Por qué cuesta hacer amigos en la edad adulta

0

Por Karelia VázquezPortada

Contenido solo para suscriptores Por qué cuesta hacer amigos en la edad adulta

Lecciones de vida

Proximidad, repetición e interacción espontánea son los tres ingredientes que la vida adulta suele eliminar

En la edad adulta hacer nuevos amigos ya no es tan fácil

En la edad adulta hacer nuevos amigos ya no es tan fácil

Getty Images

Karelia Vázquez

24/09/2026 06:28 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Es un hecho bastante establecido que a medida que las personas van llegando a la edad adulta su círculo de amigos se reduce. Si hay hijos la vida social suele estar regida por ellos y los amigos empiezan a ser los padres del cole, y si no los hay pues uno empieza a no encajar en ningún plan. Entonces cuando la gente trata de hacer nuevos amigos comprueba que ya no es tan fácil. No somos tan frescos, no nos dejamos llevar, no somos tan confiados y realmente no tenemos tanto tiempo para hacer nuevos amigos.

Y la amistad es una cuestión de tiempo, y mucho. Unas 200 horas es lo que habría que invertir para que un conocido termine siendo un amigo, según un estudio del genetista y cronobiólogo Jeffrey Hall. Sus datos coinciden con los cálculos de Robin Dunbar, el conocido antropólogo británico que fija en 150 el número de conexiones valiosas que se pueden tener a lo largo de la vida, y esto incluye a amigos, pareja y familia. Para Dunbar los amigos cercanos son caros en términos de inversión de tiempo. Otro estudio habla de una inversión de entre 40 y 100 horas para que un extraño acabe entrando al círculo de los amigos más cercanos.

Un estudio habla de una inversión de entre 40 y 100 horas para que un extraño acabe entrando al círculo de los amigos más cercanos

Pues este tiempo que nos sobra cuando somos jóvenes empieza a escasear en la edad adulta, o quizás somos menos generosos y ya no estamos tan entregados a los conocidos para dejarlos entrar en nuestra vida. O quizás seamos menos ingenuos.

Los estudios más recientes hablan, además, de una estructura que se pierde en la vida adulta y que es imprescindible para hacer nuevos amigos. Según estas investigaciones la mayoría de los entornos adultos eliminan tres condiciones necesarias para que nazca una amistad. A saber: la proximidad, la interacción no planificada y la repetición. Estas tres condiciones crean cercanía entre los desconocidos.

A medida que nos hacemos adultos, los amigos disminuyen
A medida que nos hacemos adultos, los amigos disminuyen Getty Images

Casi siempre asumimos que las amistades se desvanecen espontáneamente en la edad adulta porque la vida nos ha llevado por caminos diferentes, o porque nos volvemos más aburridos. En realidad, esto sucede por un cambio en la estructura de esos tres pilares sobre los que suele construirse la amistad.

La proximidad te pone en contacto con la misma persona una y otra vez, y el hallazgo de la psicología social es que la cercanía se desarrolla entre personas que comparten proximidad física o funcional. Para los psicólogos Leon Festinger y Kurt Back quedó claro desde los años cincuenta que vivir más cerca de otra persona era el mejor predictor para saber si iban o no a ser amigos. Mucho más que la personalidad o los intereses compartidos. En sus estudios la proximidad era la variable que más importaba.

El contacto repetido construye familiaridad

El contacto repetido construye familiaridad. El psicólogo Robert Zajonc considera que ese vínculo entre familiaridad y afecto surge de modo natural por la mera exposición a otra persona. El contacto por sí solo es capaz de construir la base de una relación.

La interacción no planeada permite que una relación se desarrolle sin que ninguna de las partes se proponga deliberadamente construirla, y por tanto nadie sienta la presión de aceptar una amistad. Y entre más te encuentres con alguien en condiciones de bajo riesgo más tiendes a evaluarlo positivamente. En la vida adulta se agenda y planifica cuándo ver a la gente, eso requiere intención y energía y en ese camino se pierde la espontaneidad. Por no hablar de la tentación de cancelar los planes y quedarnos en casa que nos contagia el agobio de la vida adulta

Las clases de baile ayudan a hacer amigos en la edad adulta
Las clases de baile ayudan a hacer amigos en la edad adulta VINKO MURKO

Cuando somos jóvenes es común estar en entornos que favorezcan estas condiciones. El primero de ellos es la escuela, que te pone cerca a las mismas personas todos los días sin ninguna intención previa. Los amigos se hacían sin esfuerzo porque el entorno lo favorecía de manera natural.

En la vida adulta no suelen faltar las personas, pero uno puede sentirse solo estando rodeado de gente porque suele faltar la estructura que construye el vínculo más sólido. Los clubs de lectura, los de running, los gimnasios o las clases de baile suelen reproducir esos entornos que generan proximidad de forma natural. Pero hay que ir asiduamente porque lo que construye la amistad no es la actividad en sí sino que suceda de forma constante (el contacto repetido).

Es probable que su nuevo amigo (a) ya esté cerca pero necesitas crear la estructura para que la amistad pueda construirse

En la vida adulta hay que diseñar lo que antes sucedía de forma natural. El colegio y la universidad hacían el trabajo que ahora tiene que hacer uno para seguir manteniendo a los amigos o hacer otros nuevos. La interacción no planeada es la condición más difícil de reproducir deliberadamente, pero puede conseguirse cuando uno va a la misma clase del gimnasio cada día, la regularidad suele generar interacciones no planeadas.

Es probable que su nuevo amigo (a) ya esté cerca pero necesitas crear la estructura para que la amistad pueda construirse. Bastaría con elegir una actividad en grupo que se repitiera con regularidad y frecuencia y darle varias semanas de tiempo porque entre adultos la cercanía no suele aparecer en los primeros encuentros.  

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *