El Cholito Simeone hunde al Madrid: provoca el penalti, fuerza la roja y da una asistencia

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Por Carles Ruiperez TiradoPortada

El Cholito Simeone hunde al Madrid: provoca el penalti, fuerza la roja y da una asistencia

At. Madrid, 2 – Real Madrid, 1

El nervio de Giuliano decanta el derbi para el Atlético con dos aguijonazos y deja al Barça más líder

Momento en que Huijsen derriba con un agarrón a Giuliano en la jugada del penalti y la roja 

Momento en que Huijsen derriba con un agarrón a Giuliano en la jugada del penalti y la roja 

Dani Duch / Propias

Carles Ruiperez Tirado

Carles Ruipérez Tirado

Barcelona

20/09/2026 18:37 Actualizado 20/09/2026 18:59 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

Nada le gusta más al aficionado del Atlético de Madrid que ganar a su vecino y hacerlo además a su manera. Con las armas que siempre predica el cholismo. La intensidad, la verticalidad y el vigor de un fútbol competitivo. El equipo de Simeone se crece cuando recibe a los grandes en casa y es capaz de llevar el partido a su terreno. Ninguno representa mejor ese estilo que Giuliano, el hijo del entrenador, puro nervio. Dos aguijonazos del extremo hundieron al Madrid como si fueran dos torpedos, uno al forzar el penalti del 1-0 y otro para asistir en el 2-0. Ambos goles los marcaron dos de los fichajes colchoneros, Grimaldo desde los once metros y David con oportunismo.

En cambio, el Madrid de Mourinho naufragó, sin peligro, con poca alma y abrazado a sus críticas al árbitro. Mbappé no apareció y Vinícius y Bellingham acabaron sustituidos. La fortaleza de Metropolitano sigue siendo inaccesible para el Real Madrid, donde solo ha ganado dos veces en 12 visitas. Algo que le aleja del Barça, más cada vez más líder.

Las dos caras

Los dos goles rojiblancos fueron obra de dos fichajes (Grimaldo y David) mientras Vinícius fue sustituido en el minuto 54

El derbi fue muy físico, con tanto contacto, que tuvo hasta momentos de lucha grecorromana. Arrancó el Atlético con Pubill como lateral derecho, Grimaldo en el flanco izquierdo y Marcos Llorente en el centro del campo, ayudando a Cardoso en la elaboración. Para su primer partido importante, Mourinho sentó a Diomande para sorpresa de pocos y eligió a Tchouaméni para acompañar a Valverde en detrimento de Bernardo Silva. No había ninguna concesión al espectáculo en el cuadro blanco y sí se pedía mucho oficio.

Los dos equipos tenían muy aprendido dónde querían jugar y el balón casi siempre estuvo en el mismo costado. Los ataques colchoneros se inclinaban por la derecha, donde Llorente buscaba a Giuliano y Kang-In Lee. Cucurella tuvo que multiplicarse.

Mientras los blancos hacían lo propio por la izquierda, desde donde parte Vinícius y donde también tienen querencia por caer Mbappé y Bellingham. Ahí sufrió Pubill, que se cargó con una amarilla para frenar una carrera del francés que le costó la sustitución en el descanso.

Con los bloques neutralizándose, las chispas no tardaron en saltar en las fricciones. Los recados de Baena a Güler, el pisotón de Romero a Bellingham, el forcejeo de Giuliano con Mbappé y la entrada por detrás de Kang-In a Valverde fueron algunos de los duelos que acabaron con empujones y los ánimos alterados. Hasta Simeone fue amonestado por quejarse de que Güler, que no es capitán, se dirigía al árbitro.

Los del Cholo agradecían cada vez que Kang-In Lee y Baena podían combinar y pensar, acercándose al área, para que la pelota le durase al Atlético. En cambio, Mou se desgañitaba para pedirle a Vinícius que bajase y ayudase en defensa para que no hubiese tantos espacios. El brasileño apenas llevó peligro en una acción en la que sorteó a Romero y remató con la zurda arriba.

Con tanto respeto y choque, poco les tocó intervenir a Oblak y Courtois, que eso sí salvaron disparos lejanos de Güler y de Kang-In, respectivamente.

Todo hacía indicar que el partido iba a seguir igual tras el descanso pero el encuentro se abrió de la forma más arcaica. Con un desplazamiento larguísimo de Hancko desde la defensa para la carrera siempre vertical de Giuliano. Como ya hizo el año pasado contra el Barça, el Cholito es especialista en ganar la posición y provocar penaltis. El control de pecho del argentino fue perfecto y eso dejó vendido a Huijsen, que quiso pararlo con un agarrón. En cuanto notó el contacto, se fue al suelo en el área. Penalti y, después de la revisión en el VAR, roja para el defensa madridista.

Al ser ocasión manifiesta de Giuliano

El VAR aconseja a Ortiz Arias cambiar la amarilla a Huijsen por roja

Desde los once metros, Grimaldo, uno de los nuevos, asumió la responsabilidad y batió a Courtois para poner el 1-0. La expulsión fue la coartada para Mourinho para retirar al poco sacrificado y menos inspirado Vinícius por Diomande.

Con uno más y con Koke moviendo los hilos, el Atlético se hizo dueño del derbi. El Madrid perseguía la pelota y el mejor ejemplo fue la jugada del 2-0. Caracoleó Kang-In como quiso y lanzó al espacio a Giuliano por la derecha. De nuevo el hijo de Simeone fue más veloz que Cucurella y su centro fue milimétrico para que Jonathan David se estirase y pusiese la bota para anotar. Es el tercer partido consecutivo en el que el canadiense marca.

La herida aún pudo ser más grande para un Madrid muy derrengado si Courtois no hubiera sacado un cabezazo del Cuti Romero y si Konaté no hubiese salvado sobre la línea el tercero de Julián Álvarez, que se quedó muy cerca de estrenarse. Lo que aún no está muy verde es la reconciliación entre la afición colchonera y el delantero argentino, que fue recibido con muchos pitos pese a que el 2-0 invitase a la fiesta.

El Madrid, esta vez sin Espí, volvió a tener un arreón final. Primero a punto estuvo Diomande de aprovechar un despeje corto de Romero. Oblak se lució y evitó que el vecino se metiese en el partido. Donde ya no llegó el portero esloveno fue a un cabezazo en el minuto 89 de Rüdiger que saltó más que un blando Le Normand. El gol hizo que al Atlético le entrase el tembleque pero no hubo tiempo para más.

Carles Ruiperez Tirado

Carles Ruipérez Tirado

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Periodista que cubre la información de Deportes en La Vanguardia desde 2006. Vibra con el fútbol y el ciclismo. Asiduo del Camp Nou, de Castalia y de los puertos del Tour

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