Identifican nuevas vías para reducir el dolor y los síntomas depresivos asociados a la fibromialgia

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Por Redacción La VanguardiaPortada

Identifican nuevas vías para reducir el dolor y los síntomas depresivos asociados a la fibromialgia

INVESTIGACIÓN MÉDICA

Un estudio de la UAB y el Instituto de Investigación Sant Pau demuestra en ratones la eficacia de dos compuestos antioxidantes, uno de ellos ya utilizado contra la esclerosis múltiple

La fibromialgia es una enfermedad crónica que afecta entre un 2 y un 6 % de la población mundial

La fibromialgia es una enfermedad crónica que afecta entre un 2 y un 6 % de la población mundial

Murat Deniz

Redacción La Vanguardia

La Vanguardia

Barcelona

22/09/2026 13:14 Actualizado 22/09/2026 13:23 Síguenos en Google

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La fibromialgia es una enfermedad crónica que afecta entre un 2 y un 6 % de la población mundial y se caracteriza por un dolor generalizado y persistente, a menudo asociado a fatiga, alteraciones del sueño, dificultades cognitivas y síntomas afectivos. A pesar de su elevada prevalencia, especialmente entre las mujeres, todavía no se conocen completamente los mecanismos que contribuyen al desarrollo y al mantenimiento de la enfermedad.

Para investigar posibles factores implicados en estos síntomas, un grupo de investigación del INc-UAB y el IR Sant Pau trabajó con ratones machos y hembras a los que se indujeron síntomas similares a los de la fibromialgia. Los animales presentaban una mayor sensibilidad al tacto, al calor y al frío, así como comportamientos asociados a un estado depresivo.

Los dos tratamientos mejoraron la sensibilidad al dolor y los comportamientos depresivos en ratones

El equipo quería estudiar el papel del estrés oxidativo y la inflamación en estos procesos y trató a los animales con fumarato de dimetilo o protoporfirina IX de cobalto, dos compuestos con capacidad para reforzar los sistemas de defensa del organismo frente al estrés oxidativo, pero que actúan mediante mecanismos diferentes. De acuerdo con los resultados, ambos tratamientos redujeron la hipersensibilidad al dolor y mejoraron los comportamientos asociados a un estado depresivo. Sin embargo, el fumarato de dimetilo produjo una respuesta más marcada y más rápida.

Los investigadores también analizaron qué sucedía a escala molecular en el cerebro y en la médula espinal de los animales. Observaron que los tratamientos modulaban distintos mecanismos relacionados con el equilibrio oxidativo, la inflamación y la plasticidad neuronal. Estos efectos no eran exactamente iguales en todas las zonas del sistema nervioso ni con ambos tratamientos. El fumarato de dimetilo produjo una respuesta molecular más amplia, mientras que la protoporfirina IX de cobalto presentó un perfil más específico.

Según los investigadores, estas diferencias sugieren que el dolor nociplástico —que es el tipo de dolor que aparece cuando el sistema nervioso procesa las señales de manera alterada, como ocurre en la fibromialgia— no está asociado a una alteración uniforme del equilibrio oxidativo en todo el sistema nervioso, sino que existen cambios específicos según la región cerebral o medular. La descripción que se realiza de estas diferencias en el artículo podría contribuir a comprender mejor los mecanismos implicados en el dolor y las alteraciones emocionales observadas en los pacientes.

El estudio también tuvo en cuenta las diferencias entre machos y hembras. Ambos sexos respondieron a los dos tratamientos, tanto en lo que respecta a la hipersensibilidad al dolor como a los comportamientos asociados a un estado depresivo, aunque en algunos parámetros de dolor la recuperación fue más lenta en las hembras.

Los investigadores advierten de que los resultados se han obtenido en ratones y todavía no pueden extrapolarse a humanos

“Nuestros resultados sugieren que reforzar los mecanismos naturales de defensa del organismo frente al estrés oxidativo podría ser una vía de interés para modular tanto el dolor como las alteraciones afectivas asociadas a la fibromialgia. Además, el hecho de que uno de los compuestos estudiados, el fumarato de dimetilo, sea un fármaco que ya se utiliza en la práctica clínica para el tratamiento de la esclerosis múltiple abre una perspectiva translacional especialmente interesante”, explica la doctora Olga Pol, coordinadora del estudio e investigadora del INc-UAB y del IR Sant Pau.

Los autores señalan que los resultados se han obtenido en un modelo animal y que, por tanto, no pueden extrapolarse directamente a las personas con fibromialgia. Aun así, pueden contribuir a abrir camino en la investigación de vías relacionadas con la protección antioxidante de las células como posibles dianas para desarrollar nuevos tratamientos para el dolor crónico y los síntomas afectivos asociados.

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