El coste de financiación de la deuda de Francia escala al nivel más alto desde 2002

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Por Piergiorgio Sandri — Portada

El coste de financiación de la deuda de Francia escala al nivel más alto desde 2002

LA CRISIS FRANCESA

Los bonos a 10 años, categoría de referencia, supera la barrera del 5%

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Francia ensaya el toque de queda

Francia ensaya el toque de queda

Piergiorgio Sandri

Piergiorgio M. Sandri

Barcelona

21/10/2026 12:38 Actualizado 21/10/2026 13:14 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Desde hace semanas, Francia parece instalada en su peculiar viaje atrás en el tiempo. El tipo de interés al que Francia se financia a diez años superó este miércoles el umbral simbólico del 5%, por primera vez desde 2002, después de que los disturbios del pasado fin de semana reforzaran las dudas de los inversores sobre la capacidad del país para sanear sus cuentas.

La prima de riesgo francesa ya roza los 160 puntos básicos

La diferencia con el tipo alemán, considerado la referencia en Europa, se situaba en 1,57 puntos porcentuales (157 puntos básicos). El martes ya había llegado a 1,53 puntos al cierre de la sesión, su nivel más alto desde noviembre de 2011.

Este indicador, denominado spread en la jerga financiera, mide la desconfianza de los inversores. Cuanto más alto es, más caro se financia Francia en comparación con Alemania, considerada la emisora más segura de la eurozona.

Francia incluso se financia a un tipo notablemente más caro que Italia (4,57%) y España (4,06%), dos países considerados durante mucho tiempo los eslabones débiles de la eurozona.

El proyecto de presupuesto de Francia  para 2027 prevé 43.000 millones de euros de nuevos esfuerzos para reducir el déficit público al 5% del producto interior bruto (PIB) en 2027.

Sin embargo, un compromiso parece difícil en un Parlamento profundamente dividido y a pocos meses de las elecciones presidenciales.

Desde entonces, la movilización nacional del 17 de octubre, marcada por saqueos y disturbios en numerosas ciudades de Francia, ha vuelto a situar en primer plano la cuestión del poder adquisitivo, los recortes y la deuda francesa.

La mitad de la deuda francesa está en manos extranjeras

“Hay pocas probabilidades de un saneamiento presupuestario realista en Francia antes de las elecciones presidenciales de mayo de 2027”, estima el banco suizo UBP en una nota publicada este miércoles.

Esta subida del tipo de endeudamiento a diez años encarece el coste de la deuda pública. A largo plazo, también presiona sobre los tipos de las hipotecas y de los préstamos a las empresas, que se ajustan en parte a este tipo de referencia.

“La situación podría seguir deteriorándose antes de mejorar”, consideran los analistas de UBP.

La agencia Moody’s debe revisar el viernes la calificación de Francia. Actualmente, la sitúa en Aa3, con perspectiva negativa, lo que significa que contempla rebajarla.

La pregunta que se hace el mercado es si la debilidad de Francia podría contagiarse a otros países de la eurozona. De hecho, las primas de riesgos de casi todos los países comunitarios han experimentado un incremento en las últimas semanas. 

Según una nota de Oxford Economics de este miércoles, el riesgo sistémico sigue siendo bajo. Algunos inversores llegan a plantearse si  el Banco Central Europeo podría verse obligado a intervenir incluso con instrumentos no convencionales, como las compras de deuda soberana francesa. 

“Es imposible determinar el umbral exacto que desencadenaría una actuación del BCE, pero la amenaza de un episodio sistémico tendría que ser considerablemente mayor”, reconocen los economistas. “Incluso en los países con posiciones fiscales débiles, la tensión es baja y está contenida. El BCE intentaría primero otras medidas, comenzando por intervenciones verbales y la provisión de liquidez a los bancos”.

Hay un dato significativo: en el punto álgido de la crisis anterior de la deuda soberana de 2011-2013, los diferenciales italianos superaron los 500 puntos básicos, frente a primas mucho menores en la situación actual. No parece, por lo tanto, que el resto de países europeos esté cogiendo, de momento, el resfriado de la gripe francesa. 

No obstante, la comparación histórica despierta preocupación. Estamos claramente peor que en 2002 desde el punto de vista fiscal: Francia paga hoy un 5% a diez años con una deuda pública que es aproximadamente el doble (un 58% contra un 118%), en proporción al PIB, de la que tenía entonces, y con un déficit muy superior (del 3,2% hemos pasado a un 5,1%). La diferencia clave es que en 2002 el 5% era un tipo “normal” en un entorno de tipos oficiales del BCE del 3,25%; ahora Francia soporta una prima de riesgo sobre unos tipos oficiales más bajos (con el precio del dinero que está en el 2,5%). 

El único aspecto positivo es que la arquitectura institucional de la eurozona y los balances bancarios son mucho más sólidos que en las crisis anteriores-. Además, la deuda francesa tiene un vencimiento medio elevado, en torno a 8,5 años, por lo que la subida de los tipos se transmite gradualmente al coste total. Si es que sirve de consuelo. 

Una última advertencia: Francia es especialmente vulnerable porque cerca de la mitad de su deuda, cercana a tres billones de euros, está en manos de inversores extranjeros, incluidas instituciones japonesas. París depende de las decisiones de otros, quienes podrían decidir vender sus bonos.  C’est la vie!

Piergiorgio Sandri

Piergiorgio M. Sandri

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En La Vanguardia desde el 2000. Especializado en Economía internacional, ha cubierto como enviado el Foro Económico de Davos, la OMC o el BCE. Licenciado en Derecho en Roma, Master en Periodismo UB/, PDD del IESE. Premio AECOC.

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