Los líderes mundiales están perdiendo el miedo a una guerra nuclear
Por The Economist — Portada
<![CDATA[
El miedo puede paralizar, pero a veces salva al mundo. En más de una ocasión durante la guerra fría, el temor compartido a una aniquilación nuclear llevó a los líderes estadounidenses y soviéticos a hacer una pausa y buscar mejores formas de gestionar unos arsenales cuyo poder desafiaba toda decencia y lógica. A veces, el pavor que sentían los rivales de las superpotencias evitó un desastre inminente, como cuando Kennedy y Gorbachov dejaron de lado a sus consejeros más duros para poner fin a la crisis de los misiles de Cuba de 1962. En otras ocasiones, los efectos beneficiosos del miedo tardaron más en hacerse notar. Acaba de estrenarse una película, Al borde de la guerra, para conmemorar el 40º aniversario de una reunión entre Reagan y su homólogo soviético, Gorbachov, en Reikiavik. Celebrada en una casa junto al mar, pequeña y supuestamente encantada, la cumbre fue intensa y claustrofóbica. Los diplomáticos que participaron recuerdan a los dos oficiales, uno estadounidense y otro ruso, que esperaban fuera de la sala de reuniones de los líderes, sosteniendo los “maletines nucleares” que controlaban entre ambos 60.000 cabezas nucleares.
Fonte: Portada