Juego de tronos en Uganda: la disputada sucesión de un hijo secreto tras la muerte del rey más joven del mundo
Por Enric Trias Avila — Portada
Juego de tronos en Uganda: la disputada sucesión de un hijo secreto tras la muerte del rey más joven del mundo
Familia real de Tooro
La familia del fallecido Oyo Rukidi IV asegura que dejó un testamento en el que designaba como heredero a su hijo desconocido mientras los ancianos del clan real eligen a un primo del monarca como sucesor

El rey Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, monarca del reino de Tooro (Uganda), durante la celebración de su 18.º cumpleaños en Fort Portal, Uganda, el sábado 17 de abril de 2010, momento en que asumió plenamente sus funciones como rey de los tooro.
Marc Hofer / Ap-LaPresse
11/09/2026 12:03 Actualizado 11/09/2026 12:13 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
La muerte de Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, el rey que durante años fue considerado el más joven del mundo, pues ascendió al trono con solo tres años, ha abierto una inesperada batalla por la sucesión en el seno de la familia real de Tooro. El monarca, que reinó durante más de tres décadas este antiguo reino tradicional bantú del oeste de Uganda, murió el mes pasado a los 34 años mientras recibía tratamiento contra el cáncer en Estados Unidos. Su cuerpo ya ha sido repatriado al país, donde se ultiman los preparativos para su entierro este sábado.
Pero una disputa sucesoria ha estallado precisamente cuando la familia se preparaba para despedir al soberano. Los ancianos del clan real Babiito, la dinastía de la que debe salir el monarca de Tooro, anunciaron que el príncipe Edward Rukidi Kijanangoma, de 56 años, será el próximo Omukama, el título tradicional del rey. Popular presentador de informativos de la televisión estatal UBC, Kijanangoma es primo de Oyo, hijo del príncipe Christopher Paul Kijanangoma y nieto del antiguo rey George David Rukidi III.

La decisión, sin embargo, fue inmediatamente rechazada por la familia más cercana del difunto monarca. La princesa Ruth Komuntale, hermana de Oyo, sostiene que su hermano dejó un testamento escrito en el 2022 en el que designaba como sucesor a su hijo pequeño, cuya identidad nunca ha sido revelada públicamente. “Mi hermano dejó un heredero al trono, y eso quedó muy claro”, afirma la princesa, que acusa a los responsables del anuncio de haber generado “confusión y agitación” mientras la familia todavía se encuentra de luto.
La existencia de ese niño fue revelada públicamente por primera vez días después de la muerte de Oyo por el presidente de Uganda, Yoweri Museveni. Según explicó el mandatario, la propia reina madre, Best Kemigisa, le había hablado del hijo del soberano fallecido. Hasta ahora no se han dado a conocer oficialmente más detalles sobre el menor y tampoco había sido presentado públicamente como heredero de Oyo, un hecho que se encuentra precisamente en el centro de la controversia.

La madre del rey fallecido ha denunciado además la tensión que se vive en el entorno del palacio estos días. Best Kemigisa explicó que se había retirado junto a la guardia real y que se habían desplegado soldados, una situación que, según su relato, limita los movimientos de la familia y su capacidad para recibir visitas. La reina madre llegó a describir la situación como un “arresto domiciliario” y pidió a la cúpula del ejército y al presidente Museveni que permitieran a los familiares guardar luto y enterrar a Oyo en paz.
El conflicto ha evidenciado la particularidad del sistema de sucesión de Tooro. A diferencia de las monarquías europeas en las que la corona pasa automáticamente de un soberano a su heredero siguiendo una línea sucesoria establecida, el rey de Tooro es elegido entre los miembros de los Babiito. Los ancianos del clan sostienen que tienen la autoridad tradicional para escoger al príncipe que consideran adecuado para convertirse en Omukama.

Este tradicional comité de sucesión defendió la elección de Kijanangoma asegurando que había realizado “la debida diligencia, consultas y una consideración adecuada” antes de tomar su decisión. Diecinueve miembros firmaron la resolución. Otro de los candidatos era el príncipe George Desmond Kamurasi, futbolista, capitán y portero del South East Dons, uno de los clubes amateurs conocidos del Reino Unido, que habría rechazado la posibilidad de acceder al trono alegando otras responsabilidades.
El principal obstáculo para la candidatura del hijo de Oyo es, según los representantes del clan, que el menor no ha sido presentado formalmente ante los ancianos ni ante el mundo. Un miembro del comité explicó a la televisión ugandesa NTV que un niño perteneciente a la familia real debe ser presentado ante el clan y someterse posteriormente a determinadas ceremonias y preparativos para poder ser considerado para el liderazgo futuro. La familia del fallecido rey, sin embargo, insiste en que las instrucciones dejadas por Oyo deben prevalecer.

La controversia ha obligado al Gobierno a intervenir. El ministro de Cultura, Henry Tumukunde, ha anunciado que supervisará los esfuerzos de mediación, mientras se esperan nuevas consultas con Museveni y con los líderes culturales. Todavía no se ha fijado la fecha de la coronación de Kijanangoma, que, según el comité de sucesión, deberá celebrarse conforme a las tradiciones y costumbres de Tooro. Mientras tanto, el reino se prepara para despedir a Oyo, cuyo reinado comenzó cuando era apenas un niño, en medio de una pugna que amenaza con convertir su funeral en el primer capítulo de una compleja batalla por el trono.
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