejecutaron 8,2 lanzamientos al día, aproximadamente uno cada tres horas.
La evolución confirma una transformación que se viene produciendo desde hace años. El fenómeno de los lanzamientos ha pasado de estar estrechamente vinculado a la crisis hipotecaria a concentrarse progresivamente en los problemas para mantener una vivienda en alquiler. En 2018 se practicaron en la Comunitat Valenciana 8.083 lanzamientos: 4.485 relacionados con alquileres y 3.344 con ejecuciones hipotecarias. Siete años después, los lanzamientos hipotecarios se han reducido hasta 637, mientras que los relacionados con alquileres se sitúan todavía en 2.158.

Lee también
Al final venden, no lo alquilan
Salvador Enguix
Saben de más perfiles como el de Daniel, pues asesoran a muchos inquilinos afectados. Es el caso de Jerónimo, de 60 años y residente en Benimàmet, quien explican lleva viviendo más de 20 años de alquier en la casa que habita, “sin haber faltado en el pago y siendo un inquilino ejemplar”. Ahora cuentan que la propiedad quiere echarlo para poder alquilar su vivienda por habitaciones; igual que pasa en el intento de deshaucio de Remedios, en Torrent, quien paga 300 euros por un alquiler social. La empresa lo aceptó, pero con la condición de subirle el precio de alquiler a 600 euros, dicen que quitándole la bonificación e incumpliendo lo acogido en el Real Decreto Ley, “están presionando para que deje la vivienda para sacar más rentabilidad”.
El informe de la Fundación FOESSA sobre la Comunitat Valenciana, ligada a Cáritas, señala que alrededor del 19,4% de la población reside en viviendas de alquiler, porcentaje que asciende al 37,8% entre las personas en situación de riesgo de pobreza. Y refleja una diferencia significativa entre propietarios e inquilinos en los indicadores generales de vulnerabilidad: la tasa de riesgo de pobreza alcanza el 48,3% entre quienes viven de alquiler, frente al 18,3% entre quienes son propietarios. Estas cifras no significan que ese porcentaje de inquilinos esté en riesgo de desahucio, pero sí permiten situar el alquiler dentro de un contexto de mayor exposición económica. Y aunque no hay indicadores, sí colectivos con mayor exposición a situaciones de vulnerabilidad residencial: hogares con bajos ingresos, las familias con todos sus miembros activos desempleados, hogares monoparentales, familias numerosas, personas con discapacidad, los jóvenes con dificultades de acceso a la vivienda y otros colectivos definidos por las administraciones públicas como “especialmente vulnerables”.

Neus Navarro
Redactora en la Comunidad Valenciana. Escribe de actualidad empresarial y sociedad. Ha trabajado en VIA Empresa y Canal 9, y fue becaria en Las Provincias. Es licenciada en Periodismo y Comunicación y tiene un Máster en Periodismo Digital
Mostrar comentarios
Fonte: Portada