Trump afirma ante la ONU que “hace la paz”, pero defiende “aniquilar” a Irán

0

Por Francesc Peiron ArquesPortada

Trump afirma en la ONU que “hace la paz” pero no descarta “aniquilar” a Irán

Diplomacia en crisis

El presidente de EE.UU. habla 37 minutos desde el estrado global para defender el poderío de su país y justificar que quiera imponer su orden global por la seguridad de sus ciudadanos

El mandatario estadounidense niega los temores del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, y otros muchos sobre la IA y defiende el desarrollo de lo que llama “súper inteligencia” en competencia con China

Trump afirma en la ONU de que “hace la paz” pero no descarta “aniquilar” a Irán Video
Francesc Peiron Arques

Francesc Peirón

Nueva York. Corresponsal

22/09/2026 17:26 Actualizado 22/09/2026 18:06 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

De vuelta al estrado global de la ONU, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compareció como el pacificador, como gran solucionador de problemas, no el origen como muchos creen, incluidos sus propios conciudadanos, que le dan un nivel de aprobación bajo mínimos en medio del conflicto que él desató en Oriente Medio.

“Puedo informarles con orgullo de que Estados Unidos ha vuelto y de que nuestro país es hoy más fuerte que nunca”, saludo en su arranque desde la tarima.

Tras los elogios sin fin a sus logros nacionales, reales o no, remarcó que se movió rápido para solucionar los problemas del mundo en busca de paz, sobre todo en su lucha contra Irán. “Ya no es el acosador de Oriente Medio y no les permitiré tener el arma atómica”, dijo. Como esos “radicales” no le hicieron caso, lanzó el ataque porque seguían progresando en sus capacidades nucleares. Pero si sus líderes no aceptan un acuerdo, se arriesgan a que ordene “aniquilar Irán”.

Así que Trump insistió en su argumento de que la guerra entre Estados Unidos e Israel contra la república islámica es necesaria para erradicar las capacidades nucleares de Irán. “Imaginen por un momento que un régimen tan vil llegara a estar en condiciones de llevar a cabo ataques terroristas a gran escala protegido por un escudo nuclear”», señaló. “Esta era la realidad a la que teníamos que hacer frente, una realidad que demasiadas personas prefirieron ignorar, muchos presidentes que están aquí la ignoraron y no hicieron nada”, avisó. En la icónica sala de la ONU, en la Primera Avenida de Manhattan, un testigo de excepción, el presidente iraní Masud Pezeshkian. Su delegación mostraba una expresión severa.

La guerra es profundamente impopular entre los estadounidenses, y Trump ha expresado en los últimos meses su frustración porque los líderes europeos, incluidos algunos que estaban presentes en la ONU, se hayan negado a sumarse al conflicto.

Aunque él mismo se avalara para el Nobel de la paz, su discurso resultó belicoso pese a asegurar que “he hecho la paz”. A pesar de desestabilizar medio mundo, insistió en que ha acabado con ocho guerras, una más que el número que dio en el 2025. Y recalcó que sigue trabajando con Rusia y Ucrania, un conflicto bélico que aseguró que acabaría en cuanto regresara a la Casa Blanca. Eso lo afirmó en enero del 2020. Ayer insistió en que finalizará con ese drama, y de paso con el de Irán.

“Los cobardes y los traidores dicen que no tenemos munición y es falso”, avisó sobre sus intenciones en el golfo Pérsico. Pidió que todas las naciones se unan al completo aislamiento económico de Irán. Y recordó su labor para acabar con la guerra en Gaza, un asunto que todavía no está resuelto, elogiando la colaboración de los países árabes, incluido Marruecos.

Justificó su asalto a la residencia del entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ahora encerrado en una cárcel de Nueva York. Por supuesto, aludió al gran botín logrado con el petróleo venezolano gracias a instalar en el poder a Delcy Rodríguez, la que fuera número dos de Maduro.

“Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra nuestro país echen raíces en ningún lugar del hemisferio occidental. Y, si es necesario, utilizaremos nuestro poderío militar incomparable para proteger los intereses nacionales vitales de Estados Unidos”, prosiguió para defender su acción militar en el Caribe y el Pacífico, que incluye ataques aéreos estadounidenses contra embarcaciones utilizadas presuntamente para el tráfico de drogas. Un experto jurídico de la ONU publicó el lunes un informe en el que se indica que esas misiones habían causado la muerte de más de 220 personas, violado el derecho internacional y que, de manera plausible, podrían constituir crímenes contra la humanidad.

“Actuaremos donde sea para garantizar nuestra seguridad”, matizó, bajo el argumento de que ataca a personas que son narcoterroristas. En contra de la opinión de los expertos, Trump indicó que ha desaparecido el 97% de ese tráfico de drogas. Hubo además una ración de amenaza para México, el gran promotor de los narcos.

También arremetió contra Cuba. “El régimen cubano lleva décadas coordinándose con radicales de izquierda y redes comunistas aquí, en Estados Unidos”, señaló para justificar su acecho. Citó al secretario de Estado, Marco Rubio, como el negociador con La Habana.

“Con el tiempo, toda la región será mejor, más segura y bonita”. Esto dio paso al acuerdo por el que EE.UU. tomará el control miliar de Groenlandia, con “un gran despliegue en los lugares precisos”. El acuerdo se firmaba este martes.

Trump volvió este martes a la Asamblea General en un momento de gran convulsión para el mundo y para su presidencia. La economía mundial se ha visto sacudida por su decisión de lanzar ese ataque contra el país persa.

Y crece la preocupación por el impacto social que está provocando la inteligencia artificial, mientras persisten las dudas sobre el futuro de las propias Naciones Unidas en buena medida porque Trump reduce el apoyo financiero de EE.UU. a la organización. Alardeó que ha retirado el 15% de las donaciones, lo que ha llevado al despido de 4.000 empleado.

Su paso por esta instancia en el 2025 estuvo enturbiado por el mal funcionamiento de una escalera mecánica, en la que se quedó atascado, y del teleprompter, cuestiones que propiciaron que él y su equipo crearan un ambiente de conspiración. Entonces arremetió contra la misma ONU y dijo a los líderes: “Sus países se están yendo al infierno”.

En su intervención de este martes, muy centrado en el discurso nacionalista del Estados Unidos primero, Trump expuso claramente cómo está utilizando el poder de su país para hacer frente a desafíos de larga data y reconfigurar el mundo en beneficio de Estados Unidos. Desde la amenaza nuclear iraní hasta la violencia de los cárteles y la defensa de los intereses estadounidenses en Groenlandia. Mientras otros hablan, él actúa, esa es su filosofía.

Defendió que el resultado será un mundo mucho más seguro y próspero para el pueblo estadounidense, y un Estados Unidos mucho más poderoso. Trump aludió a los esfuerzos de su ejecutivo para impedir que la ONU, de la que de nuevo elogió su “gran potencial”, y otras instituciones globalistas interfieran en la soberanía estadounidense o impongan al pueblo estadounidense una agenda de izquierda radical.

Nada de investigaciones a estadounidenses desde esas instituciones, mientras Naciones Unidas es inoperante, según su visión. Desde ese estrado, Trump convirtió a la minoría de los transgénero en los grandes enemigos a la herencia religiosa de EE.UU.

Y repitió, en sus 37 minutos de discurso, que los movimientos migratorios están destruyendo a países soberanos, por lo que EE.UU. se opone a operaciones promovidas por la ONU o a avisos contra el desarrollo de la inteligencia artificial, que él llama “súper inteligencia”, no artificial, y dio la bienvenida a esa herramienta en la que solo ve prosperidad. Solo unos minutos antes, el secretario de la ONU, António Guterres, advirtió contra ese desarrollo descontrolado.

Cerrando el círculo, dijo que los que “falsean” la realidad del cambio climático están detrás de las mentiras apocalípticas sobre la IA, que también son los mismo que le atacaron por la supuesta influencia de Rusia en su victoria electoral del 2016. “Animamos a la súper inteligencia”, terció en la disputa por ese poder con China.

Francesc Peiron Arques

Francesc Peirón

Corresponsal de 'La Vanguardia' en Nueva York

Ver más artículos

Etiquetas

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *