Gemma Grau, joyera: “Las joyas pueden llevarse tanto en una ocasión especial como con jeans”
Por Sandra Arbat Marrase — Portada
Gemma Grau, joyera: “Las joyas pueden llevarse tanto en una ocasión especial como con jeans”
Entrevista
La casa presenta la colección insignia de Grau, Aura, una línea se inspira en la luz y las constelaciones

Gemma Grau, fundadora de la firma de joyería de autor Grau, en su estudio
Cortesía de Grau

22/09/2026 06:30 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
Para Gemma Grau, fundadora de la firma de joyería de autor Grau, el verdadero valor de una joya va mucho más allá de la belleza de la pieza. “Me gustaría que contara una historia auténtica. Que hablara de un momento importante, de una emoción real o de un vínculo especial”, explica a Magazine. Es en esa relación entre el objeto y su memoria donde reside buena parte de su concepción de la joyería. Una pieza puede marcar un nacimiento, celebrar un aniversario, recordar a alguien o, simplemente, convertirse en esa joya que una mujer lleva durante años.
“Una joya se vuelve personal cuando acumula experiencias, emociones y significado. Cuando forma parte de la vida de quien la lleva, deja de ser un recuerdo para convertirse en un pequeño legado”, apunta la diseñadora. Es decir, aquel pequeño rasguño que un día recibió sin querer, todas aquellas veces que ha elevado un estilismo o incluso la posibilidad de que pase de una mujer a otra construyen el patrimonio emocional de la joya. Gemma Grau imagina sus piezas como pequeños tesoros que sobreviven a sus primeras propietarias y que heredan otras generaciones.

Esta visión romántica explica también su defensa de una joyería para todos los días. Frente a la idea tradicional del lujo como algo reservado a las grandes ocasiones, en Grau apuestan por piezas capaces de convivir con la rutina. “Las joyas deben poder acompañarte tanto con unos jeans como en una ocasión especial”, sostiene.
Con Aura, esa filosofía se traduce en líneas suaves y orgánicas que buscan respetar la naturaleza de las gemas. Cada piedra se convierte en un punto de partida y no en un elemento intercambiable. “Me gusta escucharla antes de diseñar”, dice. Su color, su luz, sus proporciones y sus particularidades son las que terminan marcando el resultado final.


Una manera de trabajar que conecta directamente con la inspiración natural de la colección: las formas y la evolución constante del cosmos. “En el universo encuentro armonía, misterio y una belleza que no entiende de tendencias. La naturaleza y la galaxia nos recuerdan que todo está en constante evolución, y esa sensación de asombro es una fuente inagotable de inspiración”, explica.
Porque hacer joyería de autor, para Gemma Grau, consiste precisamente en construir una identidad propia sin perseguir lo efímero. “No busco seguir una moda, sino emocionar y perdurar en el tiempo”. Cuando el lujo reivindica cada vez más la experiencia, la artesanía y lo emocional de los objetos, Aura propone mirar la joya no como una pieza que espera el momento adecuado para ser llevada, sino como un objeto que adquiere sentido mientras la vida sucede. Al fin y al cabo, ninguna piedra vuelve a ser exactamente la misma cuando ha formado parte de una historia.

Sandra Arbat
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