Tanto Lula como Flávio Bolsonaro temen ser salpicados por la guerra de los súper jueces
Por Andy Robinson — Portada
Tanto Lula como Flávio Bolsonaro temen ser salpicados por la guerra de los súper jueces
Elecciones presidenciales en Brasil
El juez del Tribunal Supremo que condenó a Jair Bolsonaro se enfrenta al favorito de la derecha evangeñica

Manifestantes bolsonaristas, sujetan una pancarta del juez Alexandre de Moraes con la frase Fuera dictador.
Adriano Machado / Reuters

MADRID
14/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
Rodeado de escándalos, el aún inédito filme, Dark Horse —biografía del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro—, tiene intriga, suspense e imaginación desbordada. Pero, a tres semanas de las elecciones brasileñas, la realidad política en Brasil empieza a superar a la ficción.
Una guerra fratricida que acaba de estallar dentro del poderoso Tribunal Supremo Federal tendrá inevitables consecuencias para los candidatos que disputarán la primera vuelta electoral el próximo cuatro de octubre. Lo que queda por ver es si perjudica más al actual presidente de izquierdas, Luiz Inácio Lula da Silva, o a Flavio Bolsonaro, el hijo mayor del expresidente ultraconservador.
Enfrentados en una batalla abiertamente politizada, los superjueces se acusan de estar involucrados en el megaescándalo del Banco Master, el más grave de la historia brasileña, en el que cientos de políticos y unos cuantos jueces se dejaron sobornar por el financiero corrupto, actualmente encarcelado, Daniel Vorcaro.
Según fuentes del Partido de los Trabajadores (PT) citadas en el diario Folha de Sao Paulo, Lula teme que una larga disputa en el tribunal “perjudique gravemente” a la campaña de la izquierda conforme se realiza un “uso político” y selectivo del Banco Master o la acusación de que el hijo mayor del presidente, apodado Lulinha, esté involucrado en una red de fraude en el sistema de Seguridad Social.
Esto se suma a los temores de que la administración de Donald Trump, estrecho aliado del bolsonarismo, aproveche cualquier oportunidad para echar una mano al candidato de la derecha, probablemente mediante la contaminación algorítmica de las redes sociales.
En las últimas encuestas, la ventaja de cinco o seis puntos que Lula mantenía durante meses sobre su rival ha casi desaparecido. Con mucho más apoyo que los otros candidatos, todo indica que Lula y Flavio entrarán en una reñida segunda vuelta electoral, que será decidida el próximo 25 de octubre. “La crisis en el Tribunal Supremo viene a reforzar la capacidad de movilización de la extrema derecha, atrayendo a otros sectores que podrían proporcionar a este grupo la mayoría en las elecciones de octubre”, dijo Mayra Goulart, politóloga de la Universidad Federal de Rio de Janeiro.
Pero lo cierto es que las investigaciones de los jueces pueden dañar aún más a Flávio que fue grabado pidiendo a Vorcaro 130 millones de reales -50 millones de dólares) supuestamente para financiar el rodaje de Dark Horse. Se sospecha que el dinero enviado a Estados Unidos sirvió, en realidad, para costear las actividades de lobismo en círculos trumpistas de su hermano Eduardo, prófugo de la justicia brasileña, y radicado en Texas.
Flávio -elegido por su padre con el fin de mantener el clan Bolsoanro al frente de la derecha brasileña— ya está siendo investigado oficialmente por el Supremo por su relación con Vorcaro. Esta semana, dos diputados bolsonaristas —uno de ellos, el exsecretario de Cultura y guionista de la película, Mario Frias— han sido acusados de desviar dinero público para la película. “Aún queda mucho tiempo para las elecciones, y las denuncias de corrupción pueden salpicar a Daniel Vorcaro y Flavio Bolsnaro”, dice Goulart.
La campaña de Flavio teme que un rifirrafe entre jueces en el Tribunal Supremo destape más escándalos, como el blanqueo de dinero de grupos paramilitares vinculados al bolsonarismo en Río de Janeiro. Esto puede “perjudicar al candidato de derechas tras el éxito de cerrar la diferencia en las encuestas”, según fuentes de la campaña de Flavio citadas en el diario O Globo.
La guerra dentro del Tribunal Supremo tiene dos protagonistas. Por un lado, se encuentra el poderoso Alexandre de Moraes, conservador de origen, pero aliado de Lula por su papel de azote del bolsonarismo tras el intento de golpe en 2023,. El golpe urdido para que Bolsonaro se mantuviera en el poder tras su derrota en las elecciones del 2022 incluía un plan de asesinar al presidente de izquierdas, así como al propio De Moraes.
En septiembre del año pasado, De Moraes, con el apoyo de cuatro otros jueces del tribunal supremo, condenó a Bolsonaro a 27 años de cárcel —actualmente de régimen domiciliario— por su participación en la trama golpista. Liderando la defensa del Estado de derecho contra las conspiraciones bolsonaristas y las campañas de desinformación y falsas noticias del bolsonarismo, de Moraes se convirtió en el blanco de ataques desde la base bolsonarista, que lo considera un dictador que actúa en colaboración con Lula.
Por el otro lado, y enfrentado a de Moraes, está el juez ultraconservador André Mendonça, exministro de Justicia de Bolsonaro y conocido por tener estrechos vínculos con el evangelismo de derechas. Fue nombrado al Tribunal Supremo durante su presidencia (2018-22).
Tras mantener un perfil más bajo que De Moraes, Mendonça acaba de saltar al ring con intervenciones jurídicas que favorecen a Flavio. El golpe más contundente propinado hasta la fecha: la publicación de mensajes obtenidos de la Policía Federal en los que De Moraes aparece conspirando con Vorcaro. Según esta filtración, De Moraes habló con Vorcaro de una posible fuga de la justicia a cambio de recobrar unos 50 millones de dólares para el bufete de su mujer, una abogada que fue contratada por el delincuente banquero y utilizó su jet privado y helicóptero. De Moraes niega la acusación y hasta amenazó con incluir a Mendonça en la investigación sobre falsas noticias que él encabezaba hasta la semana pasada,
La filtración ha dinamitado la credibilidad del poderoso juez de 57 años que incluso se atrevió a cerrar redes sociales, entre ellas X, de Elon Musk, para combatir las noticias falsas bolsonaristas. Esto provocó la ira de la Administración Trump y de su secretario de Estado, Marco Rubio, que denunciaron una “caza de brujas” contra el bolsonarismo y contra intereses estadounidenses. Sancionaron al juez mediante la retirada de su visado estadounidense. Según filtraciones del Departamento de Estado, Rubio anunciará más sanciones contra de Moraes en los próximos días. El presidente del Tribunal, Edson Fachin, anunció el miércoles que retirará a de Moraes de la comisión que decide cómo intervenir en la prevención de falsas noticias.
Mendonça, de 53 años, es de la nueva ola de ultraconservadurismo brasileño, considerado un enviado de Dios para la derecha evangélica. Cuando accedió al Tribunal Supremo en 2021, tal fue la euforia de los conservadores culturales que Michelle Bolsonaro, la ex primera dama y ferviente evangélica, exclamó “Aleluya, gloria a Dios” antes de pronunciar un monólogo en lenguas, incomprensible para quienes no fueran versados en la fe evangélica. La euforia será aún mayor si Mendonça logra allanar el camino de Flávio al palacio presidencial.
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Fonte: Portada