La atracción de los radicales
Por Màrius Carol Pañella — Portada

Consejero editorial
La atracción de los radicales
FUTUROS IMPERFECTOS
21/10/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Leo a David Trueba mostrando su añoranza de un tiempo no tan lejano en que a los políticos les preocupaban los matices, eran capaces de pactar y resultaban más descreídos que en la actualidad. Se refiere el escritor y cineasta a los años de la transición, cuando no se llamaban hijo de puta como ahora y había quien sabía latín, como Tierno Galván. Eso duró lo que duró. En realidad, fue así hasta que el felipismo se le hizo largo a la derecha.

Pero es evidente que la atracción por los radicales y la ridiculización de los buenistas no es un fenómeno local, sino una disrupción global. Si en el último tercio del siglo XX alguien se hubiera presentado a los mítines con una motosierra en marcha, cantando temas de los Ratones Paranoicos y mostrando vídeos de explosiones atómicas, lo más seguro es que le hubieran enviado a tratamiento. Hoy esto puede llevar a presidir un país como Argentina.
En política, la gente se cree cualquier amenaza si la profiere alguien que parece un loco
El sociólogo José Antonio Marina ha escrito en La vacuna contra la insensatez ( Ariel) que a estos personajes, entre los que brilla con luz propia Donald Trump, les ha funcionado un truco que, según Kissinger, inventó Nixon: la teoría del loco. El mundo está expectante con esa suerte de personajes. La gente se cree cualquier amenaza, por muy disparatada que parezca, si la profiere alguien a quien considera un demente. En este sentido, son genios de la política ancestral, basada en el enfrentamiento amigo-enemigo, que buscan juegos de suma cero, utilizan todas las técnicas a su alcance para conseguir o mantener el poder, son capaces de movilizar emocionalmente a la gente, usan la razón de Estado para legitimar una mentira, les inspira el pensamiento conspiranoico y no se sienten comprometidos con lo que dicen.

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Pero volviendo al punto inicial del artículo, es evidente que Europa no está todavía en este punto, aunque progresa adecuadamente. El sadismo y la crueldad están cada vez más presentes en la política diaria. Sin olvidar la deshumanización del contrario. Dice Marina que deberíamos liberarnos de la credulidad y del poder absoluto. Sin embargo, las enseñanzas de la Ilustración quedan lejos. Y, desde luego, no figuran en el catálogo de TikTok.
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