La UE cede a la presión de Francia, Luxemburgo y Eslovaquia y saca a dos oligarcas rusos de la lista de sancionados
Por Rodrigo Ponce de León — eldiario.es – eldiario.es

Los países de la Unión Europea han accedido a que los multimillonarios rusos Alisher Usmanov y Mijaíl Fridman salgan de la lista de 3.000 personalidades y empresas penalizadas por el apoyo a la invasión de Ucrania, que tenía que ser renovada este martes
Del bacalao a las navieras: los intereses empresariales de Europa hacen languidecer a las sanciones contra Rusia
El chantaje ha terminado por funcionar. Los intereses de determinados se han vuelto a imponer sobre las sanciones sobre Rusia. La Unión Europea ha tenido que sacar a dos de los principales oligarcas, Alisher Usmanov y Mijaíl Fridman, para conseguir la renovación del paquete de sanciones contra 3.000 personas y empresas rusas por su apoyo a la invasión de Ucrania. La presión de Francia, Luxemburgo y Eslovaquia para sacar de la lista a los dos multimillonarios vinculados con el Kremlin ha tenido efecto, ya que si no se llegaba a un acuerdo antes de las 12 de la noche de este martes las sanciones se extinguirían.
Ambos oligarcas llevaban en la lista de sancionados desde 2022. Como contraprestación, los países de la UE han acordado que la renovación de las sanciones en lugar de cada seis meses se hará cada 36 meses, con lo que será más difícil sacar a nuevos multimillonarios de la lista de penalizados.
Luxemburgo y Eslovaquia han exigido que se sacara de la lista a Fridman, uno de los principales banqueros de Rusia. Por un lado, el empresario, que fue el primer accionista de los supermercados Dia en España, tiene una demanda de arbitraje contra el pequeño país centroeuropeo por valor de 15.800 millones de dólares.
En el caso de Eslovaquia, este país ha pedido continuamente la salida del oligarca ruso del grupo de sancionados por los lazos empresariales y financieros que tiene el multimillonario en el país.
El inversor ruso Mikhail Fridman.
Francia también ha sido inflexible a la hora de pedir que saliera de entre los castigados Alisher Usmanov, el empresario ruso-uzbeko, que posee plantas siderúrgicas que suministran piezas y material a fábricas rusas de armamento. París ha argumentado su petición por “motivos de Estado”, ya que su retirada va a facilitar un acuerdo con Azerbaiyán para liberar a ciudadanos franceses encarcelados.
Solo Letonia votó en contra
Solo Letonia votó en contra de ceder y sacar a los oligarcas rusos. Solo Letonia votó en contra de ceder y sacar a los oligarcas rusos. “Letonia se opuso a la retirada por motivos políticos de personas de la lista de sanciones individuales y fue el único Estado miembro de la UE que mantuvo esta posición hasta el final. Era una postura moralmente correcta y nuestros aliados en Ucrania la valoraron”, subrayó el primer ministro Andris Kulbergs.
Además, Letonia ha anunciado que “va a preparar prepara inmediatamente una propuesta, la justificación jurídica y los proyectos legislativos necesarios para que Letonia pueda imponer sanciones nacionales” contra Alisher Usmanov y Mijaíl Fridman.
Andrii Sybiha, ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, criticó el levantamiento de sanciones contra los dos oligarcas. Sybiha los describió en un mensaje en la red X como “parte del régimen agresor ruso que libra una guerra de agresión contra Ucrania. ¿Qué ha cambiado? Nada. Retirarlos de la lista es inaceptable y enviaría una señal equivocada a Moscú en un momento en el que la presión debe aumentar”.
Aunque las sanciones europeas contra Rusia han servido para debilitar y desabastecer a la maquinaria de guerra del Kremlin contra Ucrania, la aprobación de nuevos paquetes se está enfrentando a obstáculos internos por las consecuencias que puede tener para determinadas compañías europeas.
Por ejemplo, Francia e Italia lograron frenar el veto a la entrada en la UE cualquier persona de las Fuerzas Armadas rusas, una medida solicitada por 11 países europeos. El argumento de ambos países era la complejidad jurídica de la aplicación real de la medida, a lo que se suma que Francia e Italia reciben anualmente 180.000 y 160.000 llegadas respectivamente de ciudadanos rusos de muy alto nivel adquisitivo y se iba a perjudicar el turismo de lujo.
Tampoco salió adelante la propuesta de prohibir o reducir por primera vez las importaciones de productos pesqueros rusos. Portugal y Alemania mostraron su oposición al primer veto a la adquisición de bacalao y abadejo, de los que son consumidores a gran escala para sus industrias transformadoras de elaborados, productos congelados y pescado rebozado.
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