Que alguien nos frene
Por María Dolores García García — Portada
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En los últimos días asistimos a una proliferación de llamamientos para controlar el ritmo de desarrollo de los modelos de inteligencia artificial (IA). Al mismo tiempo que las grandes compañías presionan, sobre todo a la Administración de EE.UU. y a la UE, para mantener la mayor desregulación posible que les permita multiplicar sus ganancias, algunos de sus dirigentes reconocen que el juguete se les está yendo de las manos. No se trata solo de empleados que deciden desvincularse para no cargar con la culpa de un moderno J. Robert Oppenheimer, sino que mandamases como Sam Altman (OpenAI), Elon Musk (X) o Demis Hassabis (Alphabet-Google), que no se han caracterizado por sus escrúpulos precisamente, ya están pidiendo que alguien los frene en su carrera para no acabar todos estrellados.
Fonte: Portada