El material resplandeciente que ayudó a forjar el poder de los reyes de la antigua Nubia
Por David Ruiz Marull — Portada
El material resplandeciente que ayudó a forjar el poder de los reyes de la antigua Nubia
Arqueología
Los gobernantes del Imperio de Kush basaron su autoridad en el control de la producción de objetos de prestigio

Un ushebti de fayenza verde sin inscripciones, hallado en el taller, y un molde correspondiente, encontrado en otro lugar dentro del templo
Antiquity

Barcelona
19/10/2026 12:53 Actualizado 19/10/2026 13:15 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
El poder puede afianzarse sobre las más variopintas opciones. En la fuerza, en el dinero, en el control, en las alianzas… o en la cerámica. Así lo hicieron en Nubia, la actual Sudán, donde los gobernantes del antiguo reino de Kush empleaban la producción artesanal para reforzar su autoridad.
Un grupo de arqueólogos de la Universidad de Durham ha descubierto un taller de fayenza en un importante complejo de templos situado en Napata, la antigua capital de Nubia. La fayenza es un tipo de cerámica esmaltada y barnizada, más fina que la loza, aunque sin llegar a la transparencia de la porcelana.
Un Imperio equivalente al de Egipto
El esplendor del Antiguo Egipto, que floreció en el valle septentrional del Nilo, es de sobra conocido. Pero su vecino meridional, el Imperio de Kush, fue posiblemente igual de importante e incluso llegó a conquistar y controlar el territorio egipcio durante el siglo VIII antes de Cristo.
No obstante, aunque Egipto ha cautivado la imaginación de millones de personas durante siglos, se sabe relativamente poco sobre Nubia y muchos investigadores han tendido a considerar al Imperio kushita como una mera imitación del poder de los faraones en varios aspectos políticos y económicos.

“Los estudios recientes cuestionan cada vez más las visiones tradicionales que presentaban a Kush simplemente como una copia de Egipto. Sin embargo, aún persisten interrogantes fundamentales sobre cómo ese Estado gestionaba los recursos, la mano de obra, la producción y la distribución de bienes de prestigio”, apunta el doctor Rennan Lemos, autor principal del estudio.
Para abordar esta cuestión, un equipo de especialistas llevó a cabo excavaciones en el importante complejo de templos de Sanam, erigido por el rey kushita Taharqo en el siglo VII antes de Cristo. Lo que hallaron fueron cientos de cuentas de fayenza e incluso un ushebti, una figurilla funeraria que solía incluirse en los enterramientos reales, tanto en Egipto como en Nubia.
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Según explican en un artículo publicado en la revista Antiquity, la elaboración de fayenza era un proceso nocivo y que generaba mucho humo. “Fue sorprendente encontrar un taller de este tipo tan cerca de un centro religioso. En Egipto, estos espacios de trabajo solían situarse en la periferia de los asentamientos”, dicen los expertos.
Sin embargo, en Nubia, los templos desempeñaban un papel central en la economía estatal y estaban intrínsecamente vinculados al poder del monarca. Los arqueólogos entienden que es probable que los beneficios de asociar la producción de fayenza con la autoridad real superaran los inconvenientes derivados del proceso de cocción.

Esto sugiere, añaden, que, en la antigua Nubia, la autoridad del rey estaba estrechamente ligada al control sobre la fabricación de bienes valiosos. “Esta evidencia demuestra que el templo de Sanam no era simplemente un monumento religioso, sino también un centro de producción controlado por el Estado”, dice Lemos.
“El taller producía objetos asociados al poder real, incluidos shabtis destinados al cementerio real de Nuri”, añaden. Aunque el uso de la fayenza en Kush probablemente se inspiró en prácticas egipcias, la investigación indica que sus métodos de producción diferían considerablemente.

“Nuestros hallazgos -explica Rennan Lemos- revelan que los artesanos kushitas adaptaron tecnologías de inspiración egipcia a las condiciones locales. En lugar de depender de la piedra caliza —escasa en gran parte de Sudán—, al parecer usaron conchas marinas trituradas como fuente de cal para la elaboración de la fayenza. Esto apunta a una innovación tecnológica, más que a una simple imitación”.
El descubrimiento constituye, según el experto de la Universidad de Durham, una prueba directa y excepcional de cómo Kush ejercía el poder: “Sugiere que el Estado no solo controlaba la producción de objetos de prestigio, sino también el acceso a las materias primas, la mano de obra y los conocimientos necesarios para su fabricación”.

Asimismo, pone de manifiesto las diferencias entre ambos reinos a orillas del Nilo. Mientras que en Egipto el poder solía manifestarse a través del control de la tierra y la agricultura, los trabajos del doctor Lemos indican que Kush basaba su autoridad en el control de la producción de objetos de prestigio.
“Esto pone de relieve la creatividad y la capacidad de acción de las antiguas sociedades nubias. Lejos de limitarse a adoptar prácticas culturales egipcias, los kushitas adaptaron de forma selectiva tecnologías e ideas foráneas, desarrollando sus propios métodos de producción y creando objetos que portaban significados sociales y políticos específicamente nubios”, concluye.

David Ruiz Marull
Periodista
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